El Fondo Monetario mantuvo su postura optimista sobre los próximos dos años de la economía argentina: cree que tanto este año como en 2027 el PBI crecerá 4%, algo menos de lo que espera el Gobierno, pero a un ritmo superior a las dos economías principales de la región -Brasil y México– y también por encima del promedio mundial.
El pronunciamiento del FMI se da en la previa de una nueva ronda de negociaciones, que tendrá lugar desde principios de febrero. En este caso, se debatirá el cumplimiento de las metas de reservas y de superávit fiscal de fin de año.
Hay en juego un nuevo desembolso por US$ 1.000 millones. De todas formas, a principios del mes que viene también aparece en el cronograma un vencimiento hacia el propio Fondo, que sería de unos US$ 850 millones por la deuda tomada en los últimos años. De esta forma, el ingreso «neto» de divisas sería menor.
Las proyecciones sobre la economía argentina se desprenden de la actualización del Perspectivas Económicas Mundiales (World Economic Forum, WEO, en inglés) que fue presentado este lunes en Bruselas, por parte de la plana mayor económica de organismo.
De confirmarse ese escenario de expansión de 4% este año, el país se ubicará entre las once economías con mayor crecimiento entre las treinta que releva el organismo en su informe global. De todas formas, el crecimiento económico argentino de este año estaría por debajo de lo proyectado por el Gobierno en su Presupuesto, en el que estimó un 5% de expansión del PBI.
Como comparación, para el Fondo, Brasil mostraría una desaceleración marcada, con una expansión prevista de 1,6% en 2026 y un repunte a 2,3% en 2027, mientras queMéxico crecería 1,5% y 2,1% respectivamente.
En contraste, la Argentina mantendría un desempeño más dinámico, apoyado en un contexto de normalización macroeconómica y mayor previsibilidad, de acuerdo con la evaluación que hizo el FMI en sus últimas declaraciones.
El informe destacó que el crecimiento argentino se daría en un escenario internacional atravesado por tensiones comerciales, riesgos geopolíticos y un delicado equilibrio entre el impulso de la inversión tecnológica y las políticas proteccionistas.
En ese marco, el desempeño relativo de la Argentina la colocaría por encima de las principales economías de América Latina, aunque el organismo advierte que la evolución de los precios de la energía y las condiciones financieras globales seguirán siendo factores clave.
A nivel global, el organismo proyecta un crecimiento de 3,3% en 2026 y 3,2% en 2027,cifras parecidas a las de 2025. “En América Latina y el Caribe el crecimiento se moderará a 2,2% en 2026 para rebotar a 2,7% en 2027 a medida que los países se acercan a su potencial desde diferentes posiciones cíclicas”, señala el documento.
Otras estimaciones privadas son menos optimistas que las del FMI. La consultora LCG, por caso, espera «una recuperacióncercana al 2,5% anual promedio, aunque todavía muy concentrada en pocos sectores (petróleo, minería, agro), fomentando la desigualdad sectorial».
Empiria, la consultora de Hernán Lacunza, en tanto, proyecta que este año la economíacrecerá 2,8%, empujado por la actividad agropecuaria y la energía, lo que marcaría una desaceleración respecto al 3,9% que esperan que sea el número final de expansión económica de 2025.
Dentro de la industria, un sector señalado como de los «perdedores» en este proceso económico, también identifican una brecha. Entre los que se llevan la peor parte están los textiles y los minerales para la construcción y entre los que se sostienen están la refinación de petróleo y alimentos.
El consenso de las consultoras y bancos, que se refleja en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central, muestra que en términos promedio se espera que el PBI argentino crezca este año 3,5%, medio punto menos que el FMI y más de un punto porcentual por debajo de la proyección del Ministerio de Economía.
(Fuente: Clarín)













