El Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores elevó el monto máximo de la prestación por desempleo a $356.895 mensuales. La medida busca sostener ingresos, derechos y cobertura social de trabajadores rurales que atraviesan situaciones de cesantía en un contexto marcado por la estacionalidad del empleo.
El empleo rural en la Argentina está atravesado históricamente por la estacionalidad, la rotación y los vaivenes propios de la actividad productiva. En ese escenario, las herramientas de protección social cobran un rol central para garantizar derechos básicos y brindar contención a los trabajadores y trabajadoras que quedan sin empleo de manera circunstancial. En ese marco, el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) anunció una nueva actualización en el monto de la Prestación por Desempleo Rural, que eleva el tope máximo mensual a $356.895 y el mínimo a $178.448.
La decisión fue adoptada en enero por el directorio del organismo y representa el primer aumento del año 2026. Para profundizar en el alcance de la medida y su impacto en la provincia, dialogamos con Héctor Cossio, delegado del RENATRE en Tucumán, quien destacó la importancia de sostener este tipo de políticas en un contexto social y económico todavía sensible.
“En enero, en la reunión de directorio del registro de RENATRE se decidió otorgar un nuevo aumento, el primero de lo que va del año, del 3% en las prestaciones, llevando los montos a $356.895 el máximo y $178.448 el mínimo”, explicó Cossio. Si bien el incremento porcentual puede parecer moderado, desde el organismo remarcan que se inscribe dentro de una política sostenida de actualización que, durante el año anterior, incluso superó los índices inflacionarios y de precios.
“El registro siempre está muy atento, así como lo hizo el año pasado en un porcentaje superior al índice inflacionario y al índice de precios. La política del RENATRE es administrar los aportes de los empleadores de la mejor manera posible para que tengan beneficio los trabajadores, sobre todo en situaciones como las que se están viviendo en este momento”, subrayó el delegado provincial.
Uno de los puntos clave de la prestación es que el monto que percibe cada beneficiario no es fijo, sino que se define de manera individual. Según explicó Cossio, el cálculo depende de múltiples variables vinculadas a la trayectoria laboral del trabajador. “Es variable. Tiene un máximo y un mínimo y depende de la situación de cada trabajador, de sus aportes y de su último recibo de sueldo. Por eso cada caso se atiende y se asesora en particular”, señaló.
Para acceder a la prestación, los trabajadores rurales deben cumplir con una serie de requisitos formales que apuntan a garantizar la correcta registración laboral. “Fundamentalmente, estar debidamente registrados en ARCA y en RENATRE, acreditar su CUIL y tener legalmente la situación de desempleo, que normalmente se acredita con un telegrama”, detalló Cossio. A eso se suman la presentación del último recibo de sueldo, el comprobante de CBU para el cobro de la prestación y la información del grupo familiar, que permite acceder a otros beneficios complementarios.
Más allá del apoyo económico, desde el RENATRE remarcan que la prestación por desempleo incluye un conjunto de derechos que muchas veces no son del todo conocidos por los trabajadores. “No es solo la parte económica. También se asegura que el trabajador que está circunstancialmente desempleado mantenga su asistencia médico-asistencial y la de su grupo familiar”, explicó el delegado. Además, durante el período en que se percibe la prestación, se garantiza la continuidad de las asignaciones familiares y el cómputo de aportes con fines previsionales.
En este esquema, el rol del empleador resulta central. El RENATRE funciona con un directorio mixto integrado por representantes de los empleadores y del sector gremial, lo que le da al sistema un carácter tripartito y equilibrado. “El empleador es fundamental porque es quien realiza los aportes mensuales que luego se devuelven al trabajador de distintas maneras: prestaciones, capacitaciones y programas de formación”, remarcó Cossio. En ese sentido, las capacitaciones ocupan un lugar estratégico, ya que apuntan a mejorar la empleabilidad y facilitar la reinserción laboral de quienes atraviesan períodos de desempleo.
Por último, el delegado dejó un mensaje directo para los trabajadores y trabajadoras rurales que hoy se encuentran sin empleo y no conocen esta herramienta. “Que se comuniquen con el registro o se acerquen a la delegación para que los asesoremos bien y puedan cumplir con todos los requisitos para acceder a los beneficios”, indicó. En Tucumán, la delegación del RENATRE funciona en San Lorenzo 751, de lunes a viernes de 7 a 15 horas, y también dispone de canales de contacto remoto, como WhatsApp y una línea telefónica gratuita.
En tiempos de alta rotación laboral y desafíos económicos persistentes, la actualización de la prestación por desempleo rural aparece como un respaldo clave para sostener ingresos, derechos y dignidad de miles de trabajadores que sostienen, día a día, la producción agropecuaria del país.













