La Mesa de Lechería de Tucumán cumple 20 años de trabajo como espacio de articulación entre productores, instituciones y organismos vinculados con la actividad. Su presidente, Patricio Altamirano, repasó el camino recorrido durante estas dos décadas, destacó algunos de los principales logros alcanzados y se refirió a las necesidades actuales de los tambos para sostener el crecimiento de la producción lechera en la provincia.
La Mesa de Lechería de Tucumán se constituyó en junio de 2006 con el objetivo de generar un espacio interinstitucional en el que confluyeran el sector público, instituciones educativas como la Universidad y el CERELA, además de productores e industriales de la provincia.
“Es una actividad muy sacrificada, que siempre ha tenido sus altibajos. El tambero es más por vocación que por quizás algún interés. Hay que estar dispuesto a trabajar 365 días al año, con una rutina que no se altera ningún día del año”, explicó Altamirano al realizar un balance de estos 20 años.
Según señaló, la Mesa nació a partir de la necesidad de que productores, industriales y profesionales del sector pudieran contar con un ámbito común para encontrar soluciones a las diferentes necesidades de la actividad. La articulación entre los distintos actores se convirtió así en uno de los pilares del trabajo desarrollado durante estas dos décadas.
Uno de los principales logros mencionados por Altamirano es la realización de la Expo Láctea, un evento que surgió con el objetivo de visibilizar y promover la actividad lechera en Tucumán y que, con el paso de los años, logró convertirse en una marca propia.
La pasión de los productores aparece, para el presidente de la Mesa de Lechería, como uno de los factores fundamentales para sostener una actividad que exige dedicación permanente. “Si no tenés pasión y amor por esta actividad, difícilmente puedas sobrevivir en ella”, sostuvo, y remarcó que ese compromiso es el que permite mantener el impulso para mejorar, crecer y destacar a la lechería dentro de las actividades productivas de la provincia.
En cuanto a las herramientas disponibles para los productores, Altamirano destacó la gestión de un fondo rotatorio creado en 2017 específicamente para productores tamberos e industriales de Tucumán. El mecanismo tiene la particularidad de que el crédito se devuelve tomando como referencia los litros de leche, lo que permite que la propia producción funcione como unidad de devolución.
El fondo contempla tres categorías según la capacidad productiva de cada tambo. Para los pequeños productores se otorgan hasta 6 millones de pesos, para los medianos hasta 10 millones y para los grandes el monto máximo es de 15 millones de pesos. El crédito cuenta con dos meses de gracia y puede devolverse hasta en 18 meses. Para acceder, los productores deben cumplir con los requisitos correspondientes y presentar la documentación para su análisis ante la Mesa de Lechería.
Altamirano también señaló que el crecimiento de la actividad requiere inversiones en tecnología, pero aclaró que estas herramientas deben estar acompañadas por capacitación. Entre las necesidades mencionó tecnologías mecánicas para lograr un ordeñe eficiente, instalaciones, corrales, alimentación y genética.
Al hablar de las oportunidades para quienes quieran incorporarse a la actividad, destacó el arraigo que genera la producción tambera. “Es una actividad que genera también muchas satisfacciones. Primero que es una actividad que genera un arraigo al campo, a las familias, a la gente”, afirmó.
Finalmente, Altamirano puso en valor la calidad de los productos lácteos tucumanos y pidió que los consumidores elijan la producción local. También destacó el acompañamiento de instituciones como el INTA, CERELA, la Facultad de Agronomía y Zootecnia, la Municipalidad de Trancas y organismos provinciales vinculados con la producción.
“Todavía hay mucho por hacer, hay mucho trabajo y muchos años más para que la actividad siga creciendo”, resumió el presidente de la Mesa de Lechería, al proyectar el futuro de un sector que lleva dos décadas apostando al trabajo conjunto.













