Los días 4 y 5 de junio, Tucumán será sede de la primera edición de la Jornada de Actualización Técnica en Granos, un evento organizado por Suena a Campo y el ingeniero Lucas Cazado, que promete ser un punto de inflexión en la forma de producir en el Noroeste Argentino. Una de las principales atracciones será la participación de Eugenio Lobo, director de tecnología (CTO) de Efficatia, quien no solo disertará en el auditorio principal, sino que también liderará un minicurso sobre el uso de drones y herramientas digitales aplicadas a la protección de cultivos.
Lobo, especialista en tecnologías emergentes dentro del agro, subraya que la intención de su intervención es poner en contexto la situación del sector en Argentina en relación con la región, y, particularmente, analizar el impacto de la era digital en la agricultura. Su enfoque principal serán los drones pulverizadores, pero también abordará el uso de drones para imágenes, la generación de prescripciones para aplicaciones selectivas de herbicidas y el procesamiento avanzado de datos agrícolas.
Durante la entrevista con Suena a Campo, Lobo destacó que la jornada será una oportunidad para desmitificar algunas creencias que aún circulan sobre estas tecnologías, evaluar sus ventajas y limitaciones y mostrar casos de éxito concretos de productores del NOA que ya han incorporado drones en sus esquemas productivos.
El uso de drones en el agro, según explica, ya no es un lujo, sino una herramienta accesible para productores de todas las escalas. «Hoy estas tecnologías están al alcance de prácticamente cualquier productor. Se adaptan a diferentes tamaños de explotación y, además, cada vez son más fáciles de usar«, señala. No obstante, advierte que todavía existe una brecha importante en el conocimiento, sobre todo en lo referido al capital humano capacitado para operarlas eficientemente.
La capacitación, precisamente, es uno de los pilares que distingue a Efficatia de otras propuestas del sector. La empresa no solo comercializa tecnología, sino que acompaña a los productores en todo el proceso de adopción. Esto incluye asesoramiento personalizado, formación de operarios, soporte técnico y una presencia constante para garantizar que la inversión tecnológica se traduzca en mejoras concretas en la producción.
“Nos diferenciamos porque no solo vendemos o prestamos servicios, sino que realmente nos involucramos con los productores, evaluando su preparación para adoptar estas herramientas, y luego acompañándolos para que puedan sacarles el máximo provecho”, explica Lobo. En ese sentido, insiste en que el minicurso no se limitará a la teoría, sino que incluirá una parte práctica a campo y proporcionará herramientas reales para que los asistentes puedan operar con drones pulverizadores de manera autónoma y segura.
El contenido del minicurso ha sido diseñado para ofrecer un conocimiento sólido e independiente de marcas o modelos específicos. Se pondrá el acento en la calidad de las aplicaciones, el entendimiento del funcionamiento general de la tecnología y su integración con otras herramientas digitales, como los sistemas de prescripción variable o las aplicaciones selectivas basadas en imágenes.
Según Lobo, la respuesta del sector técnico es cada vez más positiva. “Hoy estamos en un momento de apertura. Hay mucho interés, muchos técnicos se están formando, y eso está generando un círculo virtuoso. Los asesores y técnicos jóvenes están empujando la adopción tecnológica en las empresas agropecuarias, y eso se refleja en la creciente demanda de cursos como este”, comenta. Además, destaca que ya no se trata solo de personas que trabajan directamente con drones, sino también de quienes están vinculados a productos agrícolas o asesorías y que desean entender mejor estas tecnologías para responder a las inquietudes de sus clientes.
No obstante, aún queda un largo camino por recorrer. Lobo advierte sobre una doble carencia en el mercado: por un lado, hay técnicos que compran drones sin el conocimiento agronómico necesario; por otro, hay expertos en agricultura que aún no dominan el manejo de estas herramientas tecnológicas. Esta combinación puede dificultar la correcta aplicación de fitosanitarios, una cuestión crucial para la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.
Por ello, considera fundamental que jornadas como esta no solo continúen, sino que se multipliquen. «Eventos como el que se celebrará en Tucumán son esenciales para seguir formando capital humano especializado. La tecnología avanza muy rápido, y la única manera de no quedarse atrás es mantener una formación constante«, afirma.
Finalmente, Lobo invita a todos los profesionales del sector a participar en esta jornada que, asegura, marcará un hito. “Es la primera vez que se hace algo tan específico sobre nuevas tecnologías aplicadas al agro. Estarán presentes los mayores referentes y los temas son de absoluta actualidad. Será una experiencia enriquecedora, no solo por el contenido, sino por el intercambio y el networking que se generará”, concluye.
Sin duda, el futuro del agro ya se está escribiendo en el presente, y Tucumán será uno de los escenarios clave de esta transformación.













