Durante años, hablar de exportaciones parecía estar reservado para grandes compañías, estructuras industriales complejas y empresas con capacidad para producir volúmenes masivos. Sin embargo, esa realidad cambió profundamente en los últimos tiempos. La simplificación de procesos, la digitalización de trámites y la creciente demanda internacional de productos diferenciados abrieron una ventana de oportunidades para pequeñas y medianas empresas que antes ni siquiera imaginaban participar del comercio exterior.
A pesar de este escenario favorable, todavía existen numerosos empresarios del NOA que observan el mercado internacional con cierta distancia, convencidos de que exportar es una actividad compleja, costosa o exclusiva para grandes jugadores. Precisamente sobre esa brecha de información buscará trabajar un evento especializado en comercio exterior y operatoria aduanera que se realizará en Tucumán durante agosto.
La iniciativa contará con la participación de Silvia Notte, titular de SN Estudio Aduanero, quien sostiene que muchas empresas de la región poseen un enorme potencial exportador que aún no ha sido plenamente descubierto. “Ya se pasó esa barrera del comercio exterior de hace muchos años, donde exportaba aquel que tuviera 500 empleados y una capacidad de producción para abastecer toneladas y toneladas de alimentos”, explicó la especialista. “La globalización cambió la forma de comprar y de vender. Hoy una pyme puede exportar perfectamente si tiene un producto competitivo y la decisión de hacerlo”.
Según Notte, uno de los principales problemas que enfrenta el sector empresarial es una percepción equivocada sobre las dificultades que implica exportar. Muchas veces el temor surge por desconocimiento de los procedimientos o por experiencias asociadas a modelos comerciales que ya quedaron atrás. “Parece muy complejo, pero no es tan así”, afirmó. “Queremos acercar la experiencia para que las empresas puedan evacuar sus dudas y comenzar a trabajar en el mundo del comercio exterior”.
La especialista considera que Argentina atraviesa un momento particularmente interesante para quienes buscan expandirse hacia nuevos mercados. Entre los factores que potencian esta oportunidad destaca el creciente interés internacional por los productos argentinos y la mejora en determinadas condiciones comerciales.
“Argentina tiene una capacidad de producción impresionante y una calidad muy buena. Eso es algo muy buscado en el exterior”, señaló. “Además, Europa está mirando mucho más a nuestro país porque existen beneficios económicos que favorecen el intercambio comercial”.
Más allá de las oportunidades, Notte reconoce que existen errores frecuentes que pueden complicar una operación internacional. Entre ellos menciona especialmente los aspectos documentales y logísticos.
“Muchas veces los problemas aparecen porque no se realiza un chequeo previo de la documentación con el comprador. Los documentos deben trabajarse primero en borrador y luego emitirse en forma definitiva cuando existe conformidad entre las partes”, explicó.
En materia logística, la recomendación es analizar cuidadosamente las condiciones específicas que requiere cada producto. “Hay mercaderías que necesitan determinados embalajes o condiciones especiales de transporte. Ahí es donde el asesoramiento resulta fundamental para evitar inconvenientes”.
Cuando se le consultó sobre los requisitos esenciales para comenzar a exportar, su respuesta sorprendió por la simplicidad. “Lo primero es la decisión”, aseguró. “Si una empresa decide que quiere exportar y tiene claro qué porcentaje de su producción va a destinar al mercado interno y cuál al mercado externo, la exportación prácticamente sale sola”.
La afirmación cobra aún más relevancia cuando se analiza el potencial productivo del NOA. Para Notte, la región cuenta con ventajas competitivas que muchas veces los propios empresarios no logran dimensionar.
“Tucumán y el NOA tienen potencial en todo”, sostuvo. “Muchas veces los productores no se dan cuenta de que tienen oro en polvo. La calidad, la capacidad productiva y la seriedad con la que trabajan son aspectos que el mercado internacional valora muchísimo”.
Uno de los cuestionamientos habituales de los empresarios del norte está relacionado con la distancia respecto de los principales puertos de exportación. Sin embargo, la especialista considera que ese factor no debe convertirse en una barrera. “La logística puede ser un desafío porque Argentina tiene distancias muy largas, pero también existen alternativas. Cada operación debe analizarse de manera particular para encontrar la opción más eficiente”, explicó.
La transformación tecnológica también jugó un papel decisivo para democratizar el acceso al comercio exterior. Trámites que antes demandaban meses o incluso años hoy pueden resolverse de manera mucho más ágil.
“Antes exportar implicaba una burocracia enorme. Hoy muchas cosas se hacen digitalmente y los procesos son mucho más simples”, destacó. “Cuando una empresa tiene las habilitaciones correspondientes, gran parte de los procedimientos son rápidos y sencillos”.
En ese contexto, el encuentro que se realizará en Tucumán buscará justamente acercar esa información a empresarios, productores y emprendedores que todavía observan el comercio exterior como algo lejano.
“Queremos demostrar que exportar no es un tabú ni algo reservado para unos pocos”, señaló Notte. “La idea es que quienes participen puedan conocer las oportunidades que tienen, los mercados que podrían explorar y cuáles son los pasos básicos para comenzar”.
Además de los sectores tradicionales del NOA, la especialista observa oportunidades crecientes en nuevas producciones que comienzan a desarrollarse en la región.
“Estamos trabajando sobre proyectos vinculados al café sustentable de Tucumán y también sobre frutas finas. Son actividades que tienen mucho potencial y que pueden encontrar nichos muy interesantes en mercados internacionales”, comentó.
De cara al futuro, el mensaje de la especialista es claro y directo: “Que se animen. Exportar no es nada complejo cuando se cuenta con información y asesoramiento adecuado”.
Una invitación que busca transformar el entusiasmo productivo del norte argentino en nuevas oportunidades de negocio más allá de las fronteras y que, según quienes trabajan diariamente en el sector, podría abrir una etapa de crecimiento para muchas empresas que todavía no descubrieron todo lo que tienen para ofrecer al mundo.













