La agricultura de precisión avanza con soluciones que buscan producir de manera más eficiente, reducir costos y aprovechar mejor los insumos. Entre ellas se encuentra WEED-IT, un sistema de pulverización dirigida que permite identificar malezas y aplicar productos únicamente donde se necesitan. En diálogo con Suena a Campo, el ingeniero agrónomo Francisco Martorell Ovejero, gerente de Territorio NOA de Geosistemas, explicó cómo funciona esta tecnología y qué oportunidades ofrece para los productores de la región.
Geosistemas es una empresa argentina importadora de tecnología que está presente en el país desde octubre de 1986. Su actividad se divide principalmente en dos áreas: ingeniería civil y topografía, y agricultura. En esta última se desempeña Martorell, quien coordina el equipo del NOA y trabaja tanto en la comercialización como en la posventa de las soluciones destinadas al sector productivo. Entre sus principales herramientas se encuentran WEED-IT, los drones agrícolas y los pilotos automáticos.
La tecnología WEED-IT nació para realizar aplicaciones selectivas durante el barbecho, el período previo a la siembra en el que los lotes permanecen sin el cultivo implantado y es necesario controlar las malezas que compiten por los recursos. Tradicionalmente, las pulverizaciones cubrían la totalidad de la superficie, incluso los sectores donde no había vegetación que controlar. El sistema busca cambiar esa lógica mediante la detección de malezas vivas.
“Lo que hace el equipo es detectar las malezas y te permite aplicar de forma exclusiva sobre la maleza viva. Así evitás la aplicación ineficiente en todo el suelo desnudo”, explicó Martorell.
El funcionamiento se basa en la detección de la fluorescencia de la clorofila, que permite identificar dónde hay vegetación viva. A partir de esa información, el equipo activa los picos de pulverización correspondientes y aplica la dosis definida en la orden de trabajo. De esta manera, se evita distribuir herbicidas sobre toda la superficie cuando no resulta necesario.

Uno de los aspectos centrales de WEED-IT es el control pico a pico. Cada canal de detección abarca 25 centímetros y, cuando el sistema identifica una maleza, activa únicamente el pico asociado a ese sector. Así, la pulverizadora puede continuar avanzando sin aplicar producto en los espacios donde no se detecta vegetación que requiera tratamiento.
La precisión también permite ajustar la dosis mediante un sistema de modulación de ancho de pulso, conocido como PWM. Según explicó el ingeniero, esta función ayuda a aplicar la cantidad indicada para cada estrategia de control y evita tanto el desperdicio de producto como las subdosis, que pueden favorecer la generación de resistencia en las malezas.
En materia de ahorro, Martorell señaló que los resultados dependen de las características de cada lote, la dosis elegida y las condiciones ambientales. El promedio de ahorro por campaña puede ubicarse entre el 60% y el 80%, mientras que en determinadas aplicaciones se alcanzaron reducciones de hasta el 95%, manteniendo un control adecuado.
“Insisto en el tema del control porque no es lo mismo ahorrar producto por no abrir la canilla que ahorrar producto por aplicar específicamente lo que vos necesitás en el lugar donde vos lo necesitás”, remarcó.
El beneficio, además, no se limita al herbicida. La reducción del volumen aplicado también puede disminuir el consumo de agua, la cantidad de bidones utilizados y los movimientos necesarios para abastecer la pulverizadora. Martorell mencionó el caso de un productor de Santiago del Estero que debía recorrer unos 20 kilómetros para acceder a los pozos de agua utilizados para preparar las aplicaciones. En situaciones como esa, reducir el volumen requerido representa una ventaja logística adicional.
Otra característica es que el sistema puede instalarse en diferentes tipos de pulverizadoras, tanto autopropulsadas como de arrastre. También existen equipos montados sobre tractores mediante enganche de tres puntos, una alternativa para productores que trabajan con superficies o lotes de menor tamaño.
Aunque su desarrollo inicial estuvo orientado al barbecho, actualmente WEED-IT también puede trabajar en modo convencional y en aplicaciones de verde sobre verde. Esto amplía sus posibilidades de uso durante el año. En Tucumán, por ejemplo, Martorell señaló que algunos productores utilizan la tecnología en caña de azúcar, donde puede detectar el cultivo para dirigir aplicaciones sobre él. En estos casos, indicó que los ahorros pueden ubicarse entre el 40% y el 50%, según el objetivo de la aplicación.
La incorporación de tecnología, sin embargo, requiere acompañamiento técnico. Desde Geosistemas brindan instalación, asistencia posventa y asesoramiento sobre aspectos operativos, como la sensibilidad de detección, los márgenes de aplicación y las dosis. Martorell aclaró que las decisiones agronómicas corresponden al productor y a su asesor, pero destacó la importancia de capacitar a los usuarios para aprovechar las posibilidades del sistema.
En cuanto a la inversión, reconoció que el costo inicial puede generar dudas y que algunos productores prefieren contratar un servicio para probar la tecnología antes de adquirirla. No obstante, aseguró que, según la experiencia de la empresa, la inversión puede recuperarse en una o dos campañas, dependiendo de las condiciones de uso.
WEED-IT incorpora además funciones de corte pico a pico, generación de mapas de presión, caudal, velocidad y presencia de malezas, así como herramientas de telemetría y trazabilidad de las aplicaciones. Estas prestaciones permiten registrar información del trabajo realizado y ampliar las posibilidades de gestión de los lotes.
“Al equipo lo usás todo el año. No solo lo comprás para usarlo tres o cuatro meses”, destacó Martorell. También señaló que hay clientes que utilizan la tecnología desde hace entre 10 y 12 años y que trasladaron sus equipos de una pulverizadora a otra a medida que renovaron la maquinaria.
Para los productores del NOA, la pulverización selectiva representa una alternativa para mejorar la eficiencia en el uso de insumos y reducir costos operativos. La clave, según explicó el gerente de Territorio NOA de Geosistemas, está en evaluar las necesidades de cada establecimiento y contar con el asesoramiento necesario para adaptar la tecnología a la estrategia productiva.













