El deporte amateur crece y cada vez son más las personas que se animan a competir, ya sea en pádel, running o distintas disciplinas que convocan a participantes de todas las edades. Sin embargo, el entusiasmo por la actividad física no siempre viene acompañado de una preparación adecuada. En la previa de Segundo Saque Vol. 2, el torneo organizado por Suena a Campo junto a MAD Pádel Club para los días 13, 14 y 15 de noviembre, el programa recibió a Federico Egloff, licenciado en Alto Rendimiento y licenciado en Gestión Educativa, para conversar sobre preparación física, hábitos y los desafíos de quienes deciden ponerse a prueba.
Deportista desde chico, Egloff practicó rugby y hándbol antes de incorporar el pádel a su vida. Su formación como profesor de Educación Física y sus estudios en gestión deportiva y educativa lo llevaron a profundizar en la relación entre ejercicio, nutrición y salud. Desde esa experiencia, sostuvo que la actividad física es fundamental, especialmente en un contexto en el que los hábitos cotidianos pueden favorecer factores de riesgo como la diabetes, la obesidad y la hipertensión.
“Estamos convencidos de que el deporte y la actividad, el ejercicio físico, es fundamental”, señaló. Para Egloff, la práctica deportiva no debe pensarse únicamente desde el rendimiento competitivo, sino también como una herramienta para mejorar la calidad de vida y sostener la autonomía a lo largo de los años.
En ese camino, identificó tres pilares que deben acompañar tanto al deportista de alto rendimiento como a quien juega de manera recreativa: alimentación, entrenamiento y descanso. “Son las tres patas fundamentales para poder llevar una vida saludable y que puedas tener mejoría en tu rendimiento físico”, explicó.
La alimentación ocupa un lugar central en esa ecuación. Egloff la comparó con el combustible que necesita el organismo para funcionar: “Es nuestra nafta a la hora de desarrollarnos tanto en el deporte como en la vida cotidiana”. La calidad de lo que se consume, la hidratación y el momento en que se come pueden influir en cómo una persona llega a entrenar o competir, especialmente cuando la actividad se realiza después de una jornada laboral extensa.
En ese sentido, advirtió que el cansancio no siempre se explica exclusivamente por el trabajo. También puede estar relacionado con el tiempo frente a las pantallas y con una alimentación poco adecuada. “El ultraprocesado lógicamente es una dopamina que te da en el momento de placer, pero después te sentís con hambre, te sentís decaído, te sentís pesado”, describió.
Para quienes practican pádel, Egloff consideró que se trata de una disciplina atractiva por su componente social y por el gasto energético que puede implicar. Un turno de aproximadamente una hora y media puede representar, según indicó, un consumo de entre 500 y 700 calorías. Sin embargo, aclaró que el ejercicio no debe quedar aislado de otros hábitos: el llamado “tercer tiempo”, los excesos de comida o el consumo de productos deportivos sin orientación pueden contrarrestar parte del esfuerzo.
“Una cosa es la parte social y otra cosa también va a ser la composición corporal que vos quieras buscar”, sostuvo. Por eso, recomendó complementar el pádel con entrenamiento de fuerza, especialmente a partir de los 30 años, para preservar masa muscular y funcionalidad. En su explicación, la sarcopenia se relaciona con la pérdida progresiva de masa muscular, mientras que la dinapenia refiere a la disminución de la fuerza y la funcionalidad muscular.
“Creo que la pesa es fundamental, eso no se discute, y el pádel sí puede acompañar bastante bien”, afirmó. El objetivo, señaló, es que los hábitos actuales permitan mantener capacidades físicas en el futuro y evitar que las limitaciones se acumulen con el paso del tiempo.
La organización del entrenamiento también resulta clave para quienes tienen agendas cargadas. Ante la consulta de quienes suelen jugar por la noche, luego de muchas horas de trabajo, Egloff propuso buscar espacios más temprano y no descartar sesiones breves de fuerza. “Siempre tenés media hora, 40 minutos de pesas”, indicó, al tiempo que remarcó la importancia de incorporar el ejercicio de manera regular.
La planificación, además, debe contemplar las características de cada persona. Egloff cuestionó el crecimiento de algunas actividades que se realizan sin supervisión ni una prescripción adecuada. “La gente sale a correr porque corre”, observó. A su criterio, esa falta de planificación puede derivar en lesiones, especialmente cuando se combina con esfuerzos intensos o con hábitos perjudiciales, como el consumo de alcohol alrededor de los partidos.
“Salir a correr por salir a correr tres vueltas al parque no tiene ningún sentido si no está planificado”, advirtió. En ese marco, mencionó el trabajo que impulsa el Colegio de Profesionales de la Educación Física (COPEF) para promover la presencia de profesores en las distintas disciplinas y espacios de entrenamiento.
El gimnasio también cumple una función importante para quienes practican running. Aunque correr fortalece principalmente el tren inferior, Egloff explicó que el trabajo de fuerza permite atender otros grupos musculares y contribuir al fortalecimiento de estructuras que no reciben el mismo estímulo durante la carrera. “Todos los deportes tienen que haber pesas”, resumió.
En la previa de Segundo Saque Vol. 2, el especialista valoró especialmente que el torneo se desarrolle durante tres jornadas, con un partido por día, en lugar de concentrar numerosos encuentros en una sola fecha. “Está muy bien pensado”, felicitó. Según explicó, los torneos relámpago pueden aumentar la probabilidad de calambres y lesiones, además de prolongar los tiempos de recuperación.
“Los relámpagos sé que por una cuestión de tiempo debe ser que los hacen, pero no es saludable jugar tantos partidos a nueve games porque la verdad se lesionan mucho”, señaló. La propuesta de Segundo Saque, que suma masajistas, espacios de recuperación y una mesa saludable, apunta precisamente a cuidar a quienes participan, en su mayoría deportistas amateurs.
Uno de los consejos más importantes que dejó Egloff fue el de realizar una entrada en calor antes de ingresar a la cancha. Recomendó dedicarle al menos 20 minutos, fuera del espacio de juego y de manera progresiva, con movimientos que preparen al organismo para los impactos y ayuden a mejorar la concentración.
“La predisposición orgánica funcional, que es la entrada en calor, hay que hacerla por lo menos media hora, 40 minutos antes”, explicó. Para el pádel amateur, consideró que no alcanza con comenzar a pelotear una vez dentro de la cancha: es necesario preparar previamente los músculos y el cuerpo para la intensidad del partido.
La charla dejó una conclusión que atraviesa tanto la competencia como la actividad recreativa: entrenar no es solamente jugar. La preparación, la alimentación, el descanso y la orientación profesional son parte de una misma rutina. En ese sentido, Segundo Saque Vol. 2 busca ofrecer un espacio competitivo, pero también una experiencia que promueva hábitos saludables y una práctica deportiva más segura.













