En el mundo agropecuario, la innovación se ha convertido en una necesidad para sostener la productividad y enfrentar los desafíos ambientales. En ese camino se posiciona AcoGra, una empresa argentina que produce fertilizantes líquidos de alta pureza, con un enfoque técnico, responsable y sustentable. Desde su planta en Córdoba, la compañía apuesta a la eficiencia y a la calidad como banderas, y recientemente desembarcó en Tucumán, una de las provincias más dinámicas en materia agrícola.
El ingeniero Miguel Buffon, referente de AcoGra, explicó que la diferencia de la empresa radica en su proceso productivo. “Nosotros trabajamos con una fábrica distinta a otras. Producimos a partir de los precursores químicos, lo que nos permite controlar la calidad desde el inicio. Por ejemplo, somos la única empresa en Argentina que fabrica fosfato monoamónico, que es el eje particular de todo lo que hacemos. Este compuesto ayuda no solo a la incorporación de fósforo, sino también a la energía vital de la planta”, señaló.

El concepto de alta pureza es central en la propuesta de AcoGra. Según Buffon, no se trata de un detalle técnico menor, sino de una condición fundamental para el uso eficiente de los fertilizantes. “Cuando compramos productos hechos afuera, en China, Estados Unidos o Alemania, no siempre conocemos la trazabilidad ni las materias primas utilizadas. En cambio, nosotros somos extremadamente exigentes: seleccionamos insumos de la mejor calidad, algunos importados y otros de origen local. La pureza es lo que permite que los fertilizantes puedan aplicarse no solo al suelo, sino también directamente en la hoja, en dosis importantes, sin riesgo de fitotoxicidad”, explicó.
Este diferencial abre nuevas posibilidades para los cultivos intensivos y extensivos. “En extensivos, la calidad se paga: se paga la primicia, se paga el tamaño, se paga todo. Y ahí es donde nuestros productos muestran todo su potencial”, aseguró Buffon.
El desembarco en Tucumán se dio hace tres años, de la mano del Grupo Pueble, y ya muestra resultados concretos. “Estamos muy contentos de trabajar con ellos. Han hecho un trabajo enorme para que podamos llegar a la provincia y juntos hemos logrado avances importantes, sobre todo en caña de azúcar. El primer ensayo lo hicimos en conjunto con la Estación Experimental Obispo Colombres y obtuvimos resultados espectaculares: entre 8 y 12 toneladas más de caña por hectárea, con un promedio de 10. Eso es un impacto muy grande para el productor”, relató el ingeniero.
Además de la caña, AcoGra desarrolló un producto específico para cítricos. “Tenemos el Power Plan Cítrico, que fue diseñado para el limón. Tucumán es líder mundial en este cultivo, y nuestros productos pueden marcar una diferencia en rindes y calidad”, destacó Buffon.
Más allá de la nutrición básica, la filosofía de AcoGra pone el foco en la energía de la planta. “Siempre digo que las plantas pasan hambre. No alcanza solo con regarlas. Nuestra misión no es únicamente suplir nutrientes como nitrógeno, fósforo o azufre, sino también mejorar la energía interna de la planta. El fosfato monoamónico, por ejemplo, es como ponerle ladrillos a la construcción: le da a la planta los elementos para producir clorofila, flores, frutos. Trabajamos para potenciar su bioestructura y asegurar que esa energía se traduzca en mayor rendimiento”, explicó.
Otro aspecto que diferencia a la empresa es su enfoque ecoprotector. Buffon señaló que este concepto va más allá de lo “orgánico” o “inorgánico” y se centra en el impacto real sobre el ambiente y las personas. “La palabra ecoprotector surgió para definir productos que no son contaminantes y que se fabrican con procesos limpios. Nuestra planta no tiene chimenea, no genera emisiones. Hasta evitamos hacer un asador para no tener humo. Queremos demostrar que se puede producir a gran escala sin dañar el entorno”, dijo con orgullo.
El modelo de trabajo de AcoGra incluye además un fuerte componente de asesoramiento técnico. En Tucumán, los ingenieros agrónomos del Grupo Pueble se convirtieron en socios estratégicos para acompañar al productor en el uso de los fertilizantes. “Estamos muy orgullosos de contar con técnicos que conocen profundamente su zona. Ellos saben de caña, saben de limón, saben de los cultivos que hacen fuerte a Tucumán. Nosotros aportamos nuestra experiencia en nutrición y energía de la planta, y juntos buscamos que el productor saque el máximo potencial de sus cultivos”, afirmó Buffon.
El ingeniero también valoró el nivel técnico de la provincia. “He participado en congresos y charlas en Tucumán y me sorprendió la calidad de sus profesionales. Cuando presentamos el concepto de trabajar sobre la energía de la planta y el rol del fosfato monoamónico, lo entendieron perfectamente. Son técnicos muy capacitados y abiertos a la innovación”, destacó.
En un contexto donde los cultivos demandan cada vez más precisión y sustentabilidad, AcoGra busca posicionarse como un aliado estratégico del productor. “No se trata solo de cubrir necesidades nutricionales, sino de acompañar la evolución genética de los cultivos y darles las herramientas para alcanzar su máximo potencial. Hoy no podemos seguir trabajando con soluciones básicas: necesitamos fertilizantes de nueva generación que respondan a las exigencias productivas y ambientales”, concluyó Buffon.
La llegada de AcoGra a Tucumán marca un paso importante en la consolidación de la nutrición líquida de alta pureza en Argentina. Con productos diseñados para caña y limón, asesoramiento técnico cercano y un enfoque ecoprotector, la empresa busca demostrar que es posible producir más, con mejor calidad y cuidando el ambiente. En palabras de su referente: “El futuro está en darle a las plantas la energía que necesitan para rendir al máximo, de manera eficiente y sustentable”.













