El proyecto de ley está listo para ser enviado al Congreso. Se mantuvo la decisión de gravar con una alícuota del 17% a las bebidas azucaradas.
El proyecto de reforma tributaria que impulsa el Gobierno nacional, listo para ser enviado a la Mesa de Entradas de la Cámara baja, contempla la creación del impuesto a la renta financiera de las personas, la reducción del pago de Ganancias para las empresas que reinviertan sus utilidades y el incremento en un punto porcentual -del 4% al 5%- de la alícuota que grava a la telefonía celular, entre otras iniciativas.
Bebidas azucaradas y con alcohol
En tanto, mantuvo la decisión de gravar con una alícuota del 17% a las gaseosas azucaradas, a pesar de las quejas de las provincias azucareras, principalmente Tucumán.
En lo que sí revirtió su posición inicial, como anunciara el jueves pasado el gobernador mendocino Alfredo Cornejo, fue en la implementación del impuesto interno al vino, la sidra y la cerveza.
«Están gravados por un impuesto interno del 17%, en tanto contengan azúcares libres añadidos, los siguientes productos: las bebidas analcohólicas, gasificadas o no, incluso aquellas con cafeína y taurina sumplementadas o no, las elaboradas a base de soja con o sin el agregado de jugos frutales o a base de sales minerales vitaminizadas o no y las adicionadas con nutrientes esenciales o fortificadas», precisa el texto del proyecto en uno de sus articulados.
En cambio, a aquellas bebidas que no contengan azúcares libres añadidos, se les aplicarán los siguientes tributos: 10% a las analcohólicas con cafeína y taurina, suplementadas o no y 8% para las que tengan menos de 10° GL de alcohol en volumen.
Si bien los vinos, las sidras y las cervezas quedaron excluidos, el whisky tendrá que pagar una alícuota de 29%, como así también el coñac, brandy, ginebra, pisco, tequila, gin y vodka.
Para las otras bebidas alcohólicas habrá dos fases: las que tengan entre 10 y 29 grados de alcohol pagarán un 20% y las que superen los 30 grados, como el fernet, un 29%.
Fuente: La Gaceta











