La alimentación durante la etapa de lactación es la más importante dentro de la piara de cría, debido a la elevada demanda de nutrimentos para la producción de leche y el problema de bajo consumo de alimento en regiones como la nuestra, con temperaturas ambientales superiores a los 25º grados.
Si las madres son primerizas se les debe permitir que consuman de 5,5 a 6 kg por día y si son adultas de 6 a 7 kg por día. Este total de alimento debe ser repartido preferentemente de 4 a 6 veces por día y en zonas calientes suministrarlo a las horas más frescas y durante la noche.
Cuando la cerda tiene menos de 8 lechones se le debe dar 2 kg de alimento a ella y 0,5 kg por cada lechón. La forma más común de alimentar a la madre es que consuma de 0,5 a 1 kg de alimento el día del parto y luego incrementarlo para que entre el quinto al sexto día posparto llegue al pico de consumo. Para optimizar la ingesta de alimento, y como resultado los rendimientos de las cerdas, es importante tener presente las siguientes recomendaciones:
- Mantener el ambiente a temperaturas agradables (15º a 25º C).
- Ofrecerle pequeñas cantidades de alimento, 1 a 2 kg, pero varias veces al día (4 a 6) o en la noche si hace mucho calor.
- Obligarla a pararse para que orine, defeque, tome agua y se alimente.
- Mantener los comederos limpios, sin alimento rancio.
- Quitar el alimento sobrante antes de servir el nuevo.
- Ofrecer alimento húmedo, o usar comederos con bebedero integrado.
El éxito en la elaboración de un alimento balanceado para cerdas lactantes radica en la utilización de materias primas de alta calidad para desarrollar un alimento palatable que suministre los nutrimentos adecuados para obtener los mejores rendimientos productivos. Una dieta para hembras en esta etapa, consta de fuentes de energía, proteína, vitaminas, minerales y aditivos. Las fuentes de energía son principalmente granos, subproductos, grasas y aceites. La principal fuente energética es el maíz, este se combina con una fuente de proteína, como la harina de soja, y además es complementada con una grasa o aceite para satisfacer adecuadamente los requerimientos energéticos de la madre.
Si se emplean subproductos, deben utilizarse a niveles no mayores de un 5% en la ración, para no reducir el nivel energético de la misma. El propósito de su utilización es evitar el estreñimiento que causa un importante estrés en la cerda.
Las grasas y aceites son ingredientes obligatorios en una dieta de cerdas en lactancia, sobre todo en climas cálidos como el nuestro. Su utilización ha producido mejoras en la supervivencia de los lechones. El nivel de grasa en la dieta dependerá del nivel de energía, oscilando entre un 5 y un 8%.
El nivel de sal en estas dietas se encuentra establecido en 0,50%. Existen diferentes tipos de aditivos no nutricionales que se utilizan en la elaboración de dietas para cerdas en lactación. Los antibióticos son los más comunes y los que dan respuestas más consistentes. Otros como las enzimas, levaduras y probióticos, entre otros, presentan resultados más variables.
En relación con la composición nutricional de la dieta para cerdas lactantes, esta debe tener un 18% de proteína, 1,10% de lisina (aminoácido esencial), 1,00% de calcio, 0,45% de fósforo aprovechable y un nivel de energía metabolizable de 3,5 Mcal/kg MS.
Las cerdas deben ser alimentadas ÚNICAMENTE con alimento balanceado y no se les debe dar ninguna otra fuente de alimentación, pues ocurría una reducción en el consumo de energía de la misma y se afectaría su condición corporal.
Durante la etapa de lactación si son buenas cerdas, pierden condición corporal. Es muy importante que no pierdan más de 4 mm de grasa dorsal durante toda la lactancia, pues si se desteta con menos de 15 mm de grasa dorsal, comenzara a tener problemas reproductivos y si el valor es menor a 10 mm es probable que directamente no entre en celo. Para evitar esta situación tenemos que asegurarnos que la cerda reciba la mejor calidad de dieta y un máximo consumo de alimento.
Una vez que ocurre el destete hay una reducción en el consumo de alimento. Las cerdas que se destetan entre los 17 y los 28 días, normalmente ciclan en un período de 10 días posdestete, siendo los valores normales, si la condición corporal es adecuada, entre los 4 y 7 días. En la mayoría de las granjas porcinas se les suministra entre 3 a 4 kg por cerda; sin embargo, es recomendable un consumo elevado desde el destete hasta la aparición del celo para cerdas que perdieron mucha condición corporal. Este procedimiento mejora la tasa de ovulación en hembras de baja condición corporal. Luego del servicio es necesario someter a la cerda a un programa de restricción de alimento para disminuir la mortalidad embrionaria.
Ing. zootecnista Guido Gomez Proto
FUENTE: www.todocerdo.com.ar
Med. Vet Oscar Rivarola para engormix.com










