Estudia quitar el IVA diferencial de insumos, eliminar reintegros a la exportación y que las provincias revalúen las tierras.
El gobierno se encuentra ultimando los detalles del proyecto de Presupuesto 2019, tratando de llegar a un consenso básico con los gobernadores, pero a la vez analiza algunas medidas que apuntalen la recaudación impositiva del próximo año y de esa manera aliviar el ajuste fiscal para poder cumplir con las metas comprometidas ante el Fondo Monetario Internacional.
Si bien la decisión oficial es mantener el esquema de baja de retenciones al campo, dado que será un motor central de la recuperación de la economía el año que viene según los cálculos oficiales, en el Palacio de Hacienda hacen números con otros impuestos que atañen al complejo agroexportador.
Según pudo averiguar el diario Perfil en conversaciones con funcionarios del gobierno y del equipo económico, son varias las medidas que se encuentran bajo análisis.
IVA diferenciado
La idea que se está analizando es aplicar un IVA diferencial más elevado a la cadena de valor de la producción agropecuaria. Por ejemplo, hoy los agroquímicos pagan un 10,5% y podrían llevarlo a 21%, como paga el grueso de la economía.
Reintegros
Actualmente el sistema de reintegros a la exportación se sitúa en el 8%, y la evaluación es la posibilidad de reducirlos en aproximadamente 3%, en el marco de un incremento general de la rentabilidad por la devaluación.
Retenciones
Si bien en el gobierno se ha ratificado que el esquema sigue tal cual está, el tema principal es que la continuidad sería por este año pero en 2019 podría restringirse, no eliminarse, esa disminución paulatina en las retenciones a la soja y subproductos.
Revalúo de tierras
Se está conversando con las provincias a fin de acelerar el revalúo de las propiedades rurales, tal como lo hizo este año la provincia de Buenos Aires.
Con estas decisiones que se están analizando dentro del seno del equipo económico y con funcionarios provinciales, el gobierno busca asegurar el cumplimiento de las metas fiscales por el lado del recorte de gastos y de apuntalar la recaudación tributaria, teniendo en cuenta además el año electoral.
En Casa de Gobierno admiten que los números que implican esos objetivos son un verdadero desafío para el país. La Argentina deberá hacer frente a un déficit financiero de unos 8.500 millones de dólares, en tanto que el rojo fiscal implica que debe asumir el próximo año es una cifra entre 7.500 y 8.000 millones de dólares. “El objetivo de implementar estas medidas o parte de estas medidas tiene que ver con la idea de cumplir con la baja del déficit fiscal pero no recargando todo el peso sobre el gasto, sino apuntalando un poco más los ingresos tributarios”, afirmó uno de los asesores del gabinete económico.
FUENTE: Agronoa











