La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis advirtió, respecto de la presencia de la plaga en el NOA, que el verdadero riesgo está en los maíces voluntarios, no en el trigo.
Desde la Red explicaron que en los últimos días se difundieron versiones acerca de que la chicharrita estaría afectando cultivos de trigo en el NOA, una zona endémica para la plaga. En tal sentido, destacan que “esta afirmación es técnicamente incorrecta y puede desviar la atención del verdadero foco de riesgo”.

En ese contexto, el riesgo fitosanitario real se concentra en la emergencia de maíces voluntarios después de las lluvias otoñales, dado que éstos sí proporcionan el alimento y sustrato reproductivo que necesita la plaga, permitiendo su multiplicación y manteniendo activo el ciclo epidemiológico de los patógenos que transmite. Por eso, la recomendación técnica es intensificar el monitoreo y eliminar los maíces guachos en zonas endémicas para interrumpir la continuidad del vector y reducir la presión de inóculo.
En cuanto a el NOA, como una de las zonas endémicas para la chicharrita, se ha constatado “un retroceso muy significativo”. Los datos puntuales indican que “desaparecieron las detecciones de más de 1.000 individuos, y las de más de 100 se redujeron al 23% (frente al 60% del registro anterior)”. En tanto, “las categorías de registros más bajos (es decir, hasta 20 individuos por trampa) pasaron a conformar el 36% del total, frente al 10% del registro anterior”, destaca el reporte.













