Tucumán será nuevamente escenario de uno de los encuentros más relevantes para el debate económico del interior argentino. El Foro Económico del NOA (FENOA) 2026, organizado por la Fundación Federalismo y Libertad, se realizará el próximo 19 de marzo en el Hotel Hilton Garden Inn, convocando a empresarios, dirigentes políticos, economistas y referentes institucionales en torno a un eje central: “la hora de las provincias”.
En este contexto, la participación de Sebastián Budeguer, director del Grupo Budeguer y referente del sector productivo regional, adquiere especial relevancia. Invitado a formar parte de un panel dentro del evento, su mirada aporta una perspectiva concreta desde el entramado agroindustrial del norte argentino, atravesado por desafíos históricos pero también por nuevas oportunidades.
“Fui invitado a participar en una mesa panel en un evento que se consolidó en el norte; un evento que atrae referentes nacionales, provinciales e inclusive internacionales, tanto de la política como del sector privado”, señaló Budeguer, destacando la importancia que ha adquirido FENOA como espacio de discusión y articulación.
El lema elegido para esta edición no es casual. En un escenario económico marcado por cambios desde la conducción nacional, el rol de las provincias vuelve a ocupar el centro del debate. Para Budeguer, este punto resulta clave para entender el momento actual del país. “Desde la Nación hay un cambio de rumbo importante con respecto a lo que veníamos haciendo en los últimos años. Como este es un país federal, requiere también de un acompañamiento o realineación de las provincias para que, como trabajo en equipo, el país completo pueda salir adelante”, explicó.
La definición no es menor en una región donde las economías dependen en gran medida de las condiciones estructurales que ofrecen los gobiernos provinciales. En ese sentido, el empresario fue claro al remarcar que “el país al final no es más que la suma de las provincias; por eso es tan importante la participación de las mismas”.
Uno de los ejes centrales que atravesará el foro es la relación entre el sector público y el privado, una articulación que en los últimos años ha cobrado renovada relevancia en el debate económico. Desde su experiencia, Budeguer planteó una visión pragmática sobre este vínculo. “Esto de la vinculación público-privada es algo bastante obvio. El sector público no existiría sin el sector privado, sin el aporte de los impuestos y su trabajo diario. Y viceversa, el sector privado necesita de instituciones, leyes, fuerza pública e infraestructura”, sostuvo.
En ese sentido, subrayó que el éxito de cualquier proceso de desarrollo depende de la coordinación entre ambos sectores: “El trabajo en conjunto y al unísono es fundamental para el éxito de cualquier gestión”.
Sin embargo, al momento de analizar los desafíos concretos que enfrenta el NOA, el diagnóstico vuelve a poner el foco en problemas estructurales que afectan la competitividad. La distancia geográfica respecto a los principales centros de consumo y exportación aparece como uno de los principales condicionantes. “Cuando pensamos en una economía abierta, el norte de la Argentina está un poco lejos del mundo. ¿Cómo lo podemos acercar? Con más infraestructura, pudiendo llegar más fácil a los puertos del Atlántico y del Pacífico, teniendo mayor conectividad aérea y buenas rutas”, planteó.
Este punto resulta especialmente sensible para el sector agropecuario e industrial, donde los costos logísticos inciden de manera directa en la rentabilidad y en la posibilidad de competir en mercados internacionales. A ello se suma otro factor determinante: la presión impositiva.
“El norte se caracteriza por cargas más altas que otras jurisdicciones, lo cual quita competitividad al sector privado que compite con otras provincias o países”, advirtió Budeguer. Esta situación, según explicó, obliga a replantear el esquema fiscal a nivel provincial y municipal si se pretende generar condiciones más favorables para la inversión.
En línea con los objetivos de FENOA, el empresario consideró que uno de los debates centrales debería girar precisamente en torno a la competitividad. “Mejorar la competitividad tiene que ver con una readecuación de las cargas fiscales provinciales y municipales, que hacen pesada la competencia para una empresa tucumana”, afirmó.
Pero no se trata únicamente de reducir impuestos. Budeguer también puso el acento en la necesidad de optimizar el uso de los recursos públicos. “Si las provincias se alinean para darle aire al sector privado bajando la carga impositiva, también tienen que ajustar sus inversiones y gastos. Me refiero no solo al desarrollo industrial, sino sobre todo a la calidad y eficiencia del gasto; a veces, con la misma plata se podrían lograr mayores resultados”, reflexionó.
El planteo abre un debate de fondo sobre el rol del Estado en las economías regionales, donde la eficiencia en la gestión puede marcar la diferencia entre el estancamiento y el crecimiento sostenido.
A pesar de los desafíos, el panorama hacia adelante no carece de oportunidades. En particular, Budeguer destacó el potencial de sectores estratégicos que podrían dinamizar la economía del NOA en el corto y mediano plazo. “Las economías vinculadas a la energía y minería van a pasar un excelente tiempo”, anticipó.
No obstante, también puso en valor la matriz productiva de Tucumán, que va más allá de los recursos naturales. “Tucumán tiene un perfil industrial muy grande con industria pesada, ingenierías y producción de energía”, remarcó, destacando la importancia de diversificar el desarrollo.
En este sentido, planteó una visión integral que combina distintos factores como clave para el crecimiento. “Si juntamos innovación, emprendedurismo, apoyo del Estado y buenas condiciones financieras, el desarrollo potencial de Tucumán va mucho más allá de la minería o la energía”, sostuvo.
El FENOA 2026, con la presencia de destacadas figuras del ámbito político y empresarial, se presenta así como una oportunidad para avanzar en estos debates y generar consensos que permitan transformar diagnósticos en acciones concretas.
En un contexto donde el interior busca mayor protagonismo, la voz de los actores productivos cobra un valor estratégico. La participación de referentes como Budeguer no solo aporta la experiencia del sector agroindustrial, sino que también pone en evidencia la necesidad de pensar políticas que contemplen las particularidades de cada región.
La “hora de las provincias”, tal como propone el lema del foro, parece ser también la hora de redefinir las condiciones para que el desarrollo del norte argentino deje de ser una promesa y se convierta en una realidad sostenida. En ese camino, el diálogo entre lo público y lo privado, la mejora en la competitividad y la apuesta por la innovación aparecen como pilares fundamentales para construir un futuro más equilibrado para el país.













