La preparación de un deportista no termina cuando finaliza un entrenamiento o se disputa el último punto de un partido. La recuperación muscular también forma parte del proceso y puede marcar una diferencia cuando el cuerpo debe afrontar nuevas exigencias en poco tiempo. En la previa de Segundo Saque Vol. 2, el torneo organizado por Suena a Campo junto a MAD Pádel Club para los días 13, 14 y 15 de noviembre, el programa recibió a Franco Valdez, de FV Recovery, para conocer el trabajo que realizan y la importancia de acompañar físicamente a quienes entrenan y compiten.
El concepto de recovery ganó protagonismo en los últimos años, de la mano del crecimiento de distintas disciplinas deportivas y de una mayor atención sobre el cuidado del cuerpo. Sin embargo, todavía genera preguntas entre los deportistas amateurs: para qué sirve, cuándo conviene realizarlo y qué beneficios puede aportar. Valdez explicó que se trata de un servicio enfocado específicamente en la recuperación del deportista, con tratamientos que se adaptan a las necesidades de cada persona.
“El recovery es algo que se creó fundamentalmente para el deportista en específico. Nosotros nos concentramos en la recuperación puntual”, explicó. El trabajo comienza por identificar qué molestias presenta quien llega a la sesión y qué zonas requieren atención. Una contractura, un dolor muscular o una sobrecarga pueden demandar abordajes diferentes, por lo que la recuperación no se limita a aplicar una técnica de manera general.
En ese sentido, el equipamiento disponible permite trabajar sobre distintas necesidades. Valdez mencionó el uso de electrodos, rodillos, sauna, crioterapia y botas de presoterapia, entre otras herramientas. La elección depende de la actividad realizada y de las molestias que manifieste cada deportista.
El running, por ejemplo, experimentó un crecimiento importante y multiplicó la cantidad de personas que participan en carreras y entrenamientos. En ese grupo, las consultas suelen estar relacionadas con dolores en los gemelos, los tibiales, la planta del pie y los cuádriceps. En otros deportes, las zonas exigidas son diferentes y requieren una atención particular.
Una de las técnicas que despertó mayor interés durante la entrevista fue la crioterapia, conocida popularmente como el baño de agua fría. Se trata de una pileta con agua helada en la que el deportista permanece durante un tiempo determinado. Una imagen cada vez más habitual en el deporte profesional, pero que también empieza a incorporarse en espacios destinados a quienes realizan actividad física de manera recreativa.
“Lo que nosotros buscamos con la crioterapia es una desinflamación articular y un mejoramiento en lo que es el flujo sanguíneo”, señaló Valdez. La técnica forma parte de las alternativas que ofrece FV Recovery y se integra a un abordaje que contempla las características de cada persona.
Una de las dudas más frecuentes es cada cuánto tiempo conviene realizar una sesión. La respuesta, según explicó el especialista, depende de la intensidad y la frecuencia del entrenamiento. Hay deportistas de alto rendimiento que entrenan dos veces por día y pueden necesitar una o dos sesiones semanales para acompañar las exigencias de su preparación. También existen personas que concurren dos o tres veces por semana, aunque no se trata de una frecuencia que deba aplicarse de manera automática a todos.
Valdez remarcó que el recovery no reemplaza los pilares básicos del cuidado físico. “Siempre vamos a seguir en base al descanso, que es dormir bien, y la alimentación”, sostuvo. A esos hábitos se suma el trabajo específico de recuperación muscular, que permite atender molestias puntuales y acompañar el proceso posterior al esfuerzo.
La recomendación cobra especial importancia en disciplinas como el pádel, donde los jugadores pueden acumular partidos y movimientos repetitivos que generan sobrecargas. Entre las molestias más habituales que reciben en FV Recovery, Valdez mencionó problemas en el hombro y el manguito rotador, el llamado codo de tenista, molestias en los meniscos, gemelos y cuádriceps.
“Tenemos muchos sobrecargos en el pádel también”, afirmó. La variedad de movimientos y las exigencias de los encuentros hacen que distintas zonas del cuerpo puedan verse comprometidas, especialmente cuando se acumulan jornadas de competencia sin suficiente tiempo para recuperarse.
En cuanto a la duración, las sesiones de FV Recovery demandan entre 50 y 60 minutos. La intención es que el tiempo de trabajo sea eficiente y personalizado, de acuerdo con lo que busca cada deportista. No se trata solamente de generar una instancia de relajación, sino de intervenir sobre las molestias que motivaron la consulta.
“Nosotros tratamos de hacer lo más eficiente y lo más personalizado siempre, bien a lo que vos venís a buscar”, explicó Valdez. De esa manera, el tratamiento se adapta a la situación de cada persona y a las necesidades que presenta al momento de concurrir.
La recuperación adquiere todavía más relevancia durante los torneos que se disputan en varias jornadas. En esas competencias, los jugadores pueden afrontar partidos consecutivos y no siempre cuentan con las horas necesarias para que el organismo se recupere por completo. El desgaste no se limita a los músculos: también involucra las fibras musculares, los sistemas energéticos y distintos procesos fisiológicos que intervienen durante el esfuerzo.
En ese contexto, la presencia de FV Recovery en Segundo Saque Vol. 2 permitirá que los participantes cuenten con un espacio de recuperación durante el desarrollo del torneo. “Al tener partidos seguidos, no tenés un tiempo largo de recuperación, ya sea cuatro, seis, ocho horas o hasta 24 horas, que es lo ideal para recuperar fibras musculares y todo el sistema energético”, explicó.
El especialista destacó que el trabajo con agua fría, los masajes y las botas de presoterapia puede ayudar a los jugadores a afrontar mejor la continuidad de la competencia. “Nosotros lo que ayudamos al deportista es a que pueda seguir rindiendo al 100% en su deporte”, resumió.
La propuesta de Segundo Saque busca integrar competencia, actividad física y cuidado de los participantes. En ese esquema, la recuperación muscular ocupa un lugar importante, especialmente para los deportistas amateurs que muchas veces concentran sus esfuerzos en jugar y entrenar, pero dejan en segundo plano lo que sucede después.
La charla con Franco Valdez permitió poner el foco en una parte fundamental de la actividad deportiva: el cuerpo también necesita atención cuando termina el esfuerzo. Conocer las propias necesidades, respetar los tiempos de descanso y contar con herramientas específicas puede contribuir a una práctica más cuidada y sostenible.













