El otoño parece haberse tomado unas vacaciones en Tucumán. En plena primera quincena de mayo, los tucumanos siguen saliendo en camiseta, las plazas están llenas y los ventiladores aún giran. Las temperaturas máximas alcanzan los 30 grados y las mínimas se mantienen suaves, lejos del fresco otoñal que uno esperaría por estas fechas. Para entender este fenómeno, hablamos con Cristofer Brito, observador meteorológico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), quien nos dio un panorama claro de lo que está ocurriendo y, sobre todo, de lo que se puede esperar en los próximos días.
Brito confirma lo que todos sospechan: el calor no es normal para esta época del año. “Estamos muy arriba de los valores normales. Tengamos en cuenta que de máxima, normalmente en mayo deberíamos tener 21 o 22 grados. Sin embargo, ahora estamos llegando a los 30 e incluso podríamos superarlos en algunas zonas del este provincial”, explicó.
A pesar de lo inusual, el fenómeno no es completamente nuevo. “En mayo de 2015 ya habíamos tenido situaciones similares. También en 2017 y 2018. Por ende, no es tan atípico, pero sí poco común”, matiza el meteorólogo.
Muchos tucumanos se preguntan por qué estos días de 25 o 30 grados no se sienten igual que en pleno verano. Brito lo explica con claridad: “No son los mismos 25 de mínima que tenés en enero a los 25 de máxima que tenés ahora. Además, durante esta época del año, la atmósfera y la tierra necesitan mucho calor. Lo que se absorbe durante el día, se libera muy bien durante la noche. Por eso, las temperaturas bajan rápidamente una vez que se pone el sol”.
Este fenómeno provoca una gran amplitud térmica: mañanas frescas, tardes cálidas, y noches que nuevamente invitan a sacar una campera. “Fijate que venimos de mínimas de 14, 16 grados. Eso hace que se sienta mucho el alivio y el calor no sea sofocante”, señala Brito.
Además, la radiación solar en mayo no tiene la misma intensidad que en enero. Por eso, aunque el termómetro marque cifras similares, la sensación térmica es muy diferente. “La tierra libera el calor que absorbe durante el día porque la radiación solar es poca en comparación con el verano. No se siente ese calor agobiante”, asegura.
Pero ¿cuánto más durará esta especie de «mini primavera»? Según Brito, hay que aprovechar los próximos días porque el cambio de tiempo se acerca. “Durante lo que resta de esta semana y hasta el sábado, vamos a seguir con estas condiciones templadas o cálidas. El sábado incluso podríamos alcanzar los 30 o 31 grados en el este de la provincia”.
El domingo, sin embargo, llegará un frente frío. “Ese día va a ingresar un frente que provocará lluvias muy pasajeras, entre las 14 y las 19 horas aproximadamente. Si no lo viste, ya está, porque van a pasar muy rápido”, advirtió Brito.
Ese cambio marcará el comienzo de un descenso térmico más acorde al otoño. “El lunes amaneceremos con 13 o 14 grados, y durante la semana siguiente las temperaturas mínimas bajarán gradualmente hasta los 9 o 11 grados. Las máximas también se acomodarán entre los 19 y 22 grados, que son valores normales para esta época del año”, explicó el especialista.
Otra inquietud recurrente entre los tucumanos es qué tipo de invierno se avecina. En redes sociales circularon rumores sobre un invierno “crudo”, uno de los más fríos en décadas. Pero Brito desmiente categóricamente esas versiones: “A la gente que leyó esas noticias les digo que no va a ser así. No se viene el invierno más frío de los últimos 60 o 70 años. Va a ser un invierno normal. Va a hacer frío, sí. Puede haber heladas, sí. Pero no va a ser extremo”.
Aprovechó también para poner en cuestión la proliferación de información falsa sobre el clima en redes sociales y servicios de mensajería. “Yo les llamo ‘chantarólogos’, porque hablan sin conocimiento. La gente ve una placa en WhatsApp o Instagram y se asusta, pero no hay base científica detrás de eso”, denunció.
De cara al invierno que viene, Brito insiste en que no hay motivos para preocuparse en exceso: “Lo que podemos ver ahora es una tendencia. Y lo que vemos es un invierno normal, con temperaturas ligeramente por encima de los valores normales. En precipitaciones, también se esperan niveles normales”.
En resumen, el otoño llegará a Tucumán, solo que con algo de demora. Hasta entonces, se puede disfrutar del “veranito” que aún no se decide a irse. Los días agradables están contados y, si bien no se espera un desplome abrupto de la temperatura, sí se avecina un cambio paulatino que nos irá metiendo, ahora sí, en el clima otoñal.
Como señaló Brito con ironía y una sonrisa en la voz, “ahora estamos en la gloria”. Y tal vez tenga razón. Porque cuando llegue el frío de verdad, más de uno recordará con nostalgia estos 25 grados de mayo que parecían salidos de una primavera soñada.













