El delito rural, una problemática muchas veces invisibilizada, finalmente ha encontrado un canal de representación formal a nivel nacional. Gracias al impulso del Foro de Seguridad Rural Argentino, se ha conformado una mesa temática dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación. José Leal, referente del foro, celebra este logro que busca fortalecer la prevención del delito en el interior productivo argentino y dar respuesta a una realidad que afecta profundamente a los habitantes del campo.
Leal relata con entusiasmo y orgullo cómo el Foro de Seguridad Rural Argentino logró ocupar un espacio de diálogo institucional en el que hace tiempo venía insistiendo. La creación de esta mesa no fue una iniciativa del Ministerio, sino una propuesta concreta del propio foro, presentada el pasado 12 de noviembre. En esa fecha, representantes del foro fueron recibidos por el director nacional encargado de la Mesa de Seguridad Productiva de Delitos Rurales, dentro de la Dirección Nacional de Operaciones y Despliegue Territorial.
Según Leal, el objetivo principal del foro no es solo reclamar, sino también ofrecer soluciones. «Nosotros nos preguntamos siempre qué podemos aportar como habitantes de la ruralidad. Y lo que tenemos es conocimiento sobre cómo y dónde se cometen los delitos«, afirma. Este enfoque propositivo, basado en la colaboración y el compromiso con las comunidades agropecuarias, es el motor que impulsa su trabajo.
Entre los delitos más frecuentes que se registran en las zonas rurales se encuentran el abigeato, el robo de maquinaria agrícola, agroquímicos y hasta plantines. El abigeato, explica Leal, ha dejado de ser un fenómeno local y se ha transformado en un delito internacional, con animales sustraídos en provincias como Formosa o Chaco que terminan en países limítrofes como Brasil y Paraguay.
Para enfrentar este tipo de problemáticas complejas, desde el foro insisten en la necesidad de construir un sistema de prevención más eficaz. En este sentido, uno de los pedidos al Ministerio de Seguridad fue que se fortalezcan las delegaciones provinciales con el objetivo de coordinar mejor el trabajo conjunto con los referentes del foro. «Nuestro norte es que los delitos no se cometan«, remarca Leal, aunque aclara que, una vez cometidos, también están preparados para colaborar en la resolución.
El trabajo en Tucumán es un claro ejemplo del compromiso del foro. Leal, junto a Pablo Iramain y Roberto Palomo, actúan como referentes sin pertenecer a ninguna institución concreta, representando únicamente al foro. «Esto lo hacemos con pasión, sin cobrar un peso, acompañando a los productores y a los pobladores rurales«, dice Leal, quien recuerda el caso del asesinato en Leales como un punto de inflexión en su compromiso.
Respecto al rol de otras entidades, Leal señala que, aunque en la primera reunión solo estuvo presente el foro junto a representantes del Ministerio, luego se incorporaron instituciones como Federación Agraria, CONINAGRO y Sociedad Rural. A pesar de ello, no puede precisar aún qué papel jugarán esas entidades dentro de la mesa temática. En cambio, sí tiene claro que desde el foro continuarán con el mismo enfoque de siempre: acción directa, compromiso territorial y trabajo desinteresado.
El camino hasta lograr la atención del Ministerio no fue fácil. Fue necesario mucho tiempo, insistencia y una clara visión de hacia dónde se quería ir. Logros anteriores como la habilitación de la denuncia digital en Tucumán o el reconocimiento de operativos exitosos como el “Lapacho” contra el narcotráfico en la ruta 34, son parte del historial de trabajo del foro. Pero, como dice Leal, “siempre vamos por más”.
El referente remarca además la importancia de realizar las denuncias. “Si no hay denuncia, no hay delito”, sentencia. Y advierte que muchas veces los productores rurales no denuncian por miedo, por desconfianza en el sistema o simplemente por comodidad. Por eso, desde el foro se comprometen a acompañar a toda persona que quiera hacer una denuncia y encuentre obstáculos. «Si no los reciben en la comisaría, no se muevan de ahí, llámenos. Nosotros vamos a ayudar«, afirma.
Actualmente, las denuncias en Tucumán se pueden hacer tanto en las comisarías —preferentemente aquellas con conexión a internet para que tengan impacto inmediato en el Ministerio Público Fiscal— como en las fiscalías. Leal insiste en que no están solos: “El foro está para ayudarlos y no les pide un peso”.
Los desafíos son muchos. Zonas como Tafí del Valle o El Cadillal enfrentan conflictos por usurpaciones, problemas con pueblos originarios y, en general, una falta de atención sistemática al interior productivo. Para cambiar esto, desde el foro proponen fortalecer la prevención con más presencia institucional en zonas rurales, centros estratégicos donde los pobladores puedan recurrir rápidamente.
La presencia del narcotráfico ha agravado la situación. Las rutas rurales, como la de los Valles, se han convertido en pasajes para el transporte de droga, lo cual incrementa la violencia de los delitos. “La droga complica mucho más el delito rural”, asegura Leal.
A mediano plazo, el objetivo del foro es establecer un plan de trabajo nacional que permita no solo intervenir en los casos ya ocurridos, sino sobre todo evitar que sucedan. Para eso, se necesita el compromiso de todos los actores, pero también de los propios habitantes del campo. La denuncia, la organización y la solidaridad son claves.
Con un trabajo sostenido y una red cada vez más consolidada, el Foro de Seguridad Rural Argentino empieza a ocupar el lugar que merece. Como dice Leal, “estamos contentos por lo que logramos, pero siempre vamos por más”. Y eso, en el contexto de una Argentina donde el interior muchas veces se siente desoído, es una noticia que merece celebrarse.













