El fuerte encarecimiento que tuvo el gasoil durante marzo, como consecuencia del conflicto bélico en Medio Oriente que disparó el valor internacional del petróleo, fue el detonante que faltaba para que transportistas autoconvocados salieran en las últimas horas a realizar fuertes protestas en reclamos por aumentos de tarifa.
Puntualmente, en plena cosecha muchos no están prestando servicios y otros decidieron realizar piquetes en las rutas, lo que constituye un verdadero problema para el sector agropecuario precisamente porque abril es históricamente cuando comienza el período más fuerte de recolección de la soja.
El reclamo se siente principalmente en Buenos Aires, pero también alcanza a otros puntos estratégicos para el campo argentino como Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y La Pampa.
En este contexto, la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) y la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) expresaron su preocupación ante esta situación que se extiende, sin solución a la vista.
Sucede que, hasta el año pasado, funcionaba una Mesa Tarifaria organizada por el Gobierno nacional donde solía definirse una tarifa de referencia (no obligatoria) para el transporte de granos. Ese espacio fue desarmado por la administración de Javier Milei y los transportistas también piden que se rearme, para poder negociar de manera conjunta y que no depende solo de acuerdos privados.













