La Argentina está cumpliendo este año dos décadas desde que se sancionó el primer marco regulatorio para impulsar la industria de los biocombustiblesa nivel nacional, que fue la Ley 26.093 sancionada por el Congreso el 19 de abril de 2006.
Pero ese esquema normativo tenía vigencia por 15 años y, en 2021, el 15 de julio el Senado aprobó una nueva ley que modificó las reglas de juego previas, reduciendo inicialmente el piso de corte obligatorio para el biodiésel de soja al 5%, y manteniendo el corte de bioetanol en un 12% (repartido equitativamente en un 6% para el origen de caña de azúcar y un 6% para el de maíz).
Esta nueva ley también supuestamente tendría vigencia hasta 2030, pero ahora el Gobierno de La Libertad Avanza (LLA) quiere establecer un nuevo giro de 180°: presentó un proyecto ante el Congreso para derogar la Ley 27.640 vigente y aprobar un nuevo “Marco Regulatorio de Biocombustibles en Argentina”.
LAS CLAVES DE LA “NUEVA” LEY DE BIOCOMBUSTIBLES
La iniciativa fue elevada ante el Senado por la legisladora y ex ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, y en sus fundamentos subraya que forma parte de las “políticas de Estado” que lleva adelante LLA, con el presidente Javier Milei a la cabeza.
¿Qué es lo sustancial de esta propuesta? Que, si bien mantiene los cortes obligatorios en la nafta y el gasoil, desaparece el precio fijado por la Secretaría de Energía tanto para el bioetanol como para el biodiésel, y todo pasa a negociarse en un mercado electrónico.
A la vez, la normativa permite la circulación de vehículos “flex”; es decir, que funcionen con un mayor porcentaje de biocombustibles; y en la misma línea habilita que haya estaciones de servicio con surtidores que expendan solo biodiesel o bieoetanol, como ya viene sucediendo en Córdoba.
Esta nueva ley también supuestamente tendría vigencia hasta 2030, pero ahora el Gobierno de La Libertad Avanza (LLA) quiere establecer un nuevo giro de 180°: presentó un proyecto ante el Congreso para derogar la Ley 27.640 vigente y aprobar un nuevo “Marco Regulatorio de Biocombustibles en Argentina”.
LAS CLAVES DE LA “NUEVA” LEY DE BIOCOMBUSTIBLES
La iniciativa fue elevada ante el Senado por la legisladora y ex ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, y en sus fundamentos subraya que forma parte de las “políticas de Estado” que lleva adelante LLA, con el presidente Javier Milei a la cabeza.
¿Qué es lo sustancial de esta propuesta? Que, si bien mantiene los cortes obligatorios en la nafta y el gasoil, desaparece el precio fijado por la Secretaría de Energía tanto para el bioetanol como para el biodiésel, y todo pasa a negociarse en un mercado electrónico.
A la vez, la normativa permite la circulación de vehículos “flex”; es decir, que funcionen con un mayor porcentaje de biocombustibles; y en la misma línea habilita que haya estaciones de servicio con surtidores que expendan solo biodiesel o bieoetanol, como ya viene sucediendo en Córdoba.













