Del 21 al 23 de agosto, la ciudad de Concepción, en Tucumán, será sede del Primer Simposio Internacional de Drones, un evento que se desarrollará en el marco de AgroSur y que promete convertirse en un hito para el futuro productivo del agro argentino. La propuesta busca reunir a especialistas del agro, la ciencia y la tecnología con el objetivo de profundizar sobre el presente y el futuro de la agricultura inteligente, en un escenario donde la innovación ya no es una opción, sino una necesidad.
Entre los disertantes más destacados se encuentra Gabriela Tallarico, coordinadora del Programa Nacional AgTech del INTA, quien participará del encuentro con una charla enfocada en las tendencias tecnológicas que están transformando la producción agropecuaria. Tallarico, una referente en innovación tecnológica aplicada al agro, destaca la relevancia del evento para productores, técnicos y emprendedores del NOA, especialmente en un contexto donde herramientas como los drones están ganando cada vez más protagonismo en el campo argentino.
“El uso de los drones ha crecido exponencialmente, no solo a nivel global, sino también en Argentina. Cada vez más productores los incorporan como una herramienta clave para mejorar la eficiencia en sus actividades”, señala la especialista. En ese sentido, destaca que si bien los drones comenzaron usándose principalmente para aplicaciones fitosanitarias, hoy se exploran muchas más posibilidades: diagnóstico de cultivos, mapeo de suelos, conteo de animales, y estudios de alta precisión, entre otros.
Según Tallarico, los drones se han transformado en grandes generadores de datos, y es precisamente ese volumen de información lo que representa una oportunidad para mejorar la toma de decisiones en el agro. “No se trata solo de volar un dron, sino de interpretar los datos que produce. Ahí entra en juego la inteligencia artificial, la sensorización y otras tecnologías complementarias que están redefiniendo los modos de producir en el campo argentino”, explica.
Desde el INTA, el trabajo con drones no es nuevo. De hecho, hace más de ocho años que comenzaron a experimentar con esta tecnología. En aquellos inicios, fueron los mismos técnicos quienes construyeron sus propios dispositivos para explorar sus capacidades. Con el tiempo, se conformó una red nacional de pilotos de drones dentro del INTA, integrada por técnicos especializados que no solo investigan y validan el uso de equipos y software, sino que también capacitan y acompañan a productores y asesores interesados en incorporar esta tecnología.
Ese trabajo se enmarca dentro del Programa Nacional AgTech, una estrategia transversal que impulsa el uso de cinco tecnologías principales: drones, sensorización, inteligencia artificial, robótica e impresión 3D. El programa tiene una visión federal, y busca que estas herramientas lleguen a todas las regiones productivas del país, incluyendo no solo a la agricultura extensiva, sino también a otras verticales como la horticultura, la fruticultura o los cultivos industriales. “Lo que buscamos es promover una producción más precisa, más eficiente y más sostenible, cuidando los recursos y reduciendo el uso innecesario de insumos”, afirma Tallarico.
El simposio de agosto está diseñado para ser accesible y útil para una amplia variedad de asistentes. Está pensado tanto para especialistas como para personas que están dando sus primeros pasos en la incorporación de tecnología. Habrá módulos introductorios para quienes estén evaluando la compra de su primer equipo, así como bloques técnicos con temáticas más específicas. Además, contará con la participación de referentes internacionales que compartirán experiencias y tendencias globales, permitiendo una mirada comparativa y enriquecedora sobre cómo se están utilizando los drones en distintos países.
Consultada sobre el mensaje que daría a los productores que todavía desconfían del uso de estas tecnologías, Tallarico propone un enfoque gradual. “Incorporar tecnología es un proceso que se hace paso a paso. Lo primero es animarse a conocer, acercarse, ver qué hacen otros, escuchar a quienes ya lo están usando. El conocimiento es el primer paso para perderle el miedo a lo nuevo. Después de eso, cada productor podrá definir qué tecnología le sirve, para qué la necesita y cómo adaptarla a su escala y a su sistema productivo”, concluye.
Con esta mirada abierta, integradora y realista, el Primer Simposio Internacional de Drones se posiciona como una oportunidad única para repensar la producción agropecuaria desde la innovación, el conocimiento y la articulación entre actores públicos y privados. Una cita imprescindible para todos aquellos que apuestan por un campo más moderno, más inteligente y más sostenible.













