La ganadería trashumante de montaña es una actividad de gran importancia para la economía de muchas comunidades rurales de Tucumán. Sin embargo, esta actividad se ve amenazada por la falta de recursos energéticos y el cambio climático. Es por eso que el Programa de Energías Renovables en Mercados Rurales (PERMER) lanzó una licitación para la implementación de boyeros solares para pequeños productores rurales en 11 provincias, incluido Tucumán. En diálogo con Suena a Campo, Javier Mongelli, Ing. zootecnista y técnico de la Secretaría de agricultura familiar, nos contó sobre el impacto de estos proyectos en la ganadería en Tucumán.
«Estamos en la segunda etapa, hace unos años se hizo una entrega de varios paneles que hoy siguen vigentes. Este es un proyecto que contempla a toda la actividad productiva que requiera el uso de boyero electico, pero que tengan el inconveniente de la falta de luz. La idea es que esa gente, del llano o alta montaña tenga acceso«, dijo el ingeniero.
Mongelli explicó que con esta tecnología se logra que los animales consuman el pasto de manera ordenada. «Es un panel solar que convierte la energía del sol en corriente para que los animales, por ejemplo reconozcan los límites a través de hilos eléctricos o alambres que funcionan sin estar conectados a la linea 220 común. Con este equipo se puede hacer estos sistemas de pastoreo rotatitvos. Los otros necesitan otro tiempo de mantenimiento. Aquí los equipos tienen una batería que dura dos años y los equipos aproximadamente 15 años», remarcó.
El ingeniero, hizo referencia a las zonas apuntadas por el proyecto. «Con el acompañamiento de la Secretaria de Agricultura Familiar, la Secretaría de la Nación y el ministerio de Desarrollo Social, estamos trabajando en casi toda la provincia, principalmente la zona de Burruyacú y Cruz Alta, Leales, Trancas, Amaicha del Valle y Tafi del Valle.”
Para poder llevar a cabo la instalación de los boyeros eléctricos, Mongelli dijo que los productores deben tener su centro de producción alejados por lo menos 20 o 25 kilómetros de la linea de luz. «Si cumplen con eso, nosotros hacemos el relevamiento y pedimos la instalación. El impacto que se espera es que los productores manejen los animales de forma controlada«, agregó.
Una de las ventajas de la instalación de estos paneles es que no necesita de capacitación para aprender a utilizarlos. «No es necesaria una capacitación muy grande, se acompaña en la instalación y ahí damos una charlas para que pueda controlar bien loa paneles. En alta montaña, el acceso es el mayor desafío para instalarlo, requiere de una preparación para colocar las guías, pero no es imposible hacerlo«, finalizó.
(Fuente: Suena a Campo)













