Este año la Estación Experimental fue distinguida en Cali, Colombia, en el congreso internacional de Tecnicaña por su trabajo sobre los efectos de la cobertura con los residuos agrícolas de cosecha de caña de azúcar sobre las malezas y el suelo.
Entrevistada por Suena a Campo, la dra. Patricia Digonzelli, investigadora del subprograma agronomía de la caña de azúcar, de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, comentó: «Participaron más de mil expositores de distintos lugares. Hubo gente de Argentina, Brasil, Perú, México, Costa Rica, España, Francia, entre otros. El congreso abarcaba tantos temas que hacen al área de producción en campo como a la industria. Desde la Estación Experimental, presentamos 6 trabajos -5 de ellos que tenían que ver con el área de campo y 1 con el área de fábrica-«.
En cuanto al galardón recibido, Digonzelli dijo que: «recibimos el premio al mejor trabajo de investigación internacional en el área de campo. Es un premio muy importante que nos dio mucha satisfacción».
Investigación sobre el RAC (Residuo Agrícola de Cosecha)
«Venimos trabajando hace años con el tema de analizar qué pasa en los distintos aspectos del cultivo de la caña de azúcar cuando, luego de la cosecha, queda sobre el suelo una importante cantidad de RAC -son las hojas y despunte que dejó la máquina cosechadora después de que pasa-. Esto queda como un colchón sobre el suelo y tiene efectos importantes sobre el cultivo, muchos de ellos muy beneficiosos«, explicó la especialista.
En el caso del trabajo premiado en el congreso, «lo que analizamos fue el efecto que tenía la cobertura con ese RAC sobre las comunidades de malezas que habitualmente se encuentran en los cañaverales tucumanos; y que generan un problema importante porque compiten con el cultivo por el espacio, el agua y los nutrientes. Es por esto, que los productores tienen que dedicar muchos recursos y esfuerzos para manejar esas malezas y que no produzcan pérdidas«, señaló.
En este sentido, «el mantenimiento del RAC como cobertura del suelo puede ser una herramienta muy importante para disminuir, tanto el número de especies de malezas, como la cantidad de las mismas. Por lo tanto, facilitar el manejo cultural del cañaveral y permitir mejores producciones«, aseguró Digonzelli.
Situación actual de los cañaverales luego de las heladas tardías y la sequía
Consultada por la situación actual de los cañaverales luego de las heladas tardías producidas en noviembre y la falta de precipitaciones, Digonzelli precisó: «En algunas zonas, como las más marginales del área cañera, las heladas afectaron significativamente al cañaverales que ya estaba brotado. En muchos casos, se van a recuperar, pero esto significa un retraso en su crecimiento».
Con respecto al agua, «el año pasado, el cañaveral ya sufrió la falta de agua». Por otro lado, «estamos en el final del fenómeno de La Niña. Con lo cual, es de esperar que el mes de diciembre no tenga las precipitaciones deseables«. Asimismo, «el cañaveral produce mucha biomasa por lo que necesita mucha agua y nutrientes en buena cantidad. El período más crítico, es el que va de diciembre a marzo porque está construyendo su producción cultural, es decir, la cantidad de caña que después vamos a tener en superficie. Si en este período algo falta, el cañaveral va a expresarlo con una disminución de la producción. Todavía no sabemos cómo se van a presentar enero y febrero; pero si las precipitaciones no son normales -porque en Tucumán no se hace caña con riego-, el cañaveral no podrá expresar todo su potencial productivo. Todavía estamos a tiempo y esperamos que se normalicen las lluvias«, explicó Digonzelli.
En rigor, otra de las grandes ventajas demostradas en las investigaciones de la Estación Experimental, es que «el RAC como cobertura en el suelo permite una mejor conservación de la humedad. Y en ocasiones como esta, donde las lluvias escasean, es algo muy importante«, finalizó.












