Con una canasta exportadora integrada por 226 productos que llegan a 160 países, Tucumán continúa consolidándose como una de las provincias con mayor perfil exportador de Argentina. Más allá del histórico liderazgo del complejo limonero, la estrategia apunta ahora a diversificar la matriz productiva, incorporar nuevos sectores y acompañar a emprendedores y empresas para que puedan acceder a los mercados internacionales.
Así lo afirmó Juan Casañas, vicepresidente del Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán (IDEP), quien destacó el trabajo que realiza el organismo para fortalecer las exportaciones provinciales y generar nuevas oportunidades de negocios a través de asistencia técnica, inteligencia comercial, rondas de negocios, ferias internacionales y programas de acompañamiento para emprendedores.
Durante una entrevista con Suena a Campo, Casañas explicó que el IDEP funciona como un organismo de articulación entre el sector público y el privado, con un directorio mixto compuesto por representantes de ambos ámbitos, lo que permite construir políticas de desarrollo productivo orientadas a responder a las necesidades reales del entramado empresarial tucumano.
«El IDEP es un ente autárquico que trabaja en múltiples áreas como atracción de inversiones, diversificación productiva, ciencia y tecnología, economía del conocimiento, inteligencia comercial y promoción de exportaciones. Pero, sobre todo, somos una institución que vincula al sector público con el privado para acompañar a quienes quieren invertir, emprender o exportar», explicó.
Según detalló, uno de los principales objetivos del organismo consiste en convertirse en la primera puerta de ingreso para cualquier emprendedor o empresario que necesite asesoramiento.
«Muchas veces alguien tiene una buena idea o un producto con potencial, pero no sabe cómo avanzar. En esos casos el IDEP acompaña desde el primer momento, orientando sobre líneas de financiamiento, herramientas disponibles, asistencia técnica y todo el proceso necesario para llegar a los mercados», sostuvo.
Dentro de esa estrategia ocupa un lugar central el área de promoción de exportaciones, desde donde el organismo organiza la participación de empresas tucumanas en ferias internacionales, misiones comerciales y rondas de negocios, además de representar institucionalmente a la provincia mediante stands propios en distintos eventos internacionales.
Casañas destacó que Tucumán posee un perfil exportador mucho más amplio de lo que habitualmente imagina la sociedad.
«Cuando uno habla de exportaciones, la mayoría piensa en cinco o diez productos, pero la realidad es muy distinta. Tucumán exporta alrededor de 226 productos a 160 países, es decir que el 80% de los países del mundo recibe algún producto elaborado en nuestra provincia», afirmó.
Si bien el complejo limón continúa siendo uno de los principales motores de las ventas externas, el vicepresidente del IDEP remarcó que el desafío actual consiste en ampliar permanentemente la matriz productiva para reducir la dependencia de unos pocos sectores.
En ese sentido, explicó que la Unión Europea continúa siendo uno de los mercados más importantes para productos como el jugo y el aceite esencial de limón, mientras que Asia aparece como uno de los destinos con mayor crecimiento en los últimos años.
«Los principales compradores siguen siendo Estados Unidos y Brasil, pero Asia viene creciendo de manera muy importante. Es un mercado enorme, con una demanda creciente de frutas frescas y productos derivados, y representa una gran oportunidad para Tucumán», señaló.
El funcionario remarcó que ese crecimiento no se produce de manera espontánea, sino que requiere planificación, inteligencia comercial y un fuerte acompañamiento institucional.
Por ese motivo, el IDEP trabaja con herramientas específicas que permiten identificar oportunidades comerciales para cada producto y orientar a las empresas sobre cuáles son los destinos más convenientes para iniciar un proceso exportador.
«Tenemos un área de inteligencia comercial que analiza mercados y le indica al empresario dónde puede colocar mejor su producto. Además, trabajamos junto con la Ventanilla Única de Comercio Exterior, que muchas veces es una herramienta poco conocida pero de enorme utilidad para quienes quieren comenzar a exportar», explicó.
Casañas destacó además el trabajo cotidiano que desarrolla el equipo técnico del organismo.
«Contamos con más de veinte profesionales altamente capacitados y comprometidos que acompañan cada proyecto con muchísima dedicación. Siempre invitamos a los emprendedores a acercarse a nuestra sede porque estamos convencidos de que cada consulta merece una respuesta», afirmó.
Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la entrevista fue la importancia que el vicepresidente del IDEP asignó al espíritu emprendedor del empresariado tucumano.
«Tucumán tiene empresarios que producen y exportan también en provincias vecinas. Gran parte del sur de Salta, del oeste santiagueño y del norte catamarqueño está desarrollado por productores tucumanos. Siempre digo que el tucumano es de empujar por naturaleza y busca permanentemente nuevas oportunidades», expresó.
En un contexto donde el mercado interno atraviesa momentos de menor dinamismo, Casañas consideró que la exportación representa una alternativa estratégica para sostener el crecimiento de las empresas.
«Cuando el consumo interno cae, la exportación aparece como una excelente salida para seguir creciendo. Por eso es tan importante generar herramientas que permitan abrir nuevos mercados», sostuvo.
A diferencia de otras provincias de la región que cuentan con importantes recursos mineros o petroleros, el dirigente considera que Tucumán debe construir su desarrollo a partir del talento de su gente y del agregado de valor.
«Nuestro principal recurso es el capital humano. Por eso trabajamos fuertemente en economía del conocimiento, ciencia y tecnología, además de impulsar la industrialización y la incorporación de valor agregado a toda la producción», explicó.
Entre los ejemplos mencionó el desarrollo del café tucumano, una actividad que comenzó hace varios años con pequeños productores y que hoy empieza a ganar reconocimiento internacional gracias al acompañamiento técnico y financiero del IDEP.
«Hay productores que tienen plantas de café desde hace más de quince años. Desde el IDEP los acompañamos con líneas de crédito específicas y hoy el café tucumano ya despierta interés en países como Panamá, Colombia, El Salvador y México. Es un orgullo enorme ver cómo un producto nuevo comienza a posicionarse en el mundo», aseguró.
A esa lista también sumó el crecimiento de sectores como las bebidas espirituosas, las legumbres, el vino de altura y otros productos regionales que amplían la oferta exportable de la provincia.
Para Casañas, uno de los grandes cambios de los últimos años ha sido la consolidación del trabajo conjunto entre el Estado y el sector privado.
«Hoy existe una mirada distinta. El objetivo es crear las condiciones para que el privado pueda crecer, invertir, exportar y generar empleo. Nosotros estamos para acompañar ese proceso, facilitar herramientas y ayudar a que cada proyecto tenga mayores posibilidades de éxito», afirmó.
Respecto de la evolución reciente de las exportaciones, destacó que durante el primer semestre del año Tucumán alcanzó ventas externas por 465 millones de dólares, cifra que representa un crecimiento cercano al 10% respecto del mismo período del año anterior.
Las expectativas para el segundo semestre también son optimistas.
«Estimamos que las exportaciones continuarán creciendo y que podríamos cerrar el año con cifras superiores a las del primer semestre. A medida que el país gane estabilidad económica, las posibilidades de crecimiento también serán mayores», indicó.
Sin embargo, recordó que ingresar a un mercado internacional constituye apenas el primer paso.
«Cuando uno exporta debe garantizar cantidad, calidad y continuidad. Hay compradores que exigen entregas semanales durante todo el año. Por eso muchas veces recomendamos que pequeñas empresas se asocien para poder cumplir con esos compromisos y sostener la presencia en el mercado», explicó.
También remarcó que las exportaciones ya no se limitan únicamente a productos físicos.
«Hoy Tucumán exporta servicios vinculados a la economía del conocimiento. Hay profesionales que venden asesoramiento contable, jurídico, desarrollos audiovisuales o servicios digitales al exterior. Todo eso también genera ingreso de divisas y representa nuevas oportunidades para la provincia», sostuvo.
Finalmente, Casañas invitó a todos los emprendedores y empresarios que sueñan con vender sus productos al mundo a acercarse al IDEP y aprovechar las herramientas disponibles.
«Hay que animarse. Nadie exporta solo. Existen instituciones, profesionales y programas pensados para acompañar cada etapa del proceso. Tucumán tiene un enorme potencial y estamos convencidos de que cada vez más empresas podrán convertirse en protagonistas del comercio internacional», concluyó.













