Durante años, la idea de exportar pareció reservada para grandes empresas con estructuras consolidadas y volúmenes capaces de abastecer mercados internacionales. Sin embargo, ese paradigma comenzó a cambiar. Hoy, las pequeñas y medianas empresas del norte argentino cuentan con condiciones más favorables para dar el salto al comercio exterior y diversificar sus mercados.
Ese será precisamente uno de los ejes de NOA Exporta, el evento que se realizará el 12 de agosto en el Hotel Hilton -Tucumán- organizado por Suena a Campo junto a SN Estudio Jurídico Aduanero, que reunirá en Tucumán a especialistas en comercio exterior con el objetivo de acercar herramientas, experiencias y estrategias a productores, industriales, emprendedores y empresarios de toda la región.
En la previa del encuentro, Silvia Notte explicó por qué considera que este es uno de los mejores momentos para que las empresas del NOA comiencen a mirar hacia los mercados internacionales. «Fundamentalmente por la capacidad productiva que tiene todo el NOA. Hay un desarrollo, una disposición de materia prima y productos terminados, tanto agropecuarios como industriales, para que lleguen al exterior. A veces sentimos que esa capacidad está un poquito desaprovechada», afirmó.
Según la especialista, uno de los principales desafíos continúa siendo derribar el miedo que todavía existe alrededor del comercio exterior. «Queremos bajar a piso que exportar no es estudiar el átomo. No hace falta completar un contenedor para empezar», aseguró, intentando desmitificar una de las creencias más frecuentes entre las pequeñas empresas.
La realidad internacional también juega a favor. Mientras el mundo demanda cada vez más alimentos y productos con valor agregado, Argentina cuenta con una oferta que puede posicionarse en numerosos mercados. Para Notte, confluyen varios factores que convierten al contexto actual en una oportunidad difícil de repetir. «La producción argentina está al tope y además se han dado situaciones donde se desburocratizó la parte administrativa, lo que genera agilidad y ahorra tiempo y dinero a las empresas», explicó.
A ese escenario se suman cuestiones geopolíticas y comerciales que modifican la demanda internacional. «Las guerras hacen que muchos países busquen más alimentos y existen acuerdos internacionales, como el del Mercosur con la Unión Europea, que reducen aranceles. Argentina tiene gran parte de los productos que Europa compra y, como ese mercado no siempre exige volúmenes gigantescos como China, representa una oportunidad excelente para las empresas del NOA», señaló.
Uno de los cambios más importantes, según destacó la especialista, tiene que ver con la simplificación de numerosos trámites administrativos que históricamente desalentaban a quienes querían exportar. «Antes digitalizar una planta para exportar llevaba años de papeles y trabas. Hoy todo fluye mucho más rápido», sostuvo.
La modernización también alcanza a otros procesos vinculados al comercio exterior, como la importación de maquinaria. «Hoy existen muchos más beneficios y una mayor agilidad para quienes necesitan incorporar maquinaria usada para producir. Todo eso termina mejorando la competitividad de las empresas», explicó.
Otro de los interrogantes frecuentes entre quienes analizan vender al exterior tiene que ver con los costos. ¿Vale realmente la pena exportar? Para Notte, la respuesta es contundente. «Valer la pena, siempre vale la pena. Exportar le da a una empresa tres elementos fundamentales: organización, proyección y seguridad en los pagos», afirmó.
La especialista considera que, más allá del precio obtenido por un producto, la estabilidad comercial representa uno de los mayores beneficios. «Saber que todos los meses te van a comprar una determinada cantidad y que el dinero ingresará en una fecha determinada brinda una previsibilidad que muchas veces el mercado interno no puede ofrecer», explicó.
A ello se suma un aspecto intangible, pero igualmente importante: el posicionamiento de la marca. «No es lo mismo decir que uno vende solamente en el mercado local que afirmar que sus productos llegan al exterior. Eso genera prestigio. Además, el efecto que tienen la marca Argentina, Messi o Maradona también ayuda muchísimo cuando uno sale a vender al mundo», sostuvo.
Sin embargo, Notte advirtió que el primer paso nunca debe ser improvisado. Antes de iniciar un proceso de exportación resulta indispensable realizar un diagnóstico de la empresa y estudiar cuidadosamente los mercados potenciales. «Cada empresa debe hacer un preestudio. No se trata de elegir cuarenta países de golpe. Hay que buscar cuál es el mercado más conveniente según la capacidad productiva, la competencia y los costos. Es un trabajo sencillo cuando se hace de manera conjunta y con asesoramiento», explicó.
Otro aspecto que suele generar costos innecesarios es el desconocimiento de la normativa aduanera. Según adelantó, este será uno de los principales temas que abordará durante NOA Exporta.
«Vamos a explicar con ejemplos concretos la diferencia entre una infracción y una denuncia aduanera, porque son situaciones completamente distintas. Una denuncia incluso puede derivar en cuestiones penales económicas o embargos. Conocer estas diferencias puede evitar muchos problemas y pérdidas económicas», advirtió.
El encuentro también pondrá el foco en cuestiones prácticas que muchas veces pasan inadvertidas, como el diseño de envases, las etiquetas o el packaging, elementos que suelen determinar la aceptación de un producto en determinados mercados.
«Las empresas pueden acercarse con sus etiquetas o consultas sobre envases. Existen muchos inconvenientes relacionados con las adaptaciones para exportación y queremos responder todas esas dudas para que el proceso resulte sencillo y agradable», señaló.
Con más de dos décadas de experiencia en comercio exterior, Silvia Notte considera que el mayor objetivo del evento será demostrar que exportar dejó de ser una posibilidad exclusiva para grandes compañías.
El desafío ahora consiste en acercar conocimiento, reducir incertidumbres y brindar herramientas para que cada vez más empresas del norte argentino se animen a cruzar fronteras.
Porque, como resume la propia especialista, «no hace falta ser una gran multinacional para exportar; hace falta información, planificación y la decisión de empezar».













