El reciente anuncio del presidente Javier Milei sobre la baja “permanente y sin vuelta atrás” de las retenciones al agro ha generado diversas reacciones en el interior productivo del país. En Tucumán, el sector agropecuario recibe la noticia con moderado optimismo, aunque sin dejar de lado una mirada crítica y cautelosa. José Frías Silva, presidente de la Sociedad Rural de Tucumán, compartió su visión sobre la medida, sus implicancias y las necesidades urgentes del campo norteño.
“La vemos con muy buenos ojos, ya que creemos que este es el camino que necesitamos para salir adelante con la producción”, expresó Frías Silva al ser consultado sobre la reducción al 26% en las retenciones para la soja. Sin embargo, aclaró que se trata apenas de un primer paso hacia una meta más ambiciosa. “Lo ideal, a lo que nosotros apuntamos, es eliminar el 100 por 100 de las retenciones. Es algo totalmente distorsivo en la producción”, subrayó.
Desde la perspectiva del NOA, el impacto de las retenciones ha sido particularmente gravoso. Los costos estructurales y la distancia a los puertos juegan en contra de la competitividad regional, una realidad que el dirigente rural no dejó pasar por alto. “Seguimos con los mismos costos y con la misma distancia a los puertos. Por eso es fundamental que estas medidas se mantengan y se profundicen.”
En cuanto a la reacción de los productores tucumanos, Frías Silva aseguró que hay una recepción favorable, aunque marcada por la prudencia. “Todos sabemos que a nosotros todavía no nos alcanza. Pero es un primer paso. Sabemos que la situación del gobierno nacional es crítica, no se puede solucionar todo en un año y medio”, reconoció. No obstante, valoró el gesto como un alivio: “Estos mensajes nos alivianan el esfuerzo, nos ayudan un poco a llegar a la orilla del río, que está bastante complicado.”
La situación económica del productor tucumano continúa siendo delicada. “Estábamos muy apretados al final del mes pasado, a pesar de la reducción del 20% que, por la capacidad de pago de los exportadores, no se sintió de lleno en los precios”, explicó. La combinación entre la necesidad de liquidar granos y un mercado que no respondió como se esperaba terminó por frustrar parte del alivio que se esperaba. “Esto es oferta y demanda. Si hay mucha disponibilidad para comprar, uno termina bajando los precios”, lamentó.
El nuevo anuncio presidencial, sin embargo, aporta algo que hasta ahora escaseaba: previsibilidad. “Nos da un poquito más de horizonte. Creemos que en este momento deberían mejorar los precios para nosotros”, afirmó. La posibilidad de obtener mejores ingresos permitiría a los productores cubrir mejor unos costos que siguen siendo “muy difíciles de llevar a cabo”, sobre todo tras una campaña marcada por bajos rendimientos.
De cara a la próxima campaña, el presidente de la Sociedad Rural tucumana cree que el productor seguirá apostando al trabajo, aunque condicionados por el clima y el contexto económico. “El productor sabe sembrar, es lo único que sabe. Pero dependemos muchísimo del clima. Esto sigue siendo biología”, indicó. Aun así, resaltó la importancia de que haya señales positivas desde el gobierno. “Necesitamos crecer, ampliar el área de siembra. Y para eso hace falta previsibilidad también en las retenciones.”
Pero no todo gira en torno a los tributos. Otra preocupación creciente en el sector es el aumento de los delitos rurales. La semana pasada se llevó a cabo una reunión en Simoca entre productores y autoridades policiales para abordar el problema. “Estuvo toda la cúpula de la policía de delitos rurales. Conversamos sobre acciones de prevención, como hacer alertas vecinales similares a las que hay en los barrios”, contó Frías Silva. La idea es replicar sistemas de colaboración y vigilancia en zonas rurales para reducir los robos y ataques al patrimonio productivo.
Uno de los temas más delicados es la falta de denuncias, muchas veces por temor a represalias o por las condiciones deficientes de las comisarías rurales. “Muchas veces los productores no denuncian porque tienen miedo o porque no hay papel, no hay computadora, no hay luz. Pero es fundamental insistir en hacer las denuncias, aunque sea contra autores desconocidos”, remarcó. También se solicitó formalmente al poder ejecutivo provincial que se asignen más móviles a las patrullas rurales. “Tenemos muchas extensiones por cubrir y no dan abasto. Celebramos que se hayan sumado nuevos oficiales, pero necesitamos más vehículos.”
Antes de finalizar, Frías Silva pidió no perder de vista que la baja de retenciones también alcanzó otras producciones. “No solo miremos la soja, el maíz o el trigo. También hubo reducciones en la carne porcina, en la vacuna. El esfuerzo por parte del gobierno se está haciendo. Pero tenemos que llegar a eliminar el 100% de todo esto, que es una calamidad para la producción”, concluyó.
Desde Tucumán, la lectura es clara: el campo valora los gestos, pero exige continuidad, profundidad y acompañamiento en todos los frentes. Solo así podrá desplegar todo su potencial productivo en un país que aún busca equilibrio entre sus urgencias fiscales y las necesidades del interior productivo.













