El distrito de Nueve de Julio, en la provincia de Buenos Aires, atraviesa una situación dramática por las inundaciones que afectan a gran parte de su superficie productiva. Según el presidente de la Sociedad Rural local, Hugo Enríquez, las intensas lluvias de julio, que dejaron hasta 140 mm en algunos sectores, se sumaron a un escenario de campos saturados y agravaron el problema.
“Arrancamos agosto con nuevas precipitaciones y con agua que sigue bajando desde otros partidos, como Casares, donde el 42% del territorio está bajo agua”, explicó.

El presidente de la Sociedad Rural de Nueve de Julio explicó que el partido abarca un total de 15 cuarteles, 14 si se excluye la ciudad cabecera, y que “casi el 100% están afectados en la transitabilidad productiva”. Agregó que “del 100% de los caminos relevados en el partido, el 98% está en mal estado y el 2% en estado regular”; y que del 98% mencionado, el 40% se encuentra “imposible de transitar”.

La Comisión de Emergencia local pidió a la provincia prorrogar por seis meses la emergencia agropecuaria, aunque la ley actual, según el dirigente, está totalmente desactualizada y brinda pocos beneficios a los productores. Las exenciones impositivas y diferimientos son limitadas, y solo en casos de venta forzosa de vientres podrían acceder a una eximición de Ganancias a nivel nacional.
Asimismo, solicitaron a las autoridades provinciales la asignación de “4 retroexcavadoras y 5 motoniveladoras en forma exclusiva y por un tiempo no menor a 6 meses”.

En cuanto a la ganadería, Enríquez puntualizó que enfrenta un cuadro igual de delicado: “en plena parición, muchas vacas permanecen en campos anegados, con poco pasto y sin acceso para asistirlas”. Los productores, que aún no terminaron de sacar la cosecha pasada, reclaman equipos para darle una solución urgente al tema. “Lo que pedimos es que bajen al territorio y busquemos una salida en conjunto. La situación es muy triste”, concluyó el presidente de la Sociedad Rural de 9 de Julio.













