En los Valles Intermontanos de Tucumán, la vitivinicultura se embarca en una nueva etapa con la primera vendimia. En diálogo con SUENA A CAMPO el ingeniero agrónomo Gonzalo Bas Nahas , nos contó sobre este acontecimiento y también se refirió al futuro vitivinícola de la región. Basnahas, con su experiencia y maestría en viticultura y enología, lidera este proyecto hacia la innovación.
– La primera vendimia en los Valles Intermontanos marca un hito importante. ¿Cómo describiría la importancia de este evento para la región y la industria vitivinícola?
– Si bien tengo conocimientos de algunos productores que han plantado algunas hileras en los campos en esta zona, nuestro proyecto es el primero en realizarse con fines experimentales, ensayando variedades tanto a campo como en bodega. Aun debemos esperar los resultados de la vinificación (los cuales estimamos podrían estar en junio); sin embargo, hemos analizado la uva en el viñedo y estamos muy conformes con los resultados de las variables analizadas. En base a ello, estamos convencidos que los valles de la cuenca Tapia Trancas, tiene gran potencial para ser un actor más, dentro de la actividad vitivinicola de Tucumán.
– ¿Podría compartir ejemplos específicos de las prácticas innovadoras implementadas durante esta primera vendimia?
– No hemos implementado prácticas innovadoras; la viticultura que pretendemos desarrollar es bajo prácticas tradicionales en la cual las tareas las realizan las personas que habitan en la zona y que fueron empleadas durante el ciclo productivo.
– ¿Cómo se ha involucrado la comunidad en este proceso y cuál ha sido su respuesta?
– Las personas han demostrado gran interés en la propuesta; lo hemos sentido así en base a su compromiso y entusiasmo por esta actividad. Nos acompañan en esta etapa experimental en la cual reciben capacitaciones en cada labor que les asignamos. Siempre pensando en que nos acompañen o bien en que puedan el día de mañana formar parte de algún proyecto similar en otra empresa.

– En cuanto a la selección de variedades de uva, ¿cómo se abordó este aspecto en la primera vendimia y qué características se buscaron destacar?
– Se analizan variables agroclimáticas en la zona. Esos valores definen a priori la duración del ciclo de la misma (largo o corto); también toma importancia el análisis de tendencias de consumos a nivel regional y nacional. Por último, analizamos el tipo de vino que pensamos elaborar. El análisis e interpretación de toda esa información, nos llevó a iniciar esta primera etapa experimental con tintas: Malbec y Cabernet Franc. Si bien esta etapa experimental podría llevar 5-6 años, creemos que es importante ya que define el éxito del proyecto, el cual no debería ser menor a 30-40 años; eventualmente se pueden hacer cambios varietales en el viñedo, en función a cambios en el hábito de consumo, pero esa práctica implica dejar de cosechar uvas por 3-4 años, hasta formar nuevamente la planta
– ¿Cuál es la expectativa de calidad y rendimiento de la uva cosechada durante esta vendimia inaugural en comparación con otras regiones vitivinícolas más establecidas?
– Nosotros hicimos un análisis de variables climáticas en la zona, lo que nos permitió presuponer cierta respuesta por parte de la planta (pocas precipitaciones, buena radiación solar, amplitud térmica, vientos con baja humedad relativa durante el período de crecimiento y desarrollo del racimo).

– ¿Cuáles son las proyecciones y metas a futuro para el desarrollo de la vitivinicultura en esta región, basándose en la experiencia de la primera vendimia?
– En cuanto a los objetivos a corto/mediano plazo, buscaremos continuar en esta etapa experimental en la cual realizaremos análisis e interpretación de resultados. Luego a largo plazo, la idea sería complementar con proyectos gastronómicos y hoteleros, para aportar al fomento turístico provincial. Un dato importante, la cuenca tapia trancas tiene como columna vertebral la Ruta Nacional 9 que comunica las provincias del NOA con el resto del país. En base a algunos ensayos que estamos realizando en los Valles de la Cuenca Tapia Trancas: Choromoro, Rodeo Grande y Trancas, vemos gran potencial para el desarrollo de la actividad vitivinícola y posibilidades de complementar con turismo rural, gastronomía y hotelería boutique. Por otro lado, las características agroclimaticas de los Valles de la cuenca Tapia Trancas, hacen propicia las condiciones para el desarrollo de la fruticultura de carozo apuntando a variedades tempranas: duraznos y ciruelas . Esto permitiría salir al mercado en la primera quincena de diciembre con una gran ventaja competitiva, no solamente con la fruta fresca, también la posibilidad de derivados industriales.
(Fuente: Suena a Campo)













