“El norte no da más”. Con esa contundente frase, la Asociación de Productores del Norte (APRONOR) sintetiza el drama que vive el sector agrícola en el NOA. Hugo Meloni, presidente de la entidad, explicó en una entrevista radial que la situación es crítica, y que la continuidad de los productores está en serio riesgo si el gobierno nacional decide restablecer las retenciones plenas a las exportaciones agropecuarias.
“El disparador principal fue el inminente vencimiento, el 30 de junio, de la baja transitoria en las retenciones para soja y maíz”, explicó Meloni. “Vemos con muchísima preocupación que el gobierno podría recomponer los valores anteriores. Y ya con las retenciones actuales, la producción en el norte es inviable.”
Según el dirigente, los costos logísticos, los precios internacionales deprimidos y la distancia a los puertos configuran un escenario que condena al productor norteño a la pérdida o la salida del sistema. “Acá, a diferencia de la zona núcleo, tenemos que recorrer más de 900 kilómetros para llegar a los puertos. Eso encarece muchísimo todo. De cada cinco camiones que enviás, uno entero se va en flete”, detalló.
A esa situación se le suma el peso de los derechos de exportación. “El Estado se queda con uno de cada cuatro camiones a través de las retenciones. Después de eso, uno más se lo lleva el flete. Con lo que queda, hay que cubrir todos los costos de producción. No da”, resumió.
Meloni sostuvo que si se reestablecen los niveles plenos de retenciones, sería “el peor de los mundos”. Por eso la solicitada que publicaron el 19 de junio en el diario La Nación no fue una simple manifestación de descontento, sino una alarma: “Fue una frase fuerte, hablamos de una muerte anunciada, pero es la realidad. Cada vez hay más productores que se van, que dejan el campo o arriendan sus tierras. Y no es lo mismo un productor chico, que genera vida en el interior, que un gran empresario que absorbe campos”.
El reclamo de APRONOR no solo es económico. Es también político y cultural. “Desde 2003 para acá, salvo en la gestión de Macri, el campo fue presentado como el enemigo del pueblo. Eso es una injusticia. Lo que el campo quiere es reinvertir en su lugar, generar trabajo, riqueza y arraigo. Pero si todo se lo lleva el gobierno nacional, y encima lo reparte mal, no hay futuro para las provincias del norte.”
A pesar de la gravedad de la situación, Meloni mantiene la esperanza: “No nos planteamos medidas de fuerza. Confiamos en que el gobierno va a escuchar. El productor del norte ya liquidó casi toda su cosecha por necesidad. Ya respondimos. Ahora esperamos que el Estado haga su parte y mantenga la baja, o mejor aún, que siga reduciendo las retenciones”.
La solicitada generó una importante repercusión en medios y redes sociales, aunque todavía no hubo respuesta oficial. “Tuvimos mucho apoyo social y también institucional. La Sociedad Rural de Salta y la de Tucumán nos respaldaron. Es que el problema es estructural. No es solo del campo: si desaparece el productor, se cae la economía del interior.”
Meloni también hizo un llamado a la sociedad civil: “Que la gente entienda que no pedimos privilegios. Pedimos condiciones mínimas para seguir produciendo. Si no hay producción en el norte, habrá más pobreza, más migración y menos país”.
El mensaje de APRONOR es claro, urgente y dramático. Y si bien por ahora no se prevén acciones directas, la sensación de límite está muy presente. “La situación ya es insostenible”, remató el dirigente.













