El Gobierno nacional avanzó con una nueva etapa de desregulación en el sector aeronáutico al oficializar modificaciones que flexibilizan las normas para aeronaves livianas, drones y tareas de aviación agrícola. Las medidas fueron implementadas por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) mediante las resoluciones 311/2026, 312/2026 y 313/2026, firmadas por el titular del organismo, Oscar Villabona.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, celebró los cambios y sostuvo que las reformas buscan reducir trabas administrativas y otorgar mayor libertad operativa dentro de la actividad aérea. A través de un mensaje publicado en la red social X, afirmó que las nuevas disposiciones “liberan restricciones para aeronaves, drones y trabajo aéreo” y forman parte del proceso de modernización impulsado por la gestión de Javier Milei.
Uno de los cambios más relevantes elimina el límite obligatorio de 500 pies de altura mínima para vuelos sobre zonas despobladas y aguas abiertas. Con esta modificación, quedarán habilitadas actividades de bush flying, operaciones con aeronaves STOL —de despegue y aterrizaje corto— e hidroaviones sin necesidad de autorizaciones especiales individuales.
Desde la ANAC explicaron que el objetivo es facilitar operaciones recreativas, rurales y de acceso a regiones alejadas, además de adecuar parte de la normativa local a estándares internacionales. La reforma también flexibiliza requisitos para aeronaves deportivas livianas (LSA), un segmento que el organismo busca impulsar mediante nuevos esquemas simplificados de licencias y habilitaciones.
En paralelo, otra de las resoluciones modifica el régimen operativo de drones y sistemas RPAS. Entre los principales cambios se encuentra la eliminación de restricciones para vuelos nocturnos, operaciones desde vehículos y limitaciones vigentes en determinadas áreas rurales.
Según explicó Sturzenegger, estas modificaciones permitirán agilizar tareas vinculadas al sector agropecuario, relevamientos territoriales, monitoreo de cultivos, filmaciones y controles en zonas rurales. Además, la nueva normativa amplía las posibilidades operativas para drones de ala rotativa y reorganiza los requisitos técnicos y administrativos con el objetivo de simplificar el marco regulatorio.
La reforma también alcanza al trabajo aéreo agrícola. A partir de los nuevos cambios, se habilitan aplicaciones aéreas en campos propios sin necesidad de contar con una estructura formal de explotador comercial. En el caso de las operaciones comerciales, se eliminan algunas habilitaciones previas consideradas innecesarias y se deja en manos del explotador la designación de pilotos con la capacitación y experiencia adecuadas.
Desde el Gobierno sostienen que estas modificaciones permitirán reducir costos operativos y agilizar procedimientos dentro del sector agroaéreo.
En su publicación, Sturzenegger agradeció especialmente al equipo técnico de la ANAC, funcionarios del área de Transporte y al Ministerio de Economía conducido por Luis Caputo. “El equipo está haciendo historia en nuestra industria aerocomercial, llevando hasta las nubes las ideas de libertad”, expresó el funcionario.













