La Argentina se encuentra en el segundo lugar de consumo per cápita de leche líquida en América del Sur, detrás de Uruguay. El consumo per cápita de Uruguay alcanza los 239 litros anuales mientras que el de Argentina llega a los 201 litros por persona. Siguen en la lista Brasil, Colombia Paraguay y Chile.
Desde 2003 hasta 2018, el consumo de leche de los argentinos disminuyó un 38%. En el país se producen 10.160 millones de litros anuales en más de 11.500 tambos con distintos sistemas de producción (pastoriles, semipastoriles y estabulados). La Argentina cuenta en la actualidad con 1.700.000 de vacas lecheras.
La semana pasada, el presidente Mauricio Macri recibió a los integrantes de la Mesa Láctea, fue la segunda reunión que mantiene con todos los integrantes de la cadena productiva e industrial, para continuar el análisis de los problemas del sector vinculados a la competitividad, la rentabilidad, el financiamiento y la presión impositiva. “La lechería es un sector clave para el desarrollo social y económico de la Argentina” dijo Luis Miguel Etchevehere, ministro de Agroindustria al plantear la necesidad de “aumentar la eficiencia de la cadena como así también de incrementar la presencia de los productos lácteos, de excelente calidad, en cada vez más mercados”.
En tanto, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Daniel Pelegrina, afirmó que plantearon al Presidente los problemas de un sector que atraviesa una “situación complicada porque después de tantos años de desarreglos se ha producido un desequilibrio muy profundo en la competitividad de los tambos”. En la actualidad, los productores lecheros plantean que cobran un promedio de 5,75 pesos por litro de leche, mientras que el INTA estima el nivel de costos en casi 7 pesos, desfasaje que en parte explicó en enero una reducción de la actividad de 6% de acuerdo al último reporte de la Subsecretaría de Lechería.
Fuente: La Gaceta











