En un momento en que la ganadería argentina busca eficiencia, diferenciación y calidad, una nueva raza empieza a captar la atención de criadores y productores: el Speckle Park. Originaria de Canadá y con fuerte presencia en Australia, esta raza bovina comienza a echar raíces en el país de la mano de un grupo de pioneros. Uno de ellos es Benjamín Cinque, cabañero de Lobería, provincia de Buenos Aires, quien compartió su experiencia con nosotros.
“Soy la cuarta generación en mi familia dedicada a la cría de Angus. Para nosotros la ganadería es una pasión, más que un negocio. Es un estilo de vida que se transmite de generación en generación”, cuenta Benjamín, con el entusiasmo de quien ha encontrado una nueva motivación en su camino profesional.
La historia comenzó en 2022, cuando se trasladó a Australia junto a su esposa. Allí, en el estado de Victoria, tuvo la oportunidad de conocer más a fondo la raza Speckle Park. “Trabajé en una cabaña de Angus y también en una organización similar a la Sociedad Rural Argentina. En ese entorno, la Speckle Park era una de las cinco o siete razas más importantes del país”, recuerda.
Fue en ese contexto donde conoció a Carlos Ojea Rullán, genetista argentino de renombre internacional y actual presidente de la Asociación Argentina de Criadores de Speckle Park. “Carlos me propuso empezar a trabajar con la raza. Durante mi estadía en Australia me dediqué a investigar todo lo posible, y en 2024 firmamos la constitución de la Asociación junto a otros diez criadores de altísimo nivel”, relata Cinque.
¿Qué hace especial a esta raza frente a otras? Según Benjamín, son múltiples las razones. “El Speckle Park responde a la demanda mundial de carnes premium, saludables y con trazabilidad. Tiene una excelente grasa intramuscular, muy buenos niveles de marmoleado y poca grasa de cobertura, que es justo lo que el consumidor moderno busca”.
Pero la carne no es su único atributo. “También tiene facilidad de parto, precocidad, docilidad y una gran habilidad materna. Son animales pigmentados, lo que evita problemas de fotosensibilidad. Y su adaptabilidad es impresionante: resisten tanto los -40 °C del invierno canadiense como los 40 °C del norte de Australia o Brasil”.
La raza es el resultado de una combinación genética entre Angus, Shorthorn y una antigua raza británica llamada British White Park. Fue reconocida oficialmente por el Departamento de Agricultura de Canadá en la década del 90, y desde entonces su crecimiento ha sido sostenido.
En Argentina, el primer paso se dio en 2023, cuando Carlos Ojeda implantó embriones traídos de Canadá en su campo. “Los primeros nacimientos se dieron en el partido de Florentino Ameghino y luego los terneros fueron recriados en la cabaña La Juanita, en Roque Pérez. A partir de ahí, se sumaron criadores de renombre como La Negra, de Rossi; Nuevas Tierras en Río Cuarto; Fernando Eluchans en Chascomús, entre otros”, enumera Benjamín.
El entusiasmo es tangible. “Este año presentamos seis ejemplares en Palermo, todos nacidos en Argentina, y la recepción fue excelente. Incluso hicimos un día de campo en La Juanita el 11 de junio que fue un verdadero éxito”.
Además, los resultados empiezan a hablar por sí solos. “Se están viendo muy buenos índices de facilidad de parto. Los primeros terneros cruzados con Angus nacieron con pesos de entre 28 y 32 kilos. Y en la medición de área de ojo de bife en Palermo, las terneras de un año promediaron 62 centímetros, lo cual es altísimo para esa edad”, afirma.
El futuro se presenta prometedor. “En 2025 se esperan más de 100 nacimientos, además de un nuevo embarque de embriones desde Canadá. También vamos a tener más de 500 terneros para otoño, que nos permitirán mostrar con datos concretos los beneficios de usar Speckle Park en cruzamientos comerciales”.
Aun así, el camino es largo y requiere paciencia. “La ganadería es un proceso a largo plazo. Para ver los resultados reales de los novillos que hoy están naciendo, tendremos que esperar hasta fines de 2027”, reconoce.
Por ahora, los esfuerzos se concentran en afianzar la asociación, participar en exposiciones del interior y difundir las cualidades de la raza entre los criadores. “Queremos que el productor vea los animales en el campo y evalúe con datos reales. Sabemos que estamos en la etapa inicial, pero con mucho empuje y convicción”.
La Speckle Park ya ha comenzado a escribir su historia en la ganadería argentina. Y lo hace con una promesa clara: combinar eficiencia, calidad y adaptabilidad para responder a las demandas del mercado actual.













