En los sistemas agrícolas actuales, donde cada decisión técnica puede marcar la diferencia entre un buen resultado y una campaña fallida, comprender cómo se construye el rendimiento se vuelve indispensable. Bajo esa premisa, el Congreso de Ecofisiología y Manejo Agronómico en Cultivos de Granos pondrá el foco en una temática central: la protección de cultivos desde una mirada ecofisiológica, integrando factores como plagas, malezas y enfermedades dentro de un enfoque más amplio y dinámico.
En ese contexto, el ingeniero agrónomo Gerardo Gómez, coordinador de uno de los minicursos del evento, destacó la importancia de abordar estos procesos desde una perspectiva que supere la lógica tradicional del uso de insumos. “Entender cómo se genera el rendimiento es muy importante a la hora de abordar cualquier cultivo. No se trata solo de esperar que se usen insumos y llegar a un rendimiento esperado, sino de tener en cuenta cómo el cultivo va pasando diferentes etapas y en dónde estamos nosotros para que esas etapas resulten favorables”, explicó.
La propuesta del minicurso apunta, precisamente, a integrar la relación entre ambiente, cultivo y manejo. En regiones como el norte argentino, donde la variabilidad climática entre campañas es marcada, esta mirada cobra aún mayor relevancia. “Hay una situación con mucha variabilidad entre un año y otro, y por eso creemos que es importante que se entienda cómo el cultivo atraviesa esas condiciones para tomar mejores decisiones”, remarcó Gómez.
Uno de los conceptos centrales que se abordarán es el momento en que los factores bióticos comienzan a impactar sobre el rendimiento. Lejos de una visión simplificada, el especialista planteó que muchas veces el daño empieza antes de lo que se percibe. “Creemos que las plagas o las malezas empiezan a afectar cuando tomamos una decisión de aplicación, pero en realidad eso comienza mucho antes”, advirtió. Y ejemplificó: “Desde el control de malezas en barbecho o al decidir una aplicación que no sea a calendario, sino entendiendo en qué etapa está el cultivo”.
Esta anticipación en el manejo resulta clave para evitar pérdidas que luego son irreversibles. La competencia por recursos como la luz, el agua o los nutrientes, así como los daños en etapas críticas como el llenado de granos, pueden definir el rendimiento final. “Una plaga puede afectar en el momento donde se está marcando el rendimiento, o una enfermedad de fin de ciclo puede limitar lo que el cultivo logró construir”, señaló.
En cuanto a los errores más frecuentes, Gómez fue claro: muchas veces el problema radica en no interpretar correctamente el estado del cultivo y el contexto ambiental. “Uno de los principales errores es no entender cómo el cultivo genera el rendimiento y actuar tarde”, afirmó. En ese sentido, planteó situaciones habituales en campo donde la toma de decisiones se vuelve compleja. “Podés tener un problema de malezas, pero también un estrés térmico. Entonces surge la duda: ¿aplicar o esperar? Ahí es donde se necesita conocimiento para no equivocarse”, explicó.
Esa falta de timing puede incluso agravar la situación del cultivo. “A veces no es que los problemas pasen inadvertidos, sino que faltan herramientas para decidir en el momento justo. Después uno dice: ‘Lo golpeé al cultivo’, porque además de la maleza estaba atravesando otro estrés”, indicó.
La ecofisiología, en este marco, aparece como una herramienta conceptual clave para ordenar la toma de decisiones. No se trata solo de identificar un problema puntual, sino de comprender cómo interactúan los distintos factores dentro del sistema productivo. “Es entender cómo el cultivo, el ambiente y las decisiones que tomamos interfieren en la generación del rendimiento. Eso permite no cometer errores o evitar poner al cultivo en situaciones difíciles de superar”, resumió Gómez.
De cara al minicurso, el objetivo no será únicamente brindar herramientas técnicas, sino también fortalecer criterios de análisis. “Más que herramientas, se van a llevar conceptos. Entender cuánto te afecta una plaga o una maleza en el rendimiento y, a partir de ahí, tomar mejores decisiones”, adelantó. Y reforzó la idea de integración: “No es algo aislado, la ecofisiología va de la mano con la protección de cultivos”.
Con esta propuesta, el Congreso busca aportar una mirada más profunda sobre procesos que muchas veces se abordan de manera fragmentada. En un contexto donde la eficiencia productiva depende cada vez más de decisiones ajustadas en tiempo y forma, comprender cómo se construye el rendimiento deja de ser un conocimiento teórico para convertirse en una herramienta estratégica.
“Lo importante es entender el sistema en su conjunto”, concluyó Gómez, dejando en claro que el desafío no pasa solo por intervenir, sino por hacerlo en el momento y de la manera adecuada. En definitiva, anticiparse y comprender puede ser la diferencia entre acompañar al cultivo en su desarrollo o condicionarlo desde etapas tempranas.













