El presidente de la Sociedad Rural Zonal de Frías, Gabriel Turcuto, señaló que la falta de lluvias permite avizorar una transición complicada para la ganadería en la zona y un invierno que “será muy largo” ya que el agua caída en la zona hasta ahora representa apenas una cuarta parte de lo que normalmente suele registrarse de precipitaciones a esta altura del año.
“A esta altura del mes, en algunas zonas ha caído un chaparrón la semana pasada, pero no alcanza para revertir la situación. Los campos están con muy poca reserva de agua, los pocos cultivos que hay están muy afectados, sobre todo el maíz y lo más preocupantes son las pasturas que por más que llueva ahora no alcanza para que broten y se recompongan porque no les alcanzará para recuperarse antes de las primeras bajas temperaturas que vamos a tener. Va a ser un invierno muy largo”, señaló.
La preocupación de los chacareros de la zona tiene sus fundamentos. Hasta marzo, en la zona se suelen registrar un acumulado de precipitaciones de unos 150 milímetros. Pero “ahora estamos en algunas zonas donde más ha llovido con 40 milímetros y en otras, directamente nada”, señaló Turcuto. El productor agregó que con este escenario, “las pasturas de gatton panic se han degradado mucho por la seca, han caído al suelo y se han puesto amarillas en las zonas donde no ha llovido y por eso están muy complicadas”.
Detalló que hasta la llegada de la primavera cuando se prevén las primeras precipitaciones “tenemos muchos meses por delante que van a ser críticos para la ganadería”. Según la información que manejan entre las rurales, “el 70% de la provincia está con ese problema, excepto en el norte que está bien, pero de Quimilí hacia abajo, el panorama es complicado”.
Sin reservas
Consultado sobre cómo afrontarán la falta de pasturas, señaló: “Estamos viendo de paliar la situación comprando forrajes como alfa o maíz, pero como tampoco ha habido una buena cosecha en el sur, los precios se van para arriba. Los valores de estos alimentos son muy altos como para defendernos de esta seca”.
Por ejemplo señaló que “el fardo de 25 kilos puesto en finca está en $110, pero eso es para darle puntualmente a algún animal, el maíz puesto en Frias cuesta $3500 la tonelada y además no habrá mucha cosecha local pero lo poco que se coseche, se va a vender con el precio de Rosario”. En este contexto, enfatizó que “los forrajes paliativos que se pueden comprar para reemplazar las pasturas, van a estar también muy altos y además con un precio atrasado en el novillo que necesita ese alimento de un 15 ó 20%”.
En cuanto a los precios de la hacienda dijo que: “No vemos que pueda dar un salto, pero seguro se van a tener que reacomodar por los valores del maíz. El novillo va a tener que repuntar un poco, igual el ternero gordo, porque sino no va a salir nada gordo porque no hay forma de engordarlo con los valores que hay de costos, el precio va a tener que empezar a acomodarse al tema forrajes, porque el maíz es el 80% del insumo del engorde”.
Entre los chacareros de la zona, “todo el mundo está esperanzado en que llueva en abril, algo que podría ser un paliativo porque ya es tarde para que sea una solución. Se tendrá que ver una estrategia de aliviar los campos, sacar las vacas vacías, el toro de descarte, algunos sacarán los terneros, dejar el rodeo como para ver qué pasa más adelante, pero la situación es complicada”.
Cabe destacar que en la zona productiva de Frías y parte de Catamarca hay unas 120 mil cabezas de ganado. Pero así como la situación de falta de pasturas golpea a los productores de vacas, también lo hace con mayor fuerza en los productores caprinos y porcinos. “Están con números muy ajustados, la provincia ha crecido en cantidad de productores, pero esto también complica por el precio del maíz y la harina de soja”. Señaló que “desde $2500 a $2600 ha saltado en dos meses el precio de la tonelada. Es un salto muy grande, ni hablar el que compra por bolsa. El que compra por bolsa paga más de $4.500 la tonelada, el pequeño productor no tiene acceso a comprar volumen”.
FUENTE: El Liberal










