nsual de 66, un 23% más. En Huasa Pampa, departamento La Cocha, el acumulado llegó a 74 milímetros, cuando el promedio para todo el mes es de 41,7 milímetros. En esa localidad, la diferencia alcanza el 78%.
Sin embargo, esos valores no representan la situación de toda la provincia. De las 39 localidades con registros actualizados al 19 de octubre, solamente cinco habían superado el promedio mensual. En el resto, los acumulados todavía se encontraban por debajo de ese nivel.
“Esto nos muestra que hay sectores que están teniendo una recuperación importante de las precipitaciones, mientras que en otras todavía falta agua para alcanzar los valores que habitualmente se registran durante el mes”, explicó Soulé Gómez.
Además de la cantidad de milímetros, la especialista destacó la importancia de analizar cuántos días llueve y cómo se distribuyen los eventos. Hasta el 19 de octubre, las estaciones relevadas contabilizaban entre cinco y 16 jornadas con precipitaciones. Los registros más frecuentes correspondían principalmente al pedemonte y al centro y sur de Tucumán.
En el otro extremo, Benjamín Paz, en el departamento Trancas, acumulaba apenas siete milímetros en cinco días de lluvia. Monte Redondo, en Cruz Alta, registraba cinco milímetros y también presentaba pocos días con precipitaciones. Estas diferencias reflejan que la situación hídrica puede cambiar considerablemente entre localidades.
“Dos localidades pueden tener la misma cantidad de milímetros, pero tener situaciones hídricas muy diferentes si en una llueven pocos eventos intensos y en la otra las precipitaciones se distribuyen a lo largo de varios días”, precisó. Por eso, el análisis agrometeorológico contempla el acumulado, la frecuencia y la intensidad de las lluvias, además de las condiciones del suelo y las variables ambientales.
La situación actual también debe analizarse dentro del comportamiento estacional de las precipitaciones tucumanas. La mayor parte de las lluvias se concentra entre octubre y marzo, mientras que los meses más fríos suelen corresponder al período seco. Octubre funciona como una transición hacia la temporada de mayores precipitaciones, aunque eso no implica que llueva de manera continua desde el comienzo del mes.
Soulé Gómez recordó, además, que marzo y abril fueron muy lluviosos en numerosas localidades, con acumulados que superaron ampliamente los promedios. En Monte Redondo, durante marzo, un solo día registró más lluvia que la esperada para todo el mes, lo que marcó un récord histórico para esa estación. Incluso entre junio y septiembre, período habitualmente más seco, las precipitaciones se ubicaron por encima de los promedios en la mayoría de las localidades.
En ese contexto, la influencia del fenómeno de El Niño es un factor importante, aunque no permite explicar de manera automática cada episodio de lluvia. La actualización de la NOAA del 8 de octubre de 2026 señalaba que el fenómeno continuaba fortaleciéndose y que existía una alta probabilidad de alcanzar una intensidad fuerte a muy fuerte durante los meses siguientes.
La especialista aclaró, sin embargo, que El Niño modifica las probabilidades de lluvia a escala regional, pero no garantiza precipitaciones superiores a lo normal en cada localidad. La circulación atmosférica, el transporte de humedad y las características del relieve también intervienen en el comportamiento de las lluvias en Tucumán.
“Para Tucumán no sería correcto atribuir cada episodio de lluvia directamente al fenómeno del Niño”, advirtió.
La mirada de la campaña completa aporta otra perspectiva. Según los registros mencionados por Soulé Gómez, en gran parte de las localidades el acumulado entre enero y el 19 de octubre de 2026 ya había superado el promedio histórico para ese período. También superaba los valores acumulados durante los mismos meses de 2024 y 2025. Esto no significa, sin embargo, que todas las zonas hayan recibido agua en cantidades similares ni que la distribución haya sido favorable para los cultivos.
“El acumulado es un indicador fundamental, pero no te dice toda la historia”, resumió. La especialista explicó que no es equivalente recibir mil milímetros en pocos días de lluvias intensas que contar con el mismo volumen distribuido a lo largo del tiempo. Las consecuencias sobre los cultivos y los suelos pueden ser muy diferentes.
Para consultar los registros, los productores pueden ingresar a agromet.eeaoc.gob.ar, donde están disponibles los datos por localidad de las estaciones meteorológicas, los acumulados de precipitaciones, los boletines agrometeorológicos y los informes técnicos. La información de las estaciones se actualiza cada 15 minutos y constituye una herramienta para organizar las labores con datos concretos.
En una campaña marcada por contrastes, conocer cuánto llueve, cuándo lo hace y cómo se distribuye el agua resulta esencial para tomar decisiones. Los registros permiten dejar atrás una lectura general de las precipitaciones y observar las diferencias que, en una misma provincia, pueden determinar escenarios productivos muy distintos.













