Tucumán no escapa a la situación de sequía que se vive en todo el país y los cultivos de veranos ya sufren los efectos de la falta de agua.
Consultado por Suena a Campo, el coordinador del programa granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), ingeniero Mario Devani, brindó un análisis sobre el avance de la campaña de soja 2022/23 en la provincia y el NOA.
«Es una campaña complicada, venimos de dos años con lluvias menores a lo normal y en esta tercera campaña que comenzamos, estamos con registros por debajo de los promedios «, manifestó Devani.
Para tomar una dimensión de la situación, en especial en nuestra región, Devani mencionó como ejemplo que «en diciembre y enero -dos meses claves para la implantación del cultivo- las lluvias se encuentran entre un 20 y un 50% por debajo de lo normal en diciembre; y en lo que va de enero solo llovió un 10% de lo que debería llover«.
Asimismo, para Devani «a pesar de haber sembrado en tiempo y forma la soja, todos los lotes se encuentran con muy baja humedad acumulada en los perfiles«.
No obstante, aclaró que dentro del mosaico de plantaciones con condiciones irregulares, «los lotes ubicafos hacía el Pedemonte se encuentran en mejores condiciones«. Por otro lado, «como en todo año de seca, se presentan manchones porque las lluvias se presentan en algunas zonas y en otras no», señaló.
Cabe destacar que, la condición de los lotes de soja también tiene que ver con aspectos como «el manejo cultural que viene haciendo el productor como la rotación, cultivos de cobertura, fertilización, y manejo de malezas«, indicó el ingeniero.
Y agregó: «los productores están esperando una lluvia importante, de más de 50 milímetros, y si fuese posible que se dé en dos o tres días, de manera que la lluvia eficiente que se acumule sea la mayor posible«.

Algunas zonas de Salta se encuentran en peores condiciones
En cuanto a la provincia de Salta, en general, «se encuentra en la misma situación». «En algunas zonas del departamento de Anta, y del norte como embarcación o Tartagal están mucho peor que nosotros. Ellos si están pensando en dejar de sembrar soja y maíz, para pasarse al cultivo de poroto«, explicó Devani.
Superficie con soja en Tucumán e impactos de la sequía
Consultado por la superficie destinada al cultivo de soja en Tucumán, el ingeniero estimó que rondan en las 170.000 hectáreas.
A su vez, explicó que «es muy temprano para hablar sobre pérdidas de rendimiento».Ya que esto está asociado, «de ahora en más, a la ocurrencia de precipitaciones«. Es decir, «hoy la situación es dramática en muchas zonas, pero si en esta fecha comienzan a surgir precipitaciones, la situación va a mejorar sustancialmente», aseguró.
Por último, el especialista brindó una serie de recomendaciones a los productores como, por ejemplo, «realizar un buen manejo de malezas postemergencia durante el desarrollo del cultivo para evitar que esta competencia nos quite el recurso más escaso que tenemos, que es el agua. Para ello, hay que intensificar el monitoreo de plagas y enfermedades para poder hacer un manejo adecuado de las mismas«, concluyó.













