El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación lanzó el programa ImpaCT.AR. El mismo tiene el objetivo de promover proyectos de investigación y desarrollo destinados a brindar apoyo a organismos públicos, en la búsqueda de soluciones a desafíos de interés público. «Y que tengan un impacto positivo a nivel local, regional o nacional», señaló para Suena a Campo la ingeniera Julia Figueroa, encargada del centro de saneamiento de citrus de la EEAOC.
En Tucumán, esta convocatoria fue impulsada por el Ministerio de Desarrollo Productivo y planteó el desafío de estrategias para la prevención de la introducción y distribución de enfermedades de potencial riesgo para la producción citrícola. «Con este desafío, nosotros elaboramos un proyecto que ha sido seleccionado y que nos va a permitir investigar y desarrollar este tema. Recién estamos en los inicios. Recibimos fondos para poder capacitarnos -una de las integrantes del equipo viajará al instituto valenciano de investigaciones agrarias-, y por otro lado, adquirir equipamiento para avanzar en los estudios de las enfermedades presentes en la provincia», explicó Figueroa.
A su vez, la ingeniera comentó sobre la alerta de Tucumán por la detección del insecto vector Diaphorina Citri en plantas traspatio que tenían trampas para los individuos, en la zona de Leales. «Se presentó un foco aislado, no en fincas cítricas, sino en zona urbana. A su vez se confirmó que el insecto encontrado no estaba infectado según los análisis del departamento de fitopatología de la Estación Experimental. Sin embargo, se activó el plan de contingencia en el que interviene Senasa, el gobierno de la provincia, la EEAOC y el INTA«, dijo Figueroa.
Asimismo, «se está realizando un monitoreo en el área donde el insecto fue encontrado. Y a su vez, las empresas citrícolas también iniciaron monitoreos más exhaustivos ante la alerta de esta aparición«, expresó
Cómo principal recomendación, Figueroa mencionó que se debe iniciar una producción con plantas certificadas. «Porque estás provienen de viveros inscriptos y que cumplen todas las normativas en materia de seguridad y que garantizan que las plantas se preservan sanas en el invernadero. Esto no es solo para prevenir el HLB, sino es una medida básica para el resguardo de cualquier enfermedad que puedan afectar las quintas cítricas que se transmite por injertos o por vectores«.
A prestar atención por la aparición de melanosis y cancrosis
Asimismo, Figueroa indicó que: «en esta época lo que se está observando en campo es la aparición de enfermedades frecuentes como la melanosis o la cancrosis. La sección de fitopatología de la Estación Experimental se encuentra haciendo los relevamientos y hasta ahora la incidencia es baja. Aunque durante la cosecha se tendrán certezas de cuán afectado está el sector por estas enfermedades«, finalizó.











