Desde hoy al 13 de marzo, el predio ferial y autódromo de San Nicolás vuelve a convertirse en el epicentro del agro argentino con una nueva edición de Expoagro, la muestra agroindustrial a cielo abierto más importante del país. Este año la exposición tiene un condimento especial: celebra sus 20 años de historia, consolidándose como uno de los eventos clave para productores, contratistas, empresas y todos los actores de la cadena agroindustrial.
La exposición llega con una agenda cargada de actividades, lanzamientos tecnológicos y espacios de capacitación, pero también con el objetivo de seguir consolidando su rol como punto de encuentro para el sector productivo. Para conocer los principales ejes de esta edición, conversamos con Eliana Esnaola, integrante del área de comunicación de Expoagro, quien compartió detalles sobre lo que se espera para estos cuatro días de actividad intensa.
En la previa de la apertura, el predio ya mostraba un alto nivel de avance en su armado. “Estamos acá en el predio y la verdad que la Expo está casi lista. Ya ayer domingo estaba prácticamente todo armado, así que ahora estamos ultimando detalles junto a los expositores y preparando los auditorios para lo que va a ser una semana muy intensa”, contó Esnaola.
El aniversario número veinte le otorga a esta edición un significado especial. Expoagro no solo celebra dos décadas de crecimiento, sino también el camino recorrido desde sus primeras ediciones itinerantes hasta su consolidación en San Nicolás. “Es una edición muy especial porque son 20 años y han pasado muchos hitos en todo este tiempo. Durante diez años la muestra fue itinerante y recién en 2017 se estableció definitivamente en este predio. Hoy estamos muy contentos de ver cómo ha crecido”, explicó.
A lo largo de los años, la muestra se transformó en una verdadera vidriera de la innovación agroindustrial, donde las empresas presentan sus desarrollos y los productores pueden conocer de primera mano las nuevas tecnologías disponibles para mejorar sus sistemas productivos. En esta edición, esa impronta vuelve a estar muy presente. “Siempre buscamos pensar en mejorar e innovar. Este año hay mucha tecnología, con un espacio dedicado especialmente a la innovación y al desarrollo tecnológico”, señaló.
La magnitud del evento se refleja también en los números: más de 700 empresas participan como expositoras y la programación contempla más de 50 actividades diarias en siete auditorios que funcionarán en simultáneo. Allí se desarrollarán charlas técnicas, capacitaciones, lanzamientos de productos, foros económicos y encuentros vinculados a distintas áreas del sector.
“Tenemos siete auditorios con más de 50 actividades por día en simultáneo, además de demostraciones, jornadas y capacitaciones. La idea es que cada visitante encuentre contenido que le resulte útil para su actividad”, destacó Esnaola.
Entre los ejes principales de esta edición aparecen tres temas que, según la organización, marcarán el pulso de la muestra: innovación tecnológica, generación de negocios y el crecimiento del espacio dedicado a la ganadería. “Creo que lo que va a quedar en la memoria de los visitantes este año tiene que ver primero con los 20 años de la exposición, pero también con la innovación, los negocios y la ganadería, que va a tener un lugar muy importante”, anticipó.
En ese sentido, varias de las actividades programadas estarán enfocadas en el desarrollo tecnológico aplicado al agro. Habrá jornadas dedicadas al uso de drones, demostraciones de maquinaria de última generación y lanzamientos de nuevas herramientas para el manejo productivo. “Las empresas vienen con muchos lanzamientos de maquinaria y tecnologías. También tendremos actividades como la Ruta Brangus, una cumbre de contratistas y jornadas vinculadas al uso de drones”, detalló.
El objetivo de estas propuestas es que quienes visiten la exposición puedan llevarse herramientas concretas para aplicar en sus sistemas productivos. “Buscamos que el productor o el contratista se lleve información útil, conocimiento y herramientas que lo ayuden a tomar decisiones”, explicó Esnaola.
Otro de los aspectos que continúa creciendo dentro de la muestra es su proyección internacional. Expoagro se consolidó en los últimos años como una plataforma de vinculación entre empresas argentinas y compradores del exterior, facilitando oportunidades comerciales y alianzas estratégicas. “La parte internacional es una arista muy importante. Expoagro funciona como una ventana hacia el mundo”, afirmó.
En ese marco, se organizan rondas de negocios y se reciben delegaciones de distintos países interesadas en conocer el desarrollo tecnológico y productivo del agro argentino. “Coordinamos misiones para que empresas argentinas participen en ferias internacionales en lugares como Sudáfrica, Alemania o Italia, y ahora también recibimos delegaciones que vienen a ver cómo se produce en Argentina”, explicó.
La dinámica de la muestra, con cientos de stands y múltiples actividades simultáneas, hace que la organización recomiende planificar la visita con anticipación, especialmente para quienes asisten por primera vez. “Mi recomendación es que antes de venir entren a la web de Expoagro, miren el mapa del predio, la agenda y la guía de actividades. Eso ayuda mucho a organizar el recorrido y no perderse nada”, sugirió.
El predio ofrece espacios dedicados a distintos perfiles de visitantes, desde quienes buscan conocer las últimas innovaciones tecnológicas hasta quienes se enfocan en maquinaria agrícola, ganadería o capacitación técnica. “Hay sectores para todos los gustos: tecnología, fierros, ganadería. Lo importante es organizarse para aprovechar bien la visita”, agregó.
La extensión del predio y la cantidad de actividades también implican otro consejo práctico para quienes asistan: ir preparados para recorrer. “Hay que venir dispuesto a caminar, porque realmente hay muchísimo para ver y quizás un solo día no alcanza”, comentó Esnaola entre risas.
Con una trayectoria de dos décadas, Expoagro vuelve a posicionarse como un espacio donde se cruzan innovación, conocimiento y oportunidades comerciales. En un contexto donde el agro continúa siendo uno de los motores productivos del país, la exposición reafirma su papel como punto de encuentro para pensar el presente y el futuro del sector. Y en esta edición aniversario, todo indica que volverá a demostrar por qué se convirtió en una cita obligada para el campo argentino.













