La ganadería argentina atraviesa un momento de precios firmes, impulsado por una demanda que se mantiene dinámica y una oferta que todavía no logra recomponerse plenamente.
En este escenario, el mercado de hacienda muestra señales claras de fortaleza, generando expectativas positivas en toda la cadena productiva.
“El contexto está en inmejorables condiciones. Hoy los valores de la hacienda son buenos porque la demanda, tanto interna como externa, está firme y la oferta todavía es limitada”, explicó a Infocampo, durante su participación en Expoagro.
Este fenómeno responde, en gran medida, a una tendencia global: la creciente necesidad de proteínas animales, que posiciona a la carne argentina en un lugar estratégico dentro del comercio internacional. Es así que los precios atractivos aparecen como un incentivo concreto para que los productores vuelvan a invertir y proyectar crecimiento.
RETENCIÓN: UNA ESTRATEGIA CLAVE
Más allá del optimismo que generan los valores actuales, el sector enfrenta un desafío estructural que arrastra desde hace años: la pérdida de stock ganadero. Por eso, la retención de vientres y la recomposición de los rodeos se consolidan como una prioridad estratégica.
Jáuregui Lorda subrayó que este proceso requiere tiempo y estabilidad, ya que la producción ganadera está condicionada por los ciclos biológicos y por factores climáticos que no a menudo acompañan.
”Cuesta mucho hacer un animal; son tres años de un proceso que debe ser acompañado por variables como el clima”, señaló.
En ese sentido, explicó que, si bien el panorama general es favorable, todavía existen regiones que continúan afectadas por la falta de lluvias. La recuperación del stock, advirtió, no será inmediata, pero resulta imprescindible para sostener el crecimiento futuro del sector y atender la demanda de todos los mercados.
El objetivo es claro: lograr en los próximos años un rodeo más numeroso y eficiente, capaz de producir más kilos de carne y consolidar el protagonismo de la ganadería argentina.













