Dos días atrás, la startup Pachama recibió US$ 15 millones en una nueva ronda de inversión liderada por inversores como Breakthrough Energy Ventures, Climate Pledge Fund de Amazon, el fondo Saltwater de Ryan Graves -vicepresidente de Uber y multimillonario inversor estadounidense- y el fondo climático Lowercarbon Capital de Chris Sacca, el inversionista de riesgo estadounidense.
Se trata de una empresa de tecnología que quiere terminar con la crisis medioambiental y frenar la deforestación. Para esto, la startup se propuso compensar la huella de carbono de las empresas y encontró un negocio en los créditos de carbono.
En un comunicado oficial, la empresa argentina adelantó qué hará con la millonaria inversión: «Utilizaremos esta financiación para seguir ejecutando nuestra visión de una plataforma tecnológica que pueda contribuir a la restauración masiva y la conservación de la naturaleza. Esto ayudará a eliminar gigatoneladas de carbono de la atmósfera, al tiempo que protegerá los ecosistemas clave para la biodiversidad y generará ingresos justos para las comunidades locales de todo el mundo», afirmaron.
QUÉ HACE PACHAMA Y POR QUÉ ATRAE A LOS MEJORES EMPRESARIOS
En primer lugar, el modelo de negocios de la startup es lo más interesante: las compañías miden cuánto carbono emiten, disminuyen todo lo posible, y compensan lo que no pueden reducir en el corto plazo comprando créditos de carbono a una persona que planta árboles.
«La idea de nuestra empresa fue usar las últimas tecnologías disponibles para hacer todos estos procesos más eficientes y que, así, vaya más dinero de las empresas a bosques. Es como un Mercado Libre de bonos de carbono, donde hay compradores y vendedores. Nosotros hacemos que se encuentren en esta plataforma y eso permite que quien tenga un bosque en Perú, Congo, Indonesia, etcétera pueda conectarse con una empresa que quiera comprar bonos», explica Diego Sáez Gil, CEO y cofundador de Pachama, oportunamente a Infotechnology.
Además, Pachama realiza estimaciones precisas desde imágenes satelitales para «darle transparencia al mercado». Para esto, utilizan tecnología de teledetección e inteligencia artificial para medir y rendir cuentas a sus clientes del impacto de carbono. «Las empresas pueden confiar que el bono es válido porque pueden ver la imagen satelital de los bosques«, agrega Sáez Gil.
En cuanto a por qué las empresas compran bonos de carbono, el emprendedor dice que «en algunos países como Canadá, California, la Unión Europea y Corea del Sur, por ejemplo, lo hacen por regulación«.
Pero también hay un gran cambio de paradigma: «Muchas empresas están auto imponiéndose el compromiso de alcanzar lo que se llama «carbono neutralidad» o «net 0 emissions». Empresas como Microsoft, Google, Apple, Amazon, las más grandes del planeta, se auto comprometieron a alcanzar el carbono neutralidad para el año 2030 y entonces empezaron a comprar créditos de carbono. Logramos que Microsoft se vuelva uno de nuestros clientes y que Amazon se vuelva uno de nuestros inversores. Esta idea empezó caminando por el bosque, de repente se volvió realidad y empezó a tener mucho impacto«, concluye el emprendedor argentino.
Fuente: Info Technology













