El Congreso Internacional Frutihortícola Orán 2026 volverá a reunir a productores, técnicos, empresas y referentes del sector agropecuario en uno de los eventos más importantes del norte argentino. En ese contexto, Berplast será nuevamente sponsor plata del encuentro y buscará consolidar su presencia en una región donde la demanda de tecnología, infraestructura y soluciones eficientes para el agro continúa creciendo.
La empresa, especializada en geomembranas, reservorios de agua, comederos, tanques y productos vinculados a la producción agropecuaria, llega al congreso con una amplia experiencia en distintas regiones del país. Para Pedro Bernaldez, socio gerente de la firma, participar de este tipo de eventos no solo representa una oportunidad comercial, sino también un espacio clave para escuchar las necesidades reales del productor.
“Es un espacio abierto al conocimiento de la horticultura y nuestra idea es acompañar al agro con todos nuestros productos, la industrialización y la tecnología que podemos aportar”, señaló Bernaldez durante una entrevista con Suena Campo.
La empresa participa habitualmente en exposiciones nacionales como Expoagro, Agroactiva y Agronea, donde ha logrado ampliar su red comercial y acercar sus productos a distintos puntos del país. “Nos ha dado muy buen resultado ir a todas las expos. Ahí la gente puede conocer nuestra tecnología, las soluciones que le podemos dar y también el servicio de postventa”, explicó.
Con más de 25 años vinculados al rubro agropecuario y 15 años trabajando específicamente con geomembranas y sistemas de impermeabilización, Berplast fue adaptando su oferta a las demandas del mercado. Según Bernaldez, el intercambio constante con productores de distintas provincias les permitió entender problemáticas específicas y ofrecer soluciones más precisas.
“Nosotros también conocemos el problema de cada sector y de cada lugar. Muchas veces el cliente quiere hacer una inversión innecesaria y nosotros podemos ayudarlo a encontrar una alternativa más eficiente”, sostuvo.
Uno de los productos que más crecimiento tuvo en los últimos años es la geomembrana, una tecnología cada vez más utilizada para reservorios de agua, tanques australianos y manejo de efluentes. Bernaldez explicó que se trata de un polietileno de alta densidad diseñado para resistir el desgaste y la exposición climática durante largos períodos.
“La geomembrana tiene una duración aproximada de entre 20 y 25 años y se convirtió en una herramienta muy eficiente para la ganadería y también para la horticultura”, indicó.
La utilización de estas soluciones se expandió especialmente en regiones donde el acceso al agua representa un problema estructural. En provincias como Santiago del Estero, Chaco, Formosa o La Pampa, la cosecha y almacenamiento de agua de lluvia se transformó en una necesidad estratégica para sostener la producción.
“En muchas zonas los productores tienen solamente agua salada en los pozos y necesitan hacer cosecha de agua de lluvia. Nosotros los asesoramos también en cómo almacenar y conservar esa agua”, detalló.
Bernaldez destacó que parte del conocimiento aplicado en estos sistemas surgió del intercambio con comunidades menonitas paraguayas, reconocidas por sus técnicas de captación y aprovechamiento del agua en regiones áridas. Esa experiencia luego pudo adaptarse a diferentes zonas productivas de Argentina.
El crecimiento de la ganadería también impulsó una mayor demanda de reservorios y estructuras vinculadas al abastecimiento de agua. “Se están reactivando enormemente los tanques australianos para bebida animal y eso muestra que el stock ganadero está creciendo”, afirmó.
En el caso puntual del NOA, Bernaldez remarcó que si bien existen zonas con mayor disponibilidad hídrica, los productores igualmente buscan sistemas eficientes que les permitan optimizar recursos y asegurar calidad de agua. Entre ellos aparecen los llamados “geotanques”, estructuras cerradas que evitan la proliferación de algas y conservan mejor el agua almacenada.
La eficiencia productiva es hoy uno de los principales desafíos del sector y, según el empresario, los productores buscan cada vez más soluciones que reduzcan costos y mejoren resultados sin realizar inversiones desmedidas.
“El productor frutihortícola sabe muchísimo porque lleva toda la vida tratando de solucionar problemas con bajo costo. Nosotros tratamos de aportar herramientas para acompañarlo”, explicó.
Dentro de ese acompañamiento, Berplast también trabaja con sistemas de riego por goteo, mantas térmicas, plásticos para invernaderos y productos antiheladas, tecnologías fundamentales en regiones donde las condiciones climáticas suelen ser extremas.
“Hay productores que podrían invertir más en tecnología, mejorar sus invernaderos o colocar más protección antihelada, pero muchas veces no se animan porque la economía no les da previsibilidad”, analizó Bernaldez.
Para el empresario, uno de los principales obstáculos que enfrenta hoy el sector es la falta de estabilidad económica y la caída del consumo interno, factores que impactan directamente sobre la rentabilidad del productor.
“Muchas veces el productor no sabe si va a recuperar la inversión. Hay temor porque la economía es muy cambiante y eso no ayuda a crecer como el sector podría hacerlo”, afirmó.
Aun así, Bernaldez considera que el norte argentino tiene un enorme potencial de crecimiento gracias al acompañamiento técnico, la incorporación de nuevas tecnologías y el compromiso del sector privado.
“Los productores tienen acceso a buenas semillas, agroquímicos y tecnología. Hay muchas posibilidades de crecer si las condiciones económicas acompañan”, sostuvo.
En el Congreso Internacional Frutihortícola Orán 2026, Berplast buscará justamente mostrar esa amplitud de soluciones y acercarse aún más a los productores de la región. La empresa llegará con productos vinculados a geomembranas, embalajes, coberturas, sistemas de riego y estructuras para distintas actividades agropecuarias.
“Lo importante es que nos conozcan un poco más y que puedan ver todo lo que tenemos para ofrecer. Las soluciones para el agro no se muestran solo en un catálogo, muchas veces se entienden cuando uno habla cara a cara con el productor”, concluyó Bernaldez.













