La citricultura tucumana se prepara para vivir uno de los eventos más importantes del año: Citrus Mundo. Con una agenda orientada a la innovación, el encuentro contará con la participación de especialistas nacionales e internacionales que aportarán su mirada sobre los desafíos y oportunidades del sector. Entre ellos se destaca el ingeniero agrónomo Antonio Domínguez Moreno, proveniente de Huelva, al sur de España, una de las regiones citrícolas más relevantes de Europa.
“Las expectativas son desafiantes y a la vez ilusionantes. Ya había visitado Tucumán en el pasado y me impresionó la fuerza y la profesionalización del sector. Volver para compartir conocimientos es un honor y una gran oportunidad”, comentó Domínguez Moreno, quien será uno de los principales disertantes del congreso.
Su charla llevará un lema que resume toda una filosofía de trabajo: “Nutrir no es solo aplicar, es entender, adaptar y optimizar”. Para el especialista, la nutrición vegetal debe ser concebida como una estrategia integral que combina ciencia, tecnología y observación del cultivo. “La idea es simple: darle a la planta lo que necesita cuando lo necesita, para que pueda expresar todo su potencial”, explicó.

En su disertación abordará tanto herramientas clásicas como innovaciones recientes en el manejo de los nutrientes. “En Argentina, y en particular en el NOA, se pueden aplicar todas las técnicas disponibles en la actualidad, desde análisis de suelo, foliares y de agua, hasta tecnologías más modernas como el análisis de savia, mapas de suelo o índices de vegetación. Todo esto nos permitirá conocer el perfil nutricional de cada parcela y diseñar planes de fertilización ajustados, específicos para cada caso”, señaló.
La propuesta es avanzar hacia una nutrición de precisión, que no solo aporte fertilizantes, sino que optimice recursos y mejore la salud general de las plantas. “Una planta bien nutrida siempre está más fuerte frente a cualquier estrés, ya sea una enfermedad, una sequía, un suelo salino o cualquier otro factor adverso. La nutrición no es una medicina milagrosa, pero sí es la base para tener cultivos más sanos, productivos y resistentes”, destacó.
En ese sentido, Domínguez Moreno subrayó que una nutrición adecuada puede reducir la incidencia de problemas sanitarios. “El efecto fitofortificante de una buena estructura vegetal hace que la planta esté en mejores condiciones para afrontar distintos tipos de estrés. Esa es una ventaja clave en contextos donde las enfermedades y los factores climáticos están siempre presentes”, explicó.
El especialista español también hizo hincapié en la importancia de los espacios de encuentro que generan este tipo de eventos. “Citrus Mundo será un espacio para conocer lo último en tecnología y en manejo de la nutrición vegetal. Pero también será un ámbito para compartir experiencias y generar vínculos entre técnicos y productores de distintas regiones. Estoy convencido de que este congreso acelerará el crecimiento del sector citrícola en el NOA”, aseguró.
Al ser consultado sobre su mensaje para los productores tucumanos, el ingeniero no dudó en extender una invitación directa: “Vengan y compartan dos días con nosotros. Estoy seguro de que se llevarán ideas y herramientas prácticas que les ayudarán a mejorar sus sistemas productivos y a hacer más competitiva la citricultura de la región”.
La mirada comparativa con España también aporta valor. Huelva, en Andalucía, es una zona citrícola de gran importancia, donde se han incorporado tecnologías de precisión para la gestión de la nutrición y el riego. “Las técnicas que usamos en España son perfectamente aplicables en Tucumán. Lo fundamental es adaptarlas al contexto local, entendiendo la fisiología de la planta, el tipo de suelo y la disponibilidad de agua. Esa adaptación es la que garantiza el éxito”, señaló.
Más allá de lo técnico, Domínguez Moreno también compartió sus impresiones personales sobre Tucumán. “Mis viajes fueron principalmente de trabajo, con poco tiempo para el turismo, pero me impresionaron los paisajes, la amplitud de la región y, sobre todo, la cultura. Me sentí muy cercano, como si estuviera en cualquier otra región de España”, recordó. Y no dejó pasar la oportunidad de destacar la gastronomía local: “Magnífica. El vino y la carne son el centro de todo plato, y fue una experiencia muy agradable”.
En un contexto en el que la citricultura del NOA enfrenta desafíos climáticos, sanitarios y de competitividad internacional, la propuesta de una nutrición moderna se vuelve fundamental. Incorporar ciencia y tecnología al manejo del cultivo ya no es una opción, sino una necesidad. “La nutrición vegetal es un eje estratégico. Si logramos darle a la planta exactamente lo que necesita, estaremos no solo aumentando rendimientos, sino también construyendo sistemas productivos más sostenibles y competitivos”, concluyó el especialista español.
La cuenta regresiva está en marcha. Citrus Mundo promete ser una vidriera de conocimiento y un puente entre la experiencia europea y el potencial productivo argentino. Y en ese cruce, la nutrición vegetal aparece como la clave para impulsar un futuro citrícola más sólido, eficiente y resiliente.













