En Monterrico, Jujuy, la producción agropecuaria tiene una historia que atraviesa generaciones, pero también una mirada puesta en la diversificación y en los nuevos desafíos productivos. Ese es el camino que transita Terra Nostra, una empresa familiar que, a partir de sus raíces tabacaleras, incorporó nuevos cultivos como el durazno y la palta Hass. La ingeniera agrónoma Gianina Giacoppo forma parte de esta nueva etapa y trabaja en la búsqueda de combinar la experiencia transmitida por su familia con los conocimientos adquiridos durante su formación profesional.
“Yo vengo de una familia que siempre se dedicó a la parte agrícola, de mis nonos, y entonces ya venimos vinculados desde hace muchos años y fue algo que se fue transmitiendo de generación en generación”, explicó Giacoppo durante una entrevista con Suena a Campo. 
Los orígenes productivos de la familia están vinculados al tabaco y a la producción de uva. Con el tiempo, la actividad se concentró principalmente en el tabaco, un cultivo de fuerte presencia en la zona donde se encuentra Terra Nostra. Según contó la ingeniera agrónoma, actualmente la producción tabacalera continúa siendo una de las principales actividades económicas y sociales de la región, aunque la familia decidió avanzar en una estrategia de diversificación para incorporar otros rubros e ingresos.
En ese proceso apareció el durazno. Fue el padre de Gianina quien comenzó a desarrollar este cultivo hace varios años, buscando ampliar las alternativas productivas de la empresa. Terra Nostra trabaja con variedades tempranas, entre las que se encuentran duraznos rojos, amarillos y diferentes variedades de blancas. Una de las características centrales de esta producción es precisamente la posibilidad de ingresar temprano al mercado argentino.
El otro gran desafío llegó con la incorporación de la palta Hass. “Empezamos la actividad del palto. Y estamos incursionando, aprendiendo. Es un desafío porque es algo nuevo”, señaló Giacoppo. La particularidad está dada por las condiciones de la zona: los Valles donde se encuentra Terra Nostra son principalmente una región tabacalera y, de acuerdo con la ingeniera, no presentan condiciones agroecológicas tan favorables para el desarrollo de la palta como otras áreas productivas.
Eso obliga a adaptar el manejo y prestar especial atención a las condiciones agroclimáticas. Aun así, la plantación viene mostrando resultados productivos que la familia considera alentadores. La producción de palta Hass todavía es joven y se destina completamente al mercado interno. Terra Nostra comercializa sus frutas en Jujuy y también abastece a otras provincias como Tucumán, Salta, Córdoba y Buenos Aires.
La posibilidad de exportar aparece como un objetivo a futuro, aunque Giacoppo aclaró que todavía es una actividad reciente y que existen costos internos que deben acomodarse. “Sí es un desafío exportar, pero todavía hay muchos costos internos que se van acomodando. De a poco, no está descartado, pero de a poquito vamos escalando”, sostuvo.
La capacitación ocupa otro lugar importante dentro de esta estrategia. La ingeniera viajó a Tucumán para participar de una jornada vinculada al cultivo de palta, entendiendo que el intercambio con otros productores y especialistas permite incorporar conocimientos y encontrar respuestas frente a los desafíos que presenta una actividad en desarrollo.
“Uno siempre aprende de todo el mundo que está trabajando en el campo día a día, de la gente que se capacita. Entonces es importante aprender y escuchar y todo el tiempo estar yendo a capacitaciones”, destacó.
En Terra Nostra también conviven distintas generaciones y perfiles profesionales. La empresa está integrada por cinco miembros de la familia. Gianina trabaja junto a su padre, quien está vinculado a la actividad de campo; su madre participa en la parte contable; su hermana mayor, Luciana, es contadora y se ocupa del área contable, mientras que su hermana menor está vinculada a la gastronomía y al área comercial, ampliando la diversificación hacia actividades por fuera del campo.
Para Giacoppo, esa convivencia entre experiencia y formación profesional es uno de los puntos fuertes de la empresa familiar. “Creo que fue lo más lindo haber combinado la parte académica con la parte de experiencia, que las dos cosas son igualmente de importantes”, afirmó.
El objetivo hacia adelante es avanzar con eficiencia, mejorar la productividad y sostener un crecimiento gradual. “Hacer crecer a pasos firmes. Hacer crecer lo que uno tiene y lograr estar lo más diversificado posible”, resumió.
Así, Terra Nostra continúa construyendo su historia desde una actividad tradicional como el tabaco, pero incorporando nuevas alternativas productivas. En ese camino, la palta Hass y el durazno representan parte de una estrategia que busca adaptarse a las condiciones de Jujuy, aprovechar el conocimiento acumulado durante generaciones y sumar herramientas profesionales para enfrentar los desafíos del campo.













