El Congreso de Ecofisiología y Manejo Agronómico en Cultivos de Granos volverá a reunir en Tucumán a productores, asesores, investigadores y empresas vinculadas al agro, consolidándose una vez más como uno de los eventos técnicos más relevantes del norte argentino. En ese contexto, varias firmas ya confirmaron su participación para la edición 2026 y una de ellas será nuevamente Stoller, empresa referente en fisiología vegetal, nutrición y bioestimulación, con una fuerte presencia en cultivos extensivos y un trabajo sostenido junto a productores de la región.

La compañía formará parte del Congreso los días 4 y 5 de junio en la Facultad de Agronomía y Zootecnia, apostando nuevamente a un espacio que consideran clave para fortalecer el vínculo entre las tecnologías agronómicas y las necesidades concretas del productor.
“Me parece fundamental que haya estos espacios técnicos para acercar las distintas tecnologías hacia el productor. También nos sirve a nosotros para seguir acercando esas soluciones que tenemos disponibles”, expresó Sebastián Barcos, Field Marketing Manager de Corteva–Stoller.
La participación de Stoller no será una experiencia nueva. La empresa ya acompañó la edición anterior y desde la firma aseguran que el balance fue altamente positivo, principalmente por el nivel de intercambio técnico que se generó entre productores, asesores y empresas.

“La verdad que fue muy fructífero ese intercambio entre productores y asesores. Uno de los principales pilares que tenemos nosotros es el relacionamiento que tenemos de vuelta con los productores y los principales asesores de la región”, señaló Barcos.
Más allá de las conferencias, los minicursos y las exposiciones técnicas, desde Stoller destacan que gran parte del valor de este tipo de encuentros se genera en los espacios informales, donde las conversaciones cara a cara permiten detectar problemáticas reales y pensar soluciones adaptadas a cada sistema productivo.
“Principalmente en esos momentos es donde es más fructífero para nosotros la presencia en estas reuniones. Es ahí donde podemos tener el uno a uno con el productor, donde realmente nos cuenta cuáles son sus problemáticas y, sabiendo cuáles son esas problemáticas, poder ofrecerle soluciones para cada uno”, sostuvo.
En un escenario donde el agro enfrenta márgenes cada vez más ajustados, eventos climáticos impredecibles y una creciente demanda de sistemas productivos sustentables, conceptos como ecofisiología, bioestimulación y eficiencia productiva comenzaron a ganar protagonismo dentro de la agenda técnica.
Para Barcos, este cambio responde a dos factores centrales: la necesidad de producir de manera más sustentable y la búsqueda permanente de mejorar los rendimientos optimizando recursos.
“Se está tomando una conciencia de una utilización más orgánica y no tanto de químicas en el campo, y mismo las industrias están pidiendo eso también. Y después está la necesidad de buscar aumentar los techos de rendimiento o subir los pisos optimizando recursos”, explicó.
En esa línea, Stoller viene trabajando fuertemente sobre herramientas vinculadas a la fisiología vegetal y la mitigación del estrés en los cultivos, dos aspectos que consideran fundamentales para mejorar la estabilidad productiva.
“Tenemos varias líneas de trabajo. Una principalmente es la utilización en tratamiento y pulso de semilla, donde vemos que desde un inicio el cultivo está mejor implantado y con mejores recursos para afrontar todo lo que se viene”, indicó.
Pero además, la empresa apunta especialmente a trabajar sobre la anticipación y reducción del estrés en las plantas, una problemática cada vez más frecuente en regiones climáticamente inestables como el NOA.
“Muchas veces es trabajar en la mitigación del estrés, poder anticiparnos a ese estrés y que la planta no sufra. Ahí también se pueden ganar unos kilos extra”, remarcó.
El interés por tecnologías vinculadas a bioestimulantes y manejo fisiológico crece año tras año en el norte argentino. Sin embargo, desde la empresa reconocen que todavía existe cierta cautela a la hora de adoptar nuevas herramientas.
“El interés es muy alto, aunque la adopción está siendo lenta. Creo que hay un muy alto interés de parte de los asesores y productores y eso lo vemos con la cantidad de consultas que tenemos”, afirmó Barcos.
Según explicó, una de las razones principales tiene que ver con la variabilidad climática que caracteriza a la región, un factor que muchas veces condiciona las decisiones de inversión de los productores.
“Muchas veces estamos en una zona que climáticamente no es estable, entonces al productor le cuesta tomar una decisión de inversión, aunque nosotros estamos trabajando realmente en demostrar que esa inversión tiene un retorno económico”, sostuvo.
Dentro de las soluciones que hoy desarrolla Stoller, la empresa viene avanzando especialmente en tecnologías orientadas a mejorar la eficiencia nutricional y la tolerancia de los cultivos frente a situaciones de estrés biótico y abiótico.
“La mitigación de estrés es algo fundamental donde lo tenemos bastante desarrollado, ya sea para anticiparnos a esos estreses abióticos y bióticos que puedan aparecer. Y también en lo que es nutrición estamos trabajando con bacterias para eficientizar la utilización de nitrógeno y de otros nutrientes”, explicó.
En ese sentido, el acompañamiento técnico aparece como una de las claves de trabajo de la empresa, que apuesta no solo a comercializar productos, sino también a validar resultados junto al productor en condiciones reales de campo.
“Todas nuestras líneas de trabajo están enfocadas en hacerle saber al productor que realmente la inversión se va a pagar. Por eso lo acompañamos, tenemos ensayos y trabajamos junto a ellos para demostrárselo y para que lo vean en sus propios campos”, aseguró.
De cara al Congreso, Stoller contará con un stand propio donde buscará fortalecer ese contacto directo con productores y asesores del NOA, además de presentar nuevas herramientas y soluciones orientadas a las problemáticas regionales.
“Vamos a estar presentes para generar esos vínculos uno a uno. Tenemos varios productos para presentarles y nuevamente soluciones a los problemas que le acontecen al productor del NOA”, adelantó Barcos.
Con expectativas altas y convencidos del valor que tienen estos espacios para el desarrollo del agro regional, desde la empresa ya palpitan lo que serán las dos jornadas del Congreso de Ecofisiología.
“El año pasado fue una experiencia muy rica y viendo también los participantes que ya confirmaron este año, las temáticas son muy diversas y muy adaptadas a las necesidades del productor del norte. Creo que se van a llevar un montón de información y va a estar muy bueno para ayudarlos a tomar mejores decisiones para la campaña que se viene”, concluyó.













