s temperaturas serán determinantes, ya que pueden acelerar o retrasar el deshielo.
Una ola de calor podría provocar un incremento rápido de los volúmenes de agua en los ríos y generar complicaciones si coincide con precipitaciones intensas. En ese sentido, Marinelli explicó que los embalses permiten regular los caudales naturales, pero advirtió que las lluvias de alta intensidad pueden generar problemas cuando se combinan con el agua que circula por los canales de riego.
El seguimiento y las alertas tempranas serán importantes para anticipar posibles inconvenientes. Según indicó el funcionario, el agua liberada desde las cabeceras de los sistemas puede tardar entre 10 y 14 horas en llegar a determinados sectores, un intervalo relevante para organizar las respuestas ante episodios de lluvia.
Pese a las perspectivas favorables, desde Irrigación insistieron en que la recuperación no debe traducirse en un mayor consumo. Marinelli remarcó que las variaciones en la disponibilidad hídrica forman parte de ciclos naturales y que el uso responsable del recurso debe mantenerse incluso en temporadas con más agua.
La advertencia se apoya en las proyecciones de largo plazo: según recordó el funcionario, los modelos anticipan que hacia 2050 el caudal medio de los ríos mendocinos podría reducirse un 20%. Por eso, la mejora prevista para 2026-2027 ofrece un alivio para el agro, pero no elimina el desafío de administrar un recurso limitado y variable.
En Mendoza, donde la agricultura depende del riego para compensar las escasas precipitaciones, la distribución del agua se organiza mediante una red de ríos, diques, embalses y canales. La provincia recibe alrededor de 200 milímetros de lluvia al año y los oasis irrigados concentran gran parte de la actividad productiva, aunque ocupan apenas el 3% del territorio.
En ese contexto, el mayor aporte de agua esperado para esta temporada abre mejores perspectivas para los productores, pero la planificación del riego y el aprovechamiento eficiente seguirán siendo fundamentales para sostener la producción en los próximos años.













