El pecán atraviesa un momento de expansión y búsqueda de nuevos mercados en la Argentina, mientras distintas regiones productivas continúan ajustando sus sistemas de manejo, variedades y estrategias comerciales. En ese escenario, el IV Simposio Sudamericano del Pecán, que tendrá lugar los días 28, 29 y 30 de octubre en Tucumán y Catamarca, se presenta como un espacio para reunir productores, técnicos, investigadores y empresas vinculadas a una cadena que todavía tiene un importante margen de desarrollo.
Entre los participantes estará Pecanes Mercedinos, una consultora independiente especializada en el cultivo y un emprendimiento familiar con más de dos décadas de experiencia. Su referente, el ingeniero agrónomo Martín Basso, llegará al encuentro con una mirada construida desde la producción, el asesoramiento técnico y también desde la comercialización y el agregado de valor.
“Pecanes Mercedinos como marca comercial tiene 7 años y como emprendimiento familiar, 22”, explicó Basso. La historia comenzó en 2003 junto a su padre, inicialmente con el procesamiento de nueces de terceros destinadas a la exportación. Aquella experiencia le permitió conocer de cerca los primeros movimientos de una cadena que todavía se encontraba en construcción y participar de las primeras exportaciones realizadas por la Cámara Argentina de Productores de Pecán, entidad organizadora del simposio.
Con el tiempo, la actividad familiar se transformó también en una profesión. Luego de recibirse de ingeniero agrónomo, Basso comenzó a brindar asesoramiento técnico a plantaciones de Buenos Aires y posteriormente extendió su trabajo hacia Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y, más recientemente, Tucumán y Salta. Actualmente, Pecanes Mercedinos está integrada por tres profesionales: Basso, la ingeniera agrónoma Lucila Campos y el ingeniero agrónomo Santiago Jaquet.
La consultora ofrece un servicio integral adaptado a las características de cada productor. “Hay mucha variable de productores: productores de escalas muy grandes, de 100 hectáreas, 150 hectáreas, 50, 70 hectáreas, y también hay productores medianos y pequeños que son en su mayoría el 80% de las plantaciones de Argentina”, señaló Basso. Esa diversidad de escalas es precisamente uno de los aspectos que la empresa busca contemplar en su trabajo.
La experiencia acumulada también se refleja en los números. Actualmente, Pecanes Mercedinos asesora a más de 80 campos. En el simposio, la propuesta será compartir esa experiencia y generar intercambio con productores y técnicos de distintas regiones.
“Vamos a estar en el stand compartiendo los servicios que brindamos y también abiertos a intercambiar datos, datos productivos, datos de variedades”, adelantó Basso. Entre los temas que considera centrales aparece la elección varietal, uno de los debates más importantes para la actividad. “Qué variedad es más precoz, cuál produce mejor, cuál recibe la industria, cuál se pela mejor, cuál no se raja, cuál no tiene germinación en planta”, enumeró.
El avance del pecán en el norte argentino también será parte de las conversaciones. Según Basso, en el NOA existió inicialmente un fuerte impulso inversor, aunque posteriormente ese ritmo se moderó. “Hubo en su momento un boom que se escuchaba: ‘En el NOA se está plantando mucho, se está plantando mucho’. Yo creo que eso se fue mermando”, analizó.
Sin embargo, consideró que la región mantiene condiciones y oportunidades para desarrollar la actividad. Entre ellas mencionó la posibilidad de trabajar con variedades de uso comercial en otros países, como Western y Wichita, muy difundidas en México. Para el especialista, el intercambio de conocimiento puede contribuir a fortalecer la producción regional y visibilizar a los productores que ya están trabajando en el territorio.
La elección de Tucumán y Catamarca como sede del encuentro también representa una oportunidad para poner en contacto a esa producción regional con especialistas de otras zonas. En ese marco, Basso valoró el intercambio como una herramienta para conocer experiencias y analizar las particularidades que presenta cada ambiente productivo.
Además del asesoramiento, Pecanes Mercedinos llegará al simposio con una propuesta vinculada al agregado de valor. La experiencia de la empresa familiar evolucionó desde la producción primaria hacia la venta directa y el desarrollo de productos elaborados. En 2011, Basso comenzó a comercializar pecán en ferias y dietéticas para generar un flujo de ingresos mientras las plantaciones alcanzaban su madurez productiva.
“Pecán prácticamente era una palabra que nadie entendía qué era, nadie conocía el producto”, recordó. Hoy, la situación es diferente y la empresa comercializa a distribuidores, mayoristas y consumidores finales, además de participar en ferias y utilizar canales de venta online.
Aceite, harina, pasta untable y alfajores forman parte de la propuesta que llevarán al encuentro. “La particularidad es que está hecho 100% con harina de nuez la tapa y después el relleno de dulce de leche”, explicó Basso al mostrar uno de los productos. El objetivo es demostrar que el pecán puede trascender el consumo tradicional de la nuez entera y abrir nuevas alternativas comerciales.
Para Basso, el desafío de la cadena también está en lograr que el consumidor conozca el producto, sus características y las condiciones necesarias para conservarlo correctamente. La calidad y la trazabilidad, sostuvo, son elementos fundamentales para consolidar la confianza.
Con más de 20 años de experiencia, Pecanes Mercedinos llega al IV Simposio Sudamericano del Pecán con una propuesta que combina producción, asesoramiento, conocimiento técnico y agregado de valor. En un escenario donde el cultivo continúa buscando consolidarse en distintas regiones argentinas, el encuentro será también una oportunidad para discutir qué variedades, manejos y modelos de negocio pueden acompañar el crecimiento de la actividad, especialmente en el NOA.













