Con un panorama climático que parece alinearse a favor de los productores tucumanos, la campaña agrícola 2025 se perfila como una oportunidad para capitalizar un inicio auspicioso. José Frías Silva (h), presidente de la Sociedad Rural de Tucumán, en diálogo con SUENA A CAMPO, analizó las implicancias de este contexto y comparte su visión sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta el sector. «Las expectativas son muy buenas, pero como en todo, los partidos hay que jugarlos. No hay que anticiparse, siempre está el riesgo de que las condiciones cambien, pero estamos comenzando con un arranque muy importante«, señala con cautela y optimismo.
El buen perfil de humedad inicial y las lluvias previstas para la región generan esperanza entre los productores, quienes saben que cada campaña es una apuesta. «Empezar bien siempre es bueno. Tener humedad para sembrar es clave porque elimina riesgos en el camino. Sin embargo, todavía falta muchísimo, y el campo siempre nos recuerda que hay que ser pacientes«, reflexiona Frías Silva. Para los agricultores, este inicio reduce la incertidumbre que muchas veces acompaña la siembra en condiciones menos favorables, donde la humedad depende exclusivamente de lluvias futuras.
El contexto actual permite planificar con mayor precisión y aspirar a rendimientos altos, un factor determinante ante presupuestos ajustados. «Hoy, con los costos tan altos, lo que más necesitamos es maximizar el rendimiento por hectárea. Esa es la manera de cubrir los gastos y, eventualmente, obtener resultados positivos. Producir más es nuestra prioridad, porque los precios, lamentablemente, no están bajo nuestro control», explica. Según el dirigente, el mercado de granos está influenciado por factores externos, como los especuladores financieros, que hacen que los precios cambien constantemente. «El 80% de los granos producidos en el mundo se comercializan múltiples veces en un año en los mercados financieros. Lo que debemos hacer es concentrarnos en producir bien; los precios se definirán después».
La soja, uno de los cultivos estrella en la región, encuentra en este inicio un contexto favorable, pero otros cultivos también generan expectativas. «El maíz es fundamental por su rol en la rotación de cultivos y su importancia para la región. Venimos de una campaña complicada, pero estamos atentos y con esperanza de que este año sea mejor«, dice Frías Silva. Sin embargo, no todo son ventajas; el exceso de humedad puede traer complicaciones para ciertos cultivos, como los hortícolas. «En el caso de la papa, las cosechas están demoradas. Si bien no hay problemas fitosanitarios, el impacto se ve más en el mercado, donde los tiempos de salida están limitados», comenta.
El balance del año que está por finalizar es un recordatorio de los retos que el sector ha enfrentado. «Cerramos una campaña 2023/2024 muy dura. Venimos de tres años de sequía y, cuando parecía que podríamos levantar cabeza, enfrentamos la amenaza de la chicharrita en el maíz, precios internacionales desfavorables en la soja, retenciones y un dólar atrasado. Todo esto hizo que fuera un año extremadamente complicado», admite el presidente de la Sociedad Rural de Tucumán. Sin embargo, subraya que los productores siguen adelante, confiando en que las medidas gubernamentales para el próximo año puedan aliviar parte de esta carga.
En cuanto al rol de la Sociedad Rural en este contexto, Frías Silva detalla las iniciativas que buscan apoyar al sector. «Este viernes organizamos una charla con economistas para brindar perspectivas concretas sobre el panorama económico y ayudar a los productores a tomar decisiones acertadas. Además, estamos dialogando con las autoridades sobre cuestiones fiscales, como la carga de los ingresos brutos, para intentar mejorar las condiciones de producción«, comenta.
A pesar de las dificultades, el dirigente insiste en la importancia de mantener la esperanza y la unión en el sector. «El campo es así: hay momentos buenos y otros desafiantes, pero siempre hay que buscar el equilibrio y estandarizar las condiciones para todos. Es un esfuerzo colectivo, porque mejorar las condiciones de producción beneficia a toda la región».
De cara a 2025, Frías Silva concluye con un mensaje de prudencia y optimismo: «Estamos expectantes, con muchas ganas de que esta campaña sea el comienzo de una etapa más favorable. El campo nunca deja de apostar al futuro, porque sabemos que cada cosecha es una oportunidad de crecimiento«.
(Fuente: Suena a Campo)













