El presidente Javier Milei volvió a encender la discusión sobre el sistema de propiedad intelectual en semillas al asegurar que la producción agrícola argentina podría duplicarse si se modifican las regulaciones actuales.
La declaración se dio durante un almuerzo con empresarios organizado por la Bolsa de Comercio de Córdoba, en medio del creciente debate sobre la actualización de la Ley de Semillas de Argentina.
“Si no tuviéramos regulaciones idiotas sobre las semillas, podríamos producir por lo menos el doble de lo que producimos”, afirmó el mandatario.
La Ley de Semillas vuelve al centro del debate
El tema no es nuevo, pero volvió a tomar fuerza en las últimas semanas. El Gobierno viene planteando la necesidad de modernizar el marco legal que regula el uso y la propiedad intelectual de las semillas en el país.
La discusión involucra a toda la cadena agropecuaria:
productores, semilleros, entidades rurales, exportadores y el propio Estado.
Uno de los puntos sensibles es la posible adhesión al sistema UPOV 91, un convenio internacional que fortalece los derechos de propiedad intelectual de los obtentores de semillas y que genera posiciones divididas dentro del sector.
El impacto productivo que plantea el Gobierno
Desde la visión del Ejecutivo, la actualización de las reglas permitiría acelerar la adopción de nuevas tecnologías y mejorar el potencial productivo del país.
Argentina es uno de los mayores productores agrícolas del mundo, pero distintos especialistas coinciden en que existe margen para aumentar rendimientos y eficiencia mediante genética, biotecnología y sistemas de manejo más avanzados.
Por eso, el debate sobre la legislación de semillas aparece nuevamente como uno de los temas clave que podrían redefinir el futuro productivo del agro argentino.













