La soja y el maíz acumularon cinco semanas de bajas casi ininterrumpidas en Chicago. El avance de la recolección estadounidense aumentó la oferta y fue el principal factor detrás de los retrocesos, mientras los fondos de inversión redujeron sus apuestas a una recuperación.
Durante la última semana de octubre, el maíz llegó a US$176 por tonelada, su menor valor en casi cuatro meses y un 18% por debajo del máximo de principios de septiembre. Por su parte, la soja cayó a US$454, el nivel más bajo desde fines de agosto y un 7% menos que aquel pico. No obstante, ambos cultivos conservaron cotizaciones superiores a las de un año atrás.
Tras las elecciones brasileñas, el real se depreció un 12% frente al dólar y abarató las exportaciones del país vecino. La harina de soja bajó un 4% en una jornada y arrastró al producto argentino, aunque en menor medida, y restó competitividad a la oferta nacional.
En maíz, la Argentina siguió siendo el origen más competitivo de la región. El precio de exportación local cayó un 1,1%, mientras que el brasileño retrocedió un 1,5%. Sin embargo, el impacto en las pizarras argentinas fue limitado y los valores se mantuvieron cerca de los registrados la semana anterior.
Por otra parte, Brasil avanzó con la siembra y proyectó una cosecha récord de soja de 181,6 millones de toneladas. El clima podría modificar ese panorama, ya que un estudio de Serasa Experian estimó que, si se desarrolla un fenómeno de El Niño intenso, la producción podría caer un 10%, hasta 163,3 millones.
El trigo operó un récord, pero terminó en retroceso
En A3, el contrato de trigo para enero comenzó octubre cerca de US$222,8 por tonelada, subió a US$235,7 y luego cayó a US$216,7, quedando un 8% por debajo del máximo alcanzado durante el mes. En medio de esas oscilaciones, se negociaron más de 3,1 millones de toneladas en futuros y opciones del cereal, el mayor volumen mensual registrado. También se aceleraron los negocios de la campaña nueva, con operaciones por 435.500 toneladas en la semana del 22 de octubre.
En este escenario, el avance de la cosecha de trigo en Australia sumó presión sobre los precios internacionales. La Asociación de la Industria de Granos de Australia Occidental informó resultados alentadores, con una estimación de producción nacional de entre 30 y 31 millones de toneladas, que reforzó las perspectivas de oferta.
A su vez, el mercado siguió las posibles negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania, que podrían facilitar la recuperación de los embarques por el Mar Negro. Como resultado, ambos países acumularon existencias ante las dificultades para exportar. Según los datos recolectados por la BCR, Rusia habría enviado 1,8 millones de toneladas en octubre, frente a 5,1 millones un año antes, mientras que Ucrania no alcanzaría las 100.000 toneladas.
Ante este panorama, la Argentina aprovechó parte de ese espacio y habría exportado más de un millón de toneladas de trigo, un récord para octubre. Sin embargo, una normalización de los envíos del Mar Negro podría aumentar la competencia y profundizar la presión sobre los precios, en un mercado que ya siente el peso de la oferta internacional.













