Con un cuarto de siglo de trayectoria, Nutriterra consolida su posición como una de las empresas pioneras en fertilización líquida a medida en Argentina. Desde sus inicios en San Juan hasta la actualidad, con plantas en San Juan, La Rioja y Tucumán, la firma ha construido un modelo de trabajo basado en la nutrición específica de los cultivos, el acompañamiento técnico permanente y el desarrollo de soluciones adaptadas a las necesidades de cada productor y de cada ambiente productivo.
Así lo explicó Javier Cerviño Dowling, referente técnico de la empresa, quien repasó la evolución de Nutriterra y destacó que el crecimiento fue siempre de la mano de quienes producen en las distintas regiones del país. «Estamos cumpliendo 25 años y eso nos encuentra muy contentos porque hemos crecido junto a los productores. Comenzamos con una planta en San Juan y hoy contamos también con plantas en La Rioja y Tucumán, trabajando con frutales, horticultura, granos, caña de azúcar y muchos otros cultivos», señaló.
La propuesta de Nutriterra parte de un concepto que, aunque parece simple, representa un cambio de paradigma respecto de la fertilización convencional: cada cultivo, cada suelo y cada etapa de desarrollo requieren una nutrición diferente. Bajo esa premisa, la empresa desarrolla soluciones líquidas formuladas específicamente para responder a las necesidades particulares de cada producción.
Cerviño explicó que no existe una receta única para todos los cultivos. «No necesita lo mismo un limón que una caña de azúcar, un tomate, una banana o un cultivo de granos. Cada uno tiene requerimientos nutricionales diferentes y, además, esas necesidades cambian durante el ciclo del cultivo. Lo que hacemos es diseñar una fertilización a medida, como si fuera una carta personalizada para cada productor», afirmó.
El trabajo comienza a partir de los análisis de suelo y de agua que realizan los productores. Sobre esa información, el equipo técnico diseña una estrategia nutricional específica teniendo en cuenta las características particulares de cada lote.
«Los suelos son distintos, las aguas también, y eso hace que cada recomendación tenga que ser diferente. Nosotros tomamos esos análisis y armamos la solución nutritiva exacta para ese productor, para ese tipo de suelo y para ese tipo de agua», explicó el especialista.
La empresa también pone especial énfasis en el acompañamiento técnico, un aspecto que consideran determinante en un contexto donde la eficiencia productiva resulta indispensable. Según Cerviño, la realidad económica obliga a optimizar cada inversión realizada en el campo.
«Hoy el productor necesita ser cada vez más eficiente. Los márgenes muchas veces son ajustados y por eso buscamos que cada fertilización sea lo más específica posible. Las plantas responden a esa precisión y eso termina reflejándose en mejores resultados productivos», sostuvo.
Uno de los conceptos que Nutriterra promueve es acompañar nutricionalmente las distintas etapas fisiológicas del cultivo. El referente técnico recordó que las plantas requieren 17 elementos esenciales entre macro y micronutrientes, pero no los demandan en las mismas proporciones durante todo su desarrollo.
«Una planta que está brotando no consume los mismos nutrientes que una planta que está en plena producción de fruta o formando tubérculos. Nosotros buscamos acompañar ese proceso fisiológico para que la nutrición esté alineada con lo que realmente necesita el cultivo en cada momento», explicó.
La fertilirrigación constituye otra de las herramientas centrales dentro de la estrategia de la empresa. Aprovechando sistemas de riego presurizado como pivote central, aspersión o goteo, Nutriterra desarrolla programas que permiten aplicar los nutrientes exactamente cuando la planta los necesita.
Para Cerviño, disponer de un sistema de riego representa una oportunidad para incrementar notablemente la eficiencia de la fertilización.
«Cuando un productor ya cuenta con riego presurizado puede acompañar mucho mejor las necesidades nutricionales del cultivo. Después cada sistema tiene sus particularidades respecto de la forma en que se inyecta el fertilizante, pero nuestro trabajo también consiste en asesorar sobre el manejo del agua para asegurarnos de que los nutrientes lleguen al lugar donde realmente deben estar», explicó.
La presencia territorial ha sido otro de los factores que permitió el crecimiento de la empresa. La instalación de la planta de Tucumán fortaleció la atención del NOA y actualmente Nutriterra cuenta con equipos comerciales tanto en Tucumán como en Salta y Jujuy, ampliando la cobertura técnica sobre las principales economías regionales.
Ese crecimiento, asegura Cerviño, responde a una demanda creciente por parte de los productores, incluso en un contexto complejo para muchas actividades agropecuarias.
«La empresa viene creciendo en zonas, en productores y en cultivos. Eso nos permite brindar cada vez más acompañamiento técnico y estar presentes donde el productor lo necesita», afirmó.
La validación del sistema, según explicó, no pasa únicamente por los aspectos técnicos, sino fundamentalmente por los resultados económicos que obtiene quien invierte en la nutrición del cultivo.
«Lo importante es que el fertilizante sea eficiente y que la inversión se pague. Nunca podemos perder de vista el margen económico del productor. Nuestro trabajo solamente tiene sentido si al productor le va bien», remarcó.
Uno de los desarrollos más destacados de los últimos años surgió como respuesta a una problemática frecuente en establecimientos sin sistemas de riego, especialmente en producciones citrícolas de secano. Allí, Nutriterra desarrolló una alternativa que permite aplicar fertilizante líquido junto con el herbicida durante una misma pasada.
La innovación permitió reducir significativamente los costos operativos al eliminar aplicaciones adicionales exclusivamente destinadas a la fertilización.
«Antes el productor hacía aplicaciones de herbicida por un lado y de fertilizante sólido por otro. Nosotros logramos integrar ambas operaciones en una sola aplicación utilizando fertilizante líquido junto con la barra. Eso reduce costos de manera muy importante y hoy ya estamos trabajando más de 7.000 hectáreas bajo ese sistema», explicó Cerviño.
El referente técnico también puso el foco sobre otro de los grandes desafíos que enfrenta actualmente la agricultura: la degradación progresiva de los suelos producto de décadas de uso intensivo.
En ese sentido, señaló que la empresa viene desarrollando soluciones orientadas no solamente a aportar nutrientes minerales, sino también a recuperar las condiciones físicas y biológicas del suelo mediante la incorporación de materia orgánica, ácidos húmicos y ácidos fúlvicos.
«Hoy vemos una preocupación creciente por cuidar el suelo. Es nuestro principal recurso de trabajo y devolverle parte de lo que perdió resulta fundamental para sostener la productividad a largo plazo», indicó.
Además del trabajo cotidiano junto a los productores, Nutriterra mantiene una fuerte presencia en exposiciones, jornadas técnicas y eventos especializados, donde el contacto directo con el sector les permite conocer de primera mano las demandas y problemáticas que enfrenta cada actividad.
«Es fundamental estar en el campo, conversar con los productores, entender cuáles son sus preocupaciones y conocer las nuevas tecnologías. Solo así podemos seguir ofreciendo soluciones que realmente respondan a las necesidades del sector», concluyó Cerviño.
Con 25 años de experiencia, una presencia consolidada en el NOA y Cuyo y una estrategia basada en la nutrición específica de cada cultivo, Nutriterra apuesta a seguir creciendo de la mano de la innovación y del acompañamiento técnico, convencida de que una fertilización eficiente no solo mejora los rendimientos, sino que también contribuye a construir una agricultura más rentable y sostenible.













