En medio de la agitación política y las próximas elecciones, surge un debate que no solo trasciende el ámbito político, sino que también resuena profundamente en el sector agropecuario. Las declaraciones de Sergio Massa, actual ministro de economía y precandidato a presidente, sobre la acumulación de nutrientes en el suelo después de una sequía han generado un revuelo que no puede ser ignorado. Sin embargo, las voces desde el campo han alzado su perspectiva con la intención de aportar claridad a la conversación. En diálogo con SUENA A CAMPO, el ingeniero agrónomo Javier Martínez, miembro de la comisión directiva de APRONOR, se refirió a los dichos del candidato a presidente y profundizó sobre cómo el entendimiento preciso de las dinámicas del suelo es crucial, no solo para el sector agropecuario, sino también para el panorama político en evolución.
En los últimos días Massa durante una entrevista en «El Método Rebord» había destacado un «impacto positivo» que deja el desastre productivo de la campaña 2022/23: «La sequía termina, noviembre ya comienza una gran cosecha de trigo y se da una situación; la sequía generó en términos del suelo una situación de fertilidad mucho mayor por acumulación de nutrientes. Se va acumulando todo lo que fertiliza al suelo y mejora el rinde«, apuntó.
Lo que sucede es que, por los bajos rindes producto de la falta de lluvias, los fertilizantes que se aplicaron al suelo no llegaron a consumirse por completo. Esto genera un efecto residual de los nutrientes, por lo que Fertilizar recomienda realizar un análisis del suelo para evaluar las necesidades de los cultivos en el nuevo ciclo. De igual manera, lejos está de considerarse esto como algo positivo al lado del enorme impacto de la sequía.
Martínez, ingeniero agrónomo y miembro de la comisión directiva de APRONOR eligió a nuestro medio para realizar una crítica profunda a los dichos del candidato a presidencial.
– ¿Qué hay de cierto en estas declaraciones?
– La sequía no mejora la actividad del suelo, como consecuencia de la sequía un gran porcentaje de los cultivos no llegaron a formar granos, deja un remanente sobre lo fertilizado, pero no todos los productores pudieron hacer fertilizaciones, esto sumado a que los nutrientes tienen diferente comportamiento en el suelo y hay otros factores involucrados, es un gran error decir que después de una sequía hay un aumento en los rindes, no se puede considerar algo positivo frente al enorme impacto de la sequía. En una sequía de esta dimensiones no hay cultivos que se salven.
– ¿Por qué es importante abordar y corregir conceptos erróneos en el ámbito agropecuario, especialmente en un contexto político electoral?
– Para que no se piense que la sequía tiene un impacto positivo, es todo lo contrario. Muchos productores no saben como hacer frente a la campaña anterior y ya tienen encima la campaña que viene, esas declaraciones están muy alejadas de la realidad.
– ¿Qué posición tomaron desde APRONOR?
– Como agrupación consideramos desafortunadas las declaraciones, es una lastima que una persona que está en un cargo alto, esté mal informado. Los productores no saben si van a poder sembrar la campaña que viene y escuchar declaraciones restándole importancia al tema da bronca. Sobre todo porque el año que viene debemos fertilizar igual, no es porque el grano no llegó a formar no se fertiliza y las complicaciones son muchas.
– ¿A qué se deben este tipo de declaraciones?
– Yo creo que pasa por como se lo ve al sector y como lo reflejan los medios. Al sector agropecuario se lo tiene como una fuente de recaudación de dólares del exterior. Para poder entender esta realidad hay que hacer foco en las diferentes medidas que se tienen, siempre son contra la producción, con impuestos, retenciones, dólar diferencial, hay que buscar que se tomen medidas que incentiven la producción.
– ¿Nos podría comentar brevemente cómo afecta realmente la sequía a la salud del suelo y a la disponibilidad de nutrientes para los cultivos?
-El suelo es un sistema complejo, hay muchos factores involucrados por lo que no se puede generalizar. Por un lado tenemos el comportamiento de los nutrientes, como el fósforo que queda retenido en el suelo y se va liberando de a poco y puede quedar algo para el cultivo posterior. Pero también está el nitrógeno que es un elemento móvil, al reactivarse la mineralización biológica por las lluvias, este nutriente no es usado por la planta y muchas veces se pierde por el perfil del suelo. Otro de los factores a tener en cuenta es la cantidad de materia orgánica y la capacidad de intercambio catiónico de cada suelo, que son grandes responsables de la fertilidad del mismo y eso varía de cada zona.
– ¿Cuál es la situación actual del campo?
– Es bueno comentar como es la realidad de un sector que viene muy golpeado, no tan sólo por lo climático, sino también por las medidas políticas, hay una incertidumbre generalizada. Por ejemplo, un día se levantan (en referencia al gobierno) y sacan un «dólar soja» o un «dólar maíz», sin tener en cuenta que todo esto influye en la economía del sector que hace varias campañas viene siendo castigado.
(Fuente: Suena a Campo)











