El tucumano Manuel Sobrino, estudiaba ingeniería industrial en la Universidad Nacional de Tucumán cuando decidió iniciar su emprendimiento en cultivos hidropónicos. En ese camino de perfeccionar la técnica para mejorar la producción, incurrió en la electrofisiología vegetal.
En diálogo con Suena a Campo, Manuel Sobrino, CEO de Sylvarum, actual empresa dedicada al mejoramiento de cultivos hidropónicos con electroestimulación, explicó de qué se trata la novedosa tecnología: «Las plantas tienen un sistema de comunicación eléctrico interno que modera todos sus procesos metabólicos. Y en Sylvarum descubrimos cómo hackearlo«. Esto quiere decir que, «cualquier señal eléctrica puede ser intervenida y modificada para generar una nueva señal. Y nosostros hacemos eso para controlar lo que pasa dentro de la planta«.
En rigor, Sobrino indicó que «actualmente podemos generar un aumento de biomasa del 40%. Asimismo, un aumento de la velocidad de crecimiento del 25%, comparadas con plantas control».
Cómo surgió la espectacular tecnología
«En 2016 comencé a trabajar con hidroponia en la terraza de mi casa. Maté cientos de plantas antes de entender cómo funcionaba la técnica«, recordó el CEO de Sylvarum.
Luego, en 2018, Sobrino se asoció con un amigo para montar un invernadero a gran escala. Allí, «comercializamos vegetales hidropónicos en todo el norte del país«, comentó.
«En medio de esa aventura, comencé a estudiar la posibilidad de usar electricidad para mejorar los rendimientos de estos cultivos. Comencé a hablar con científicos que validaron la idea desde un punto de vista teórico«, contó Sobrino. En ese momento, se hizo evidente que necesitaba encontrar a alguien con las habilidades técnicas para desarrollar la tecnología. Allí, Manuel Sobrino conoció a Guadalupe Murga, Ingeniera Biomédica y su actual socia. «Con ella comenzamos a estimular plantas para probar en la vida real este concepto tan abstracto«. Así fue que «a principios de 2021 ambos renunciamos a nuestros trabajos anteriores, y nos enfocamos 100% en Sylvarum. En ese momento también comenzamos con el proceso de aceleración de GridX, una aceleradora enfocada en startups de biotecnología. En abril de 2022 fuimos invertidos por ellos, y con ese capital comenzamos a construir un equipo increíble de profesionales con el que hoy trabajamos», contó el CEO de Sylvarum.
Ventajas de la electroestimulación en las plantas
Consultado por los beneficios que aporta la electroestimulación en las plantas, Sobrino explicó: «Las condiciones controladas que nos da la hidroponia nos permite estimular de forma muy precisa las plantas. Al conocer la conductividad del medio de crecimiento -agua o un sustrato inerte-, podemos diseñar las señales electromagnéticas para intervenir como queremos en el metabolismo de los cultivos. Si bien hay aplicaciones en campo, como la biorremediación de suelos contaminados con metales pesados, nuestro enfoque está en trabajar con cultivos de precisión«.
En cuanto a los costos en energía para aplicar esta tecnología, Sobrino indicó que «es insignificante comparado con otros costos que maneja el productor. La intensidad de la corriente es extremadamente baja, por lo que el consumo de electricidad es bajo«. Sin embargo aclaró que el costo más importante «está asociado al hardware de estimulación, pero significa solo una barrera de entrada«. «Los equipos más caros estimularán un gran número de plantas, por lo que el costo se lo puede prorratear».
Una tecnología aplicable a todo tipo de cultivos
Por su parte, Sobrino explicó que «si bien existe la posibilidad de trabajar en cultivos extensivos, decidimos enfocarnos 100% en cultivos hidropónicos«, y aseguró que «serán una parte fundamental de la matriz productiva del futuro. Porque la inestabilidad climática y la geopolítica impactarán de forma negativa en la forma de producir«.
No obstante, brindó algunos ejemplos de cultivos compatibles con la hidroponia como: «lechuga, espinaca o rúcula, tomates, pimientos y frutillas. También es muy popular el cultivo de cannabis en sistemas hidropónicos«. Y en el caso de Sylvarum saldrán al mercado con cultivos medicinales, «debido a que el precio por kilo es significativamente más elevado que el de cualquier otro tipo de planta«, señaló.

Premiados por el Instituto Balseiro
A finales de noviembre, la startup obtuvo el primer premio del Concurso de Planes de Negocios del Instituto Balseiro, IB50k, que además de un aporte monetario le permitirá contar con mentoreo y capacitación brindado por especialistas de distintas universidades. «Recibir el primer premio por parte del Instituto Balseiro es una validación importantísima de lo que estamos haciendo. Sin duda el mayor valor agregado vino durante el proceso de incubación luego de ser seleccionados finalistas. Los profesionales que trabajan en el instituto nos hicieron una auditoría económica y técnica del modelo de negocios y la tecnología, lo que nos llevó a hacernos preguntas difíciles que nunca antes nos habíamos planteado. Estos desafíos generan que el proyecto sea más robusto. Fue un gusto formar parte del concurso. El valor humano de las personas que están alrededor de la organización es realmente increíble, tanto así como la calidad de los otros participantes. Sin dudas nos llevamos amigos para toda la vida», concluyó.
Ana Luz Llobril – Suena a Campo













